Los datos reflejan la recuperación de la actividad económica, aunque las nuevas medidas restrictivas ralentizarán esta recuperación, a la vez que esto requiere de mayor asistencia de parte del Estado. Mientras tanto, la inflación sigue imparable, y la decisión del cese de exportaciones de carne por 30 días disparó la reacción de un sector del núcleo agropecuario argentino, con intereses políticos contrarios a los del gobierno nacional. La primera reacción fue un lock out en el mercado de la carne, y luego esta amenaza fue potenciada con sumar un freno en la comercialización de granos. En nuestro informe de hace un par de semanas atrás ya planteábamos la necesidad de incrementar retenciones a las exportaciones de granos, lo cual tendría dos efectos, por un lado, captar parte de la renta extraordinaria de un sector beneficiado por la situación internacional para financiar políticas públicas de atención a la crisis, y por otro lado, desacoplar los precios internacionales de los domésticos, y ayudar así a contener el proceso inflacionario, que encuentra parte de su explicación en el alza sostenida de los precios internacionales de los commodities de exportación. Se trata de una decisión de alto contenido político, y se debate actualmente entre dos posturas dentro de la coalición gobernante. Por un lado, quienes sostienen que es momento de llevar adelante un aumento ahora, atendiendo los motivos por nosotros esgrimidos en estos informes, y por el otro, quienes sostienen que, dado el momento de ingreso de dólares y aumento de reservas del BCRA, no es oportuno plantear un debate político con final incierto. 

Mientras la intención del gobierno de recuperar el poder adquisitivo de los salarios este año, como instrumento de estímulo de la demanda, se aleja a medida que las restricciones a la circulación amenazan la recuperación de la actividad, y la inflación no cede terreno, el Sindicato UTA (Unión Tranviarios Automotor) acordó un aumento del 37% en 3 cuotas para este año, llevando el sueldo básico a $90.000 en septiembre, más una suma no remunerativa de $30.000.

Por el lado de la actividad, se conoció que, durante marzo, la utilización de la capacidad instalada alcanzó el 64,5% (desde 58,3% en febrero y 51,6% en marzo de 2020), siendo el valor más elevado desde octubre de 2018. Los segmentos con mayor utilización de la capacidad instalada fueron industrias metálicas básicas (79,8%) y productos minerales no metálicos (77,4%). Por otro lado, la industria metalmecánica (50,3%) y productos textiles (50,7%) mostraron los valores más bajos. El sector textil, se encuentra en mínimos de actividad y lidera todos los meses el índice de precios, dejando en evidencia un comportamiento de búsqueda de rentabilidad por precio. 

Mientras se busca negociar un postergamiento en los vencimientos de las deudas con el Fmi y el Club de París, es clave la evolución del ingreso genuino de divisas. En este sentido, se conoció que, durante abril, la balanza comercial tuvo un saldo superavitario de U$S 1.470 millones, desde U$S 400 millones en marzo y U$S 1.455 millones en abril de 2020. De esta manera, en los últimos 12 meses acumula un saldo de U$S 11.615 millones. Las exportaciones aumentaron 41,3% anual y alcanzaron los U$S 6.143 millones. Se destacó el aumento en las cantidades exportadas de manufacturas de origen industrial (+77,5% anual). Sin embargo, al analizar la serie desestacionalizada, se observa que las exportaciones cayeron -4% mensual. Por su parte, las importaciones alcanzaron los U$S 4.673 millones, registrando una suba interanual del 61,5% anual. El aumento se explicó fundamentalmente por el incremento en las cantidades importadas. Al analizar la serie sin estacionalidad, se observa que, comparado con marzo de este año, las importaciones registraron una caída de -9,7% mensual. El menor ritmo en la recuperación de la actividad genera un freno en las importaciones que resulta positivo para el ingreso neto de dólares. 

Sobre la negociación con el FMI, el Vocero del organismo, Gerry Rice, dio algunas declaraciones, comentando que las mismas continúan de manera constructiva y avanzan todos los días y que no tenía mayores novedades a las mencionadas por Alberto Fernández y Kristalina Georgieva la semana pasada. Con respecto a la reducción de los intereses por sobrecargos explicó que eso era decisión del Board que representa a los miembros y que Kristalina les hizo llegar el pedido de Alberto a ellos. Aclaró que esos intereses eran esenciales para el funcionamiento del Fondo ya que aumentan la liquidez y mejoran el balance, ya que muchas veces el Fondo realiza préstamos a países pobres o de bajos ingresos sin cobrarles costos y que estos sobrecargos tienden a cubrir esos costos.

Durante marzo, el estimador mensual de la actividad económica cayó -0,2% mensual (desde una caída de -0,9% mensual en febrero). En términos interanuales, registró un aumento de +11,4% anual. El significativo aumento se explica por la base de comparación contra marzo de 2020, que fue el primer mes afectado por la cuarentena. En orden de incidencia en el indicador, los rubros que mostraron los aumentos interanuales más significativos fueron industria manufacturera (+28,9% anual) y comercio (+23,3% anual). Por otro lado, la caída más significativa se registra en el rubro hoteles y restaurantes (-22,3% anual).

En cuanto a los precios, se conoció que la inflación mayorista durante abril avanzó +4,8% mensual (desde +3,9% mensual en marzo). De esta manera, acumula un aumento de +21,9% en lo que va del año y de +61,3% en los últimos 12 meses. Al capturar lo que ocurre con los precios en los primeros eslabones de la cadena productiva, esta inflación suele anticipar lo que observamos luego con los precios minoristas. Los productos nacionales aumentaron un 5% mensual y 61,1% anual, mientras que los productos importados subieron 2,5% mensual y +63,8% anual. Por su parte, también durante abril, el índice del costo de la construcción registró un aumento de +6,4% mensual (vs. +2,2% mensual en marzo). De esta manera, acumula un aumento de +17,7% en lo que va del año y de +55% en los últimos 12 meses. En cuanto a la composición, los comportamientos fueron los siguientes: materiales +4,1% mensual, mano de obra +9% mensual, y gastos generales +5,2% mensual.