Mientras se anuncian más paquetes adicionales de asistencia, y se discute internamente hasta donde hay margen para financiarlos, el gran problema de la economía argentina sigue siendo una inflación que se torna imparable, sobre todo en alimentos, y que lleva a una dinámica de círculo vicioso, muy difícil de frenar. El gobierno ensaya diferentes formas de poner un freno a la dinámica de precios, pero no tiene éxito. Programas de precios cuidados con inclusión de productos y variedades, acuerdos con formadores de precios, ley de góndolas, freno a la exportación de carne, y otras medidas, pero los precios siguen con su tendencia alcista. Las estimaciones de mayo dan cuenta nuevamente de aumentos en alimentos en torno al 5% mensual. De esta forma, la búsqueda de recuperación del poder adquisitivo de los salarios se aleja, y la recuperación de la actividad pierde fuerza. De a poco, la llegada de vacunas a un ritmo más fuerte, permite vislumbrar un horizonte más auspicioso en materia sanitaria, lo cual generará también un cambio positivo en el humor social, pero que a la vez torna más visibles los problemas económicos, y comienzan a verse con más nitidez las demandas sociales en materia económica, dejando atrás el miedo que genera la pandemia. 

En el día de hoy tuvo lugar el vencimiento del pago pendiente con el Club de Paris, que permitiría cerrar esa obligación asumida en 2014, cuando la Argentina acordó pagar la deuda defaulteada en 2001 en un plazo de cinco años. El no haber pagado este vencimiento, que se había postergado el año pasado, desata un período de gracia de 60 días, a partir del cual, de no haber una solución acordada, la Argentina ingresaría nuevamente en una situación de default. Esto motivó la gira del ministro de economía primero y del presidente de la nación después, en la que tuvo encuentros con varios referentes económicos de los países que forman parte de este club de acreedores. En la conversación que tuvo el Presidente junto a la canciller Alemana Merkel, esta última dijo “Junto a España, Portugal, Italia y Francia vamos a seguir apoyando a la Argentina en que encuentre un acuerdo sustentable con el FMI”. En su twitter oficial el presidente dijo, “Le agradecí el apoyo que Alemania nos brinda en nuestro trabajo por avanzar en el proceso de reestructuración de la deuda con el Fondo y con el Club de París.” Sería importante lograr un acuerdo en los próximos días, que permita sortear un nuevo evento de default, que resultaría muy traumático en estas circunstancias de crisis. 

La recuperación de la actividad económica pierde fuerza, dadas las restricciones a la circulación y la falta de poder adquisitivo en el mercado interno, y comienza a presentar indicadores muy heterogéneos y de lectura confusa, al compararse contra los atípicos meses de freno total de la economía, a esta altura del año pasado. El indec dio a conocer que, durante marzo, las ventas en supermercados cayeron -8,8% anual a precios constantes, y las ventas en centros de compras aumentaron +59,7% anual a precios constantes. En el primer caso la comparación es contra un mes donde la población masivamente se volcó a comprar productos de primera necesidad por temor a la extensión del confinamiento, y el salto en el segundo indicador es por compararse contra un período en el que los centros comerciales permanecieron cerrados. 

En el marco de la búsqueda de contener las subas de precios a partir de acuerdos, el gobierno acordó incorporar 32 nuevos productos lácteos al programa de precios cuidados además de llegar a un acuerdo de precios de la leche con las cámaras del sector buscando mantener el precio de la canasta familiar. Por el momento, estos acuerdos no logran frenar las subas de precios. 

Frente a la necesidad de refinanciar la deuda en pesos y contener el impacto sobre los precios de la emisión monetaria, el BCRA anunció que, a partir del 1 de junio, todas las exigencias de efectivo mínimo (encajes) que los bancos puedan integrar con Leliqs podrán ahora hacerlo también con bonos del Tesoro en pesos de entre 180 y 450 días adquiridos por suscripción primaria. Los bancos podrán vender estos títulos al propio BCRA en el caso de necesitar la liquidez pasados los 5 días desde su liquidación de compra y a una tasa de mercado. Esta medida cambia la composición de los encajes en el plazo (de 30 días a mínimo 180) y deudor (BCRA vs Tesoro que busca una fuente de financiamiento constante para el mercado en pesos). Esta medida encierra un riesgo, que es el de la exposición del sistema bancario, y los depósitos de los clientes, a un eventual default de la deuda pública en algún momento. Integrar encajes con títulos de deuda pública, puede transformar una crisis de deuda en una crisis bancaria, pero el hecho de que se trate de instrumentos de deuda en pesos, hace que el mismo BCRA pueda actuar como prestamista en última instancia llegado el caso, y sólo transformar una crisis de deuda en una disparada en la emisión monetaria, con consecuencias inflacionarias, que limarían el poder adquisitivo de los depósitos en pesos, pero no pondría en riesgo su devolución. 

En cuanto al financiamiento del sector público, el 21 de mayo el Banco Central le transfirió al Tesoro $50.000 millones, y en lo que va del año suma financiamiento monetario por $240.000 millones, o 0,7% del PBI (desde $1.052.000 millones o 4,4% del PBI en el mismo período de 2020). 

EL BCRA publicó su Balance Cambiario para el mes de abril. En la cuenta corriente se observó un superávit de U$S 1.519 millones (desde U$S 1.392 millones en marzo). El superávit comercial fue de U$S 2.135 millones, desde U$S 2.203 millones en marzo (las importaciones subieron 7% mensual y 31% anual, y las exportaciones subieron 3% mensual y 71% anual). El déficit de turismo (-U$S 113 millones) subió 48% anual, pero sigue siendo mucho menor al de abril de 2019 (-U$S 394 millones). Los intereses de deuda en abril 2021 fueron U$S 189 millones (menos del 10% de lo que eran en abril de 2019, de U$S 1.138 millones, por la estructura de los nuevos bonos). En la cuenta financiera, la demanda de divisas por el MULC (mercado único de cambios) del sector privado fue de U$S 217 millones (desde U$S 348 millones en abril de 2020 y U$S 2.688 millones en abril de 2019). Los bancos tienen una posición general de cambios (PGC) de U$S 5.355 millones, el 70% en billetes, muy similar a la de un año antes.