Durante la semana el gobierno pudo anunciar algunos logros, con la medida del dólar soja, superando las expectativas y recaudando por encima de lo previsto, le dio aire a la gestión económica en el medio de un incendio.

El PBI creció un 6,9% por encima que el 2do trimestre del año 2021, lo que muestra la sólida recuperación que está teniendo la economía argentina durante este año, también en comparación con el primer trimestre de 2022; la actividad económica creció un 1,0%, aunque con el aumento de los diferentes tipos de cambio y precios tras la eyección de Martín Guzmán, será muy difícil continuar con esta performance durante el 3er trimestre.


La inversión (formación bruta de capital fijo) creció un 7,8% y es la que tracciona el crecimiento, el consumo privado lo hizo en 1,8%; el consumo público en 0,2% y las exportaciones lo hicieron en 3,5%.
En el análisis por actividad, hoteles y restaurants fueron quienes mas crecieron respecto al año pasado, con un crecimiento interanual de 53,9%, seguido de pesca con un incremento del 24,1%, completando el podio explotación de minas y canteras con una expansión del 15,5%. En cambio, el único sector con desempeño negativo fue agricultura, ganadería, caza y silvicultura con una retracción del -5,2% de variación interanual.


Las estadísticas del mercado de trabajo también son alentadoras, donde el desempleo cayó a 6,9%. Es el desempleo mas bajo desde el ultimo trimestre de 2015, lo que conforma un logro para la administración Fernandez. En cambio, hay que mirar con especial atención, que creció el ocupado demandante de empleo +0,8% y el subocupado demandante también en un 0,8%. En un contexto de recuperación económica combinado con alta inflación, hacen que los trabajos pierdan calidad muy fácilmente generando presión para recambios laborales rápidos. Las ciudades mas golpeadas por la desocupación son el Gran Córdoba (8,7%); Mar del Plata (8,6%) y el promedio de los partidos que conforman el Area Metropolitana de Buenos Aires (excluyendo CABA) con un desempleo del 8,5%.


Se conocieron los datos del comercio internacional argentino para el mes de agosto, claramente el gobierno tiene muchos problemas en este sentido, las exportaciones cayeron un 6,9% mientras que la compra de bienes y servicios al resto del aumento aumentó en un 36,2% haciendo que el saldo comercial sea negativo por 300 Millones de dólares. Combustibles y lubricantes fueron las importaciones que mas han aumentado con un 68,3% de crecimiento interanual. Nuestro principal socio comercial continúa siendo Brasil con un comercio bilateral por mas de 2.600 Millones de dólares (deficitarios por 252 Millones de dólares); seguido de China por mas de 2.100 Millones (deficitarios por más de US$ 1.000 Millones) y la Unión Europea con un comercio que supera los US$ 1.800 Millones (con un saldo comercial negativo de 270 Millones).
Los altos precios internacionales aun vigentes, hacen que las cifras del comercio internacional en Argentina sean récord.

Lamentablemente es tanto el desorden macroeconómico, que las empresas aprovechan para acumular stocks de insumos para continuar produciendo, y tracciona a un esquema donde las importaciones sean récord también, dificultando la acumulación de reservas por parte del Banco Central. Una brecha que continúa en valores históricos, en torno al 100% del valor oficial, hace que los diferentes agentes económicos, principalmente aquellos con mayor espalda financiera, pidan acceso al mercado único de cambios y puedan obtener una rentabilidad extraordinaria como consecuencia de estas diferencias de precios para un único bien como lo es el dólar; esta situación trae aparejadas aumento de la inflación, caída de la producción, por eso es el principal desafío que aun tiene pendiente la actual administración.


La Canasta Básica Alimentaria subió un 7,1%, donde una persona necesitó $17.149 para satisfacer su necesidad calórica mínima; para un hogar de cuatro integrantes, este monto es de $52.990 para no ser considerado indigente. La Canasta Básica Total, tuvo un incremento del 7,6% donde una persona necesitó $38.756 para satisfacer sus necesidades básicas como vivienda, vestimenta, transporte y comida. Este indicador establece que una familia compuesta por cuatro integrantes debe superar en ingresos $119.757 para no ser pobre.


También se conocieron los datos sobre la evolución sobre la distribución del ingreso, donde se afirma que el ingreso medio en nuestro país está en $66.552; donde los varones tienen un ingreso promedio de $76.306 mientras que en las mujeres son de $56.997 (un 25% menos). Hay datos mas que alentadores en cuanto a términos distributivos, el promedio de ingresos del decil con mas poder económico y el decil mas vulnerable, se redujo a 16, siendo este el valor mas bajo de los últimos cuatro años. Por otro lado, en el mismo sentido, da la mediana; si dividimos en dos los bloques de mayores ingresos y el de menores ingresos, y comparamos los ingresos de las personas que están en esa división, la brecha da 13; siendo también el valor mas bajo de los últimos 4 años.

El coeficiente de Gini también evidencia un marcado descenso, para ubicarse 0,414; una caída marcada en el último trimestre, que prácticamente lo iguala con el mejor indicador que ha tenido el actual gobierno, en el 4to trimestre de 2021 que se ubicó en 0,413. Estos indicadores muestran el mejor desempeño en cuanto a distribución desde 2018; y en el que tocó un máximo de 0,451 durante el confinamiento estricto, generado como consecuencia de la pandemia de covid-19, que perturbó en todo aspecto a la economía, pero principalmente en cuestiones distributivas. El ingreso promedio del sector mas acomodado es de $203.884 mientras que del 10% de la población mas vulnerable fue de $10.642
El Estimador mensual de actividad económica, afirmó que la economía se estancó durante el mes de julio, con una variación nula; aunque lleva creciendo un 5,6% respecto a igual mes del año anterior. En el análisis por sector, se repite la misma dinámica que la descripta en la situación semestral; crece hoteles y restaurants, explotación de minas y canteras; con actividades afectadas de manera interanual como la agricultura y ganadería; la pesca y los servicios básicos como luz, gas y agua.
En cuanto al panorama financiero, fue una semana relativamente tranquila; mas allá de algunas tensiones con los precios de los alimentos; y alguno de los dólares paralelos. El dólar oficial cotizó hoy a $153,01 (+1,4%); el CCL marcó hoy $307,45 (+1,4%); el MEP hoy se comercializó a $298,03 (+0,3%); y el Blue se pudo conseguir hoy en la city a $286 (+3,2%) con respecto al lunes anterior. Las reservas del Banco Central de la Republica Argentina se encuentran en US$36.101 Millones, tras el pago al Fondo Monetario Internacional y a la espera del desembolso acordado, tras la aprobación del directorio que será esta semana.