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Informe Económico de Coyuntura Semanal – 26 de julio 2021

La economía argentina plantea un escenario complejo para el resto del año, y más aún, de cara al proceso eleccionario de septiembre y noviembre. Por un lado; la recuperación de la actividad se sostiene, aunque va perdiendo algo de fuerza; la inflación presenta cierta desaceleración, pero en niveles aún muy altos; y la brecha cambiaria comienza a ser una importante preocupación. La convivencia de cada vez más alternativas de acceso al dólar generan una situación de incertidumbre que juega en contra de la recuperación de la actividad, en particular vía inversión. La brecha cambiaria siguió creciendo los últimos días, en particular en el dólar blue y en aquellas alternativas legales que no son alcanzadas por las mayores restricciones impuestas, en el mercado bursátil. Este incremento de la brecha podría seguir los próximos días. Es importante tener en cuenta que el valor de 195 alcanzado en el pico de la suba de octubre del año pasado, ajustado por inflación al día de hoy, sería de un valor de $263. Este incremento de la brecha adiciona presión inflacionaria y eleva el riesgo de sufrir este año otra pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Asimismo, los números fiscales de la primera mitad del año no serán los mismos que los de los meses venideros. De hecho, ya en junio se observa un importante cambio de tendencia, con un déficit fiscal que comienza a crecer, y que requerirá, indudablemente, de mayor emisión monetaria, generando presión adicional al tipo de cambio. Por su parte, si la inflación no cede, comienza a acumularse cierto atraso cambiario en el dólar oficial, que debería acomodarse acelerando el ritmo de devaluación o de un salto, en un futuro próximo. La segunda mitad del año demandará una mayor asistencia del Banco Central al Tesoro, estimando una emisión monetaria del orden del 1,5 billón de pesos para todo el año en concepto de adelantos transitorios, utilidades y liberación de encajes. Los esfuerzos del BCRA para esterilizar (quitar de circulación) los pesos volcados en la economía serán crecientes, previendo que los pasivos monetarios (pases y leliq) superen el 16,9% del PBI en el último trimestre desde el 15,7% actual. Si bien se advierte una mayor demanda de dinero de la mano del rebote de la actividad económica y menores registros mensuales de inflación, el exceso de pesos en la economía continuará presionando sobre la brecha cambiaria, generando mayor tensión hacia delante. Sin embargo, la demanda de dinero podría continuar en los próximos meses, con el consumo privado rebotando (+6,9% anual en el tercer trimestre y +6% anual en el último) y una inflación que podría ubicarse por debajo del 3% mensual. Proyectando que el déficit fiscal primario en el segundo semestre del año alcance un 3,1% del PBI (sin contar el ingreso extraordinario de los Derechos Especiales de Giro del FMI). De este modo, en el segundo semestre las necesidades del Tesoro para cubrir el rojo primario totalizarán $ 1,3 billones. En consecuencia, si se desea evitar que la asistencia monetaria en forma de utilidades y adelantos transitorios supere los $ 870.000 millones que restan de lo estipulado en el Presupuesto ($ 1,2 billones), se debería observar un cociente de financiamiento neto del 126% en el segundo semestre, en línea con lo que se observó al momento. Es decir, una renovación por un 26% por encima del total de vencimientos de deuda en pesos. Para esto será necesario sostener altas tasas de interés, que conducen al ahorro a priorizar lo financiero, en detrimento de las inversiones en la economía real. 

El déficit fiscal primario fue de $153.217 millones en junio, desde un superávit de $25.714 millones en mayo, y un déficit de $253.706 millones en junio 2020. Luego del pago de intereses, el déficit financiero mostró un déficit de $207.947 millones, desde un déficit de $64.618 millones en mayo y un déficit de $288.565 millones en junio 2020. En el acumulado de la primera mitad del año el déficit primario acumula -0,6% del PBI (desde -3,7% del PBI en junio 2020) mientras que el déficit financiero acumula -1,5% del PBI (desde -5% del PBI en junio 2020). Los ingresos totales aumentaron +90% anual, afectados por la base de comparación del 2020, destacándose los derechos de exportación (+141% anual), de importación (+116% anual) e IVA (+96% anual). Los gastos primarios aumentaron +40% anual también afectados por la base de comparación del 2020. En paralelo, por el lado de la emisión monetaria, el 15 de julio el BCRA le transfirió al Tesoro $50.000 millones, siendo la segunda en el mes y acumulando $130.000 millones en 15 días. En lo que va del año las transferencias acumulan $460.000 millones equivalentes al 1,3% del PBI, por debajo del acumulado para el mismo período del 2020, de 5,2% del PBI. En lo que va del mes la base monetaria aumentó +10,8% con respecto al cierre de junio y acumula una suba de +23% desde principios de año.

