La atención está puesta en la confirmación del acuerdo con el FMI, tanto dentro del organismo como en el Congreso de la Nación. Se confirmó que el trámite legislativo ingresará por la Cámara de Diputados, donde no se conoce cuantos diputados acompañarán la decisión de Máximo Kirchner, y cuál será finalmente esa decisión. Por el momento se especula con que realizarán una abstención a la aprobación del acuerdo con el organismo. Desde el Senado también se plantea incertidumbre, con Mayans, jefe del bloque, habiendo declarado públicamente que antes quería ver el contenido detallado del acuerdo, y la vicepresidenta que continúa en silencio absoluto en relación a este tema. Lo cierto es que, si se cayera el acuerdo y el país ingresara en default con el organismo, la situación se tornaría realmente muy compleja, motivo por el cual se especula que, tras idas y vueltas, el acuerdo se terminará aprobando. La atención posteriormente estará puesta en si el acuerdo se cumple o no, con sus revisiones trimestrales, y un punto muy conflictivo vinculado con la necesidad de aumento de tarifas de servicios públicos. Por el momento se ha anunciado un aumento del 20% en las tarifas, lo cual es casi nada, si tenemos en cuenta una inflación que se proyecta en 60% para el año en curso. Cabe mencionar que los pedidos de incremento fueron muy superiores a lo efectivamente convalidado, tanto por las distribuidoras como las transportistas, e incluso por lo que la propia Secretaría de Energía manifestó necesitar para cumplir con las partidas presupuestarias del 2022. A modo de ejemplo, Metrogas pidió una suba del 76,2%, si bien aclaró que la actualización pendiente desde 2018 era de 260%. Por su parte, las transportadoras solicitaron un primer aumento en torno al 80% y un segundo incremento en septiembre y manifestaron que el atraso desde 2018 alcanzaba el 200%-260%. En cuanto al precio del gas en el Punto de Ingreso en el Sistema de Transporte (PIST), la Secretaría de Energía había indicado que era necesario reducir el porcentaje de la tarifa subsidiada del 70,9% actual hasta el 44,4%, lo que implicaba un alza del 91%, que equivaldría a una suba del 41,5% en la tarifa final sólo por este concepto. En este sentido, si se hubiesen avalado los incrementos pedidos por las distintas partes, la suba en la tarifa final sería del 86% en marzo, con un impacto de 1,4 puntos en el IPC en forma directa. El aumento anunciado por ahora, tiene un impacto de sólo el 0,3% en el IPC, pero no alcanza para bajar el peso de la cuenta subsidios en la medida de lo necesario para cumplir con el objetivo de 2,5% del PBI de déficit primario, según lo pactado con el FMI. 

En línea con el acuerdo con el FMI, y la idea de contar con tasas de interés reales positivas. El BCRA decidió aumentar la tasa de las Leliqs a 28 días (tasa de política monetaria) 250 puntos básicos, hasta 42,5% nominal anual (51,9% Tasa Efectiva Anual), y la de las Leliqs a 180 días subirlas +300 puntos básicos, hasta 47% nominal anual (52,6% TEA). También anunciaron la creación de un nuevo instrumento, las Notaliq, con un plazo de hasta 190 días y una tasa variable compuesta por la tasa de política monetaria más un spread. Los depósitos a plazo fijo a 30 días de hasta $10 millones para personas humanas pasan a tener una tasa mínima de 41,5% nominal anual (50,4% TEA), mientras que el resto de los depósitos pasa a tener una tasa nominal de 39,5% (47,5% TEA). La tasa de precancelación para depósitos a plazo fijo ajustables por UVA pasa a 36,5% nominal anual. Las tasas activas reguladas (programas de crédito como Ahora 12, tarjetas de crédito, inversión productiva y de capital trabajo) no tendrán cambios. Estos aumentos de tasas por un lado, buscan atraer los ahorros en pesos y quitarle presión a la brecha cambiaria, pero por otro lado, implican un encarecimiento del crédito, que complica el sostenimiento de la recuperación de la actividad y se transforma a su vez en un factor adicional de presión inflacionaria. 

Luego del dato de inflación minorista para el primer mes del año, por encima de lo que se esperaba, se conocieron datos de inflación mayorista y de costo de la construcción. La inflación mayorista en enero fue de +3,7% mensual, desde un +2,3% mensual en diciembre, e indicó un aumento de +48,7% anual en el acumulado respecto al mismo mes del año anterior. Los productos nacionales aumentaron +3,9% mensual y +49,4% anual, y los productos importados aumentaron +2,2% mensual y +41,5% anual. Por su parte, el costo de la construcción aumentó +3,2% mensual en enero, desde +1,5% mensual en diciembre. Para el acumulado del año indicó +49,2% anual. La mano de obra aumentó +3,0% mensual, y los materiales aumentaron +3,5% mensual.

El 22 de marzo vencen U$S 2.800 millones, y el ministro de Economía quiere que el FMI desembolse U$S 7.500 millones. La estrategia de Guzmán apunta a fortalecer las reservas del Banco Central y el staff del Fondo coincide con esa lógica macroeconómica, aunque tiene reparos en cuanto a los detalles de los aspectos fiscales vinculados con alcanzar la meta pactada de 2,5% del PBI de déficit primario. Si bien el acuerdo original contempla desembolsos por valores encima de los vencimientos, de manera tal de recuperar los más de US$5.000 millones pagados en los últimos dos años, pareciera muy optimista que todos esos desembolsos ocurran con el primer vencimiento, en medio de tanta tensión y discusiones internas. Si esto ocurriera tendría una repercusión muy positiva en el corto plazo para los mercados financieros, con una sustancial caída del riesgo país y un achicamiento de la brecha cambiaria. Luego de esto, el cumplimiento del programa en sus revisiones trimestrales será la gran incógnita trimestre a trimestre.