En relación a la inflación, se conocieron más resultados relevantes en la última semana. La inflación mayorista, en junio avanzó un 3,1% mensual (desde 3,2% mensual en mayo). De esta manera, acumula en lo que va del año un aumento de 29,8% y de 65,1% en los últimos doce meses. En particular, los productos nacionales aumentaron 3,2% mensual y 65,2% anual, y los productos importados un 2,5% mensual y +63,4% anual. Por su parte, el índice del costo de la construcción aumentó durante junio un 2% mensual (desde 2,7% mensual en mayo) y en lo que va del año acumula un incremento de 24,2%. En los últimos doce meses, el índice avanzó 62,4%. En cuanto a los componentes, los materiales subieron un 3,6% mensual y +86,1% anual, la mano de obra 0,6% mensual y 44,4% anual, y los gastos generales 1,4% mensual y +57,9% anual.

Por su parte, la canasta básica de alimentos (utilizada para la medición de indigencia) subió +3,6% mensual en junio mientras que la canasta básica total (utilizada para la medición de pobreza) aumentó +3,2% mensual, con una inflación mensual de 3,2%. En el mismo período. En el acumulando de doce meses, se observó una suba de +57,6% anual, y +51,8% anual respectivamente. La variación anual de ambos indicies se encuentra por encima del dato de inflación anual a junio, que fue de +50,8% anual. Este sesgo de la inflación sobre productos de necesidades básicas resulta alarmante. 

 En cuanto a la actividad económica, durante mayo, el estimador mensual de la actividad económica (EMAE) registró una caída de -2% mensual (vs -0,3% mensual en abril). En términos interanuales, avanzó +13,5% anual (vs +29,6% anual en abril 2021). De esta manera, en lo que va del año el estimador acumula un incremento de +9,5% con respecto al mismo período del año anterior. Los aumentos más destacados según su incidencia en el índice se observaron en industria manufacturera (+29,9% anual), comercio (+23,3% anual) y actividades inmobiliarias (+14,7% anual). Por otro lado, la caída más significativa se registró en el segmento agricultura y ganadería (-4,3% anual).

En cuanto al frente externo, la balanza comercial de junio arrojó un superávit de U$S1.067 millones (desde U$S 1.672 millones en mayo 2021, y U$S 1.487 millones en junio 2020). Durante los últimos doce meses el saldo acumulado alcanzó los U$S 10.955 millones. Las exportaciones subieron +45,8% anual, y alcanzaron los U$S 6.976 millones, y las importaciones alcanzaron los U$S 5.909 millones, y avanzaron +79,1% anual. Esta dinámica de mayor crecimiento de las importaciones, como consecuencia de la recuperación de la actividad, pueden derivar en un achicamiento del resultado comercial y comprometer el ingreso de dólares en la segunda mitad del año. 

Luego de varias discusiones internas en el oficialismo acerca del destino de los fondos que se recibirán por la ampliación de Derechos Especiales de Giro (DEG) de parte el FMI, de los cuales le corresponden a la Argentina US$4.355 millones, la vicepresidenta Cristina Kirchner dijo que los fondos provenientes se utilizarán para los pagos de deuda con el organismo y no para proyectos de gasto corriente destinados a reactivación post pandemia. De esta forma, se despejaría el horizonte de vencimientos con el organismo este año y queda margen para un acuerdo sin caer en default. 

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 19 julio 2021

Los datos conocidos la semana pasada confirman la preocupante inercia inflacionaria, que no cede a pesar de un conjunto de políticas económicas antiinflacionarias lanzadas. Si bien, la desaceleración está presente en los datos, ya que luego del 4,8% mensual en marzo, 4,1% en abril, 3,3% en mayo, se confirmó un 3,2% en junio, estamos en presencia de registros muy altos en un contexto complejo. Los datos confirmaron un 25,3% acumulado en el primer semestre, y un 50,2% anual. Más adelante repasamos los detalles que se desprenden del análisis al interior del índice de precios al consumidor de junio. Los datos agregados generan varias reflexiones. Por un lado, el agregado de 25,3% en el primer semestre nos lleva a que la meta del 29% plasmada en el presupuesto nacional y utilizada como faro hacia el cual lograr la convergencia de precios y salarios, ha quedado definitivamente en el olvido, ya que muy probablemente el mes próximo hayamos alcanzado ese registro. Recordemos que la paritaria de bancarios cerrada en el mes de marzo, hace apenas tres meses atrás, se cerró con ese valor. Obviamente, ya hubo una reapertura que la llevó a 45%, y se prevén más reaperturas antes de fin de año. El problema que se plantea ahora es que el intento de mejorar el poder adquisitivo de los salarios, sobre lo cual insisten desde el gobierno, ha perdido ese faro que intentó la proyección presupuestaria. Y sin pronóstico cierto resulta muy difícil cerrar un acuerdo paritario que recupere poder adquisitivo, y que no se transforme en fuente de presión inflacionaria. Asimismo, desde el sector público los aumentos van muy por detrás, dada la intención de cuidar el resultado fiscal, y contener el incremento del gasto público, y en el caso de los privados, la gran mayoría de los sectores resultó muy golpeado por la crisis, y sin margen para otorgar aumentos de la magnitud necesaria. En este caso, estaríamos transitando un nuevo año de pérdida de poder adquisitivo de los ingresos, el sexto, luego de los cuatro años del gobierno de Macri, donde con intencionalidad manifiesta se buscó reducir los salarios de los trabajadores activos y pasivos, del 2020 con el impacto de la pandemia, y ahora este complejo 2021. Lo cierto es que esta realidad no sólo incrementa los niveles de pobreza, y atenta contra la calidad de vida de las clases medias, sino también se pierde el principal motor de impulso de la recuperación de la actividad económica. Resulta completamente necesario, que el consumo privado impulse la demanda, para sostener la recuperación de la actividad comercial y productiva, y para esto, es condición necesaria recuperar poder adquisitivo y estimular el crédito bajando las tasas de interés, algo que tampoco ocurre, y sobre lo cual también atenta la inflación alta. Lo que resulta muy preocupante de la dinámica inflacionaria actual en la Argentina es que ocurre con una batería de políticas antiinflacionarias lanzada. Desde lo micro, programas como Precios Cuidado, Precios Máximos, Precios de referencia, topes a los aumentos, entre otros, buscan contener las subas a través de acuerdos con formadores de precios y grandes cadenas.

Desde lo macro, se lleva adelante una exitosa búsqueda de un equilibrio fiscal, se ha moderado el ritmo de crecimiento del gasto público, aún en un contexto de crisis, y ha mejorado sustancialmente la recaudación en relación al derrumbe del año pasado. Todo esto quita presión en el frente monetario, ya que se redujo significativamente el ritmo de emisión monetaria para financiar al fisco. Desde el frente cambiario, la sucesión de regulaciones tiene controlado tanto al mercado cambiario oficial, con un dólar que se desliza muy por debajo de la evolución de los precios, buscando cumplir la función de ancla nominal, como también se controlan los tipos de cambio alternativos (CCL y MEP), con intervenciones directas en el mercado de bonos, y con cada vez más regulaciones. A todo esto, se suma el compromiso explícito de no subir los combustibles en lo que resta del año, y de mantener congeladas las tarifas de los servicios públicos. Con todas estas medidas en marcha, con muy bajos niveles de actividad y una recuperación que pierde fuerza, estamos con una inflación por encima del 50% anual. Esto plantea un desafío realmente muy complejo, que permite adelantar que el registro de inflación de este año terminará en torno al 50%. Esto confirmaría que estamos con un nuevo registro inflacionario en la Argentina, de aquellos años pre 2015 donde convivíamos con un nivel de 20/25% de inflación anual, a esta realidad de tasas del doble de aquellas, en torno al 50%. Resulta imposible convivir con tasas de inflación tan altas a lo largo del tiempo.

En el frente monetario, el BCRA le transfirió al Tesoro el 6 de julio $80.000 millones en concepto de utilidades. La transferencia anterior había sido el 25 de junio, por $90.000 millones. En lo que va del año, acumula un total de $410.000 millones entre adelantos y utilidades (1,2% del PBI), desde $1.352.000 millones en igual período del 2020 (3,9% del PBI). Aquí se observa claramente el impacto del recorte de los gastos extraordinarios por pandemia del año pasado, así como el ajuste sobre los haberes jubilatorios, los salarios públicos, y otras partidas del gasto que quitaron presión al financiamiento vía emisión monetaria. 

En relación al gasto público, y al hecho de que la fórmula de movilidad jubilatoria implementada por el gobierno está generando que las jubilaciones crezcan por debajo de los precios, el presidente Alberto Fernández anunció que el Gobierno otorgará en agosto un bono de $5.000 a todos los jubilados que cobren hasta dos jubilaciones mínimas, esto es algo por encima de los $46.000. En este sentido, la jubilación mínima pasará a ser de $28.000 en agosto. En la primera mitad de año la jubilación tuvo un aumento del 21,2% (sin contar el bono), con una inflación acumulada de 25,3%. El problema es que se trata de un aumento de monto fijo y de única vez, mientras que la fórmula ajusta por debajo de la inflación. Esto es bien recibido por el FMI en la intención de cerrar un nuevo acuerdo lo antes posible, pero perjudica a nuestros jubilados y contribuye al debilitamiento del mercado interno. 

En relación al posible acuerdo con el FMI, se conoció un comunicado del FMI sobre Argentina luego de las reuniones en Venecia. Las autoridades argentinas y el personal técnico del FMI mantuvieron reuniones productivas para seguir avanzando en el trabajo técnico hacia un nuevo programa con FMI. Los equipos discutieron la evolución del entorno global y la pandemia de COVID-19 y sus implicaciones para el marco macroeconómico de Argentina. Las discusiones se centraron en políticas para fortalecer la recuperación, la estabilidad económica y la creación de empleo. En particular, se avanzó en la identificación de opciones de política para desarrollar el mercado de capitales interno, movilizar ingresos internos y fortalecer la resiliencia externa de Argentina. Ambos equipos continuarán trabajando juntos en el próximo período con miras a profundizar aún más su entendimiento en estas áreas clave. El objetivo es ayudar a la Argentina a abordar de manera duradera sus desafíos económicos y de balanza de pagos.

En cuanto a la actividad económica, la utilización de la capacidad instalada en la industria durante mayo alcanzó el 61,5%, desde 63,5% en abril y 46,4% en mayo 2020. Los sectores que utilizaron mayor capacidad instalada fueron refinación de petróleo (75,4%) e industrias metálicas básicas (74,4%). Por otro lado, la industria automotriz (44,6%) nuevamente fue la de menor utilización de la capacidad instalada.

En cuanto a los datos de inflación, que ya comentamos en el inicio de este informe, cabe destacar que las subas más significativas se observaron en los segmentos: comunicación (+7% mensual), y bebidas alcohólicas y tabaco (+5,5% mensual). Por su parte, la inflación núcleo (librada a la lógica del mercado) creció un +3,6% mensual, los regulados (bajo el control directo del Estado) +3,2% mensual, y los estacionales +0,5% mensual. Esto deja en evidencia que aquellos precios que están fuera del alcance directo de control del Estado, presentan una dinámica por encima del nivel general, ya de por sí muy alta.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 12 julio 2021

Comenzó la semana con más tensión cambiaria y ampliación de la brecha, luego de las decisiones normativas conjuntas entre el BCRA y la CNV, publicadas el sábado pasado. El BCRA decidió aumentar las restricciones para el acceso al mercado único de cambios (MULC) y a la compra de dólares a través del mercado de capitales para las empresas. Para acceder al MULC se deberá declarar que en los 90 días corridos anteriores y posteriores no ha realizado/realizará ventas en el país de títulos valores con liquidación en moneda extranjera o canjes de títulos valores por otros activos externos o transferencias de los mismos a entidades depositarias del exterior. A esto se le suma la solicitud de que no haya entregado en el país fondos en moneda local ni otros activos locales líquidos, a ninguna persona humana o jurídica que ejerza una relación de control directo sobre la empresa solicitante. Asimismo, la resolución general 895/2021 de la CNV dispuso reducir el tiempo de permanencia (parking) para operaciones de contado con liquidación de tres a dos días, para pasar de título especie D a C, el parking sube a dos días (desde cero días), aunque sigue en cero para vender, y no se podrá vender por Prioridad Precio Tiempo neto contra C más de 50.000 bonos ley local y de 50.000 bonos ley extranjera de forma semanal. Más allá del aspecto técnico del asunto, esto implica mayores restricciones para el acceso a los dólares a través de canales alternativos legales, como son el MEP y el CCL. En el primer día de operaciones, todas las alternativas al dólar oficial registraron subas fuertes, que luego moderaron durante la rueda, para finalizar en 178 el dólar blue, 167 el CCL y 166 el MEP. En todos los casos presentaron subas en relación al cierre del viernes. El mayor incremento se observa en el dólar blue. Recordemos que se trata de un mercado pequeño e ilegal, por lo tanto, de difícil control de parte de las autoridades económicas, ya que funciona como vía de escape a las alternativas legales, todas con algún tipo de restricción. La decisión del gobierno de llevar adelante estas medidas restrictivas responde a la necesidad de controlar un mercado cambiario que será víctima de fuerte especulación en la previa a las elecciones de medio término que tendrán lugar dentro de unos meses. El principal problema del aumento de la brecha es que genera más presión inflacionaria en un momento donde resulta imperioso reducirla, y lograr la tan ansiada recuperación del poder adquisitivo de los salarios. Luego de una reducción de la tasa de inflación mensual, desde el pico del 4,8% en marzo, la tendencia pareciera que vuelve a revertirse en el registro de junio. Tras el 3,3% mensual de mayo, algunos indicadores que anticipan el resultado del IPC dan cuenta de una inflación en torno al 4% para junio. De confirmarse este registro, y ampliarse la brecha cambiaria, será este otro año de alta inflación, que confirmaría que nos encontramos en un registro anual en torno al 50%. 

El instituto de estadísticas de la Bolsa de Bahía Blanca sigue un índice propio de inflación, que suele presentar resultados muy cercanos a los que luego publica el IPC Nacional del Indec. El dato de inflación de Bahía Blanca fue de +4% mensual en junio (desde +3,2% mensual para mayo y +4,8% mensual para abril), y de +47,6% anual. En mayo la inflación del INDEC fue de 3,2% mensual, bajando desde 4,8% en abril y observando una tendencia similar en los últimos meses con la inflación de Bahía Blanca.

Mientras tanto, el ministro Guzmán avanza en la búsqueda de un acuerdo con el FMI, que también ayudaría a descomprimir este escenario de presión cambiaria en el corto plazo. En las últimas horas se confirmó que el Gobierno negocia préstamos bilaterales para pagarle US$ 19.000 millones (o 13.300 millones de DEGs) al FMI y despejar los vencimientos de 2022. Los países que estarían en negociación, y van a recibir DEGs como Argentina son, Rusia (va a recibir 12.900 millones DEGs), Portugal (va a recibir 2.060 millones DEGs) y México (va a recibir 8.900 millones DEGs). No se descarta que pueda concretarse alguna novedad en la negociación con el FMI en los próximos dos meses, esto es, previo a las elecciones. 

Mientras tanto, el FMi publicó un informe sobre la recuperación de la economía global y comentarios sobre Argentina. Vale la pena destacar algunos puntos. En relación a la inflación, se destaca que, en algunas economías de mercados emergentes, la depreciación del tipo de cambio y los factores internos han contribuido a un aumento de la inflación (por ejemplo, Argentina, Brasil, Rusia y Turquía). En cuanto a la Política Monetaria destaca que, donde las presiones inflacionarias son altas, se necesitará una postura de política monetaria restrictiva (Turquía) y, en algunos casos, una postura general más estricta (Argentina) para reconstruir la confianza. Mientras que en países desarrollados no deben anticiparse a subir las tasas de interés y frenar la recuperación. Y en cuanto a la Política Fiscal, afirma que en algunas economías que enfrentan condiciones financieras estrictas, puede ser necesaria una consolidación a corto plazo centrada en la tributación progresiva y áreas de gasto de baja prioridad (por ejemplo, Argentina). En este sentido, el establecimiento de marcos fiscales creíbles a mediano plazo puede ayudar a mejorar la confianza y ayudar a establecer un camino para reconstruir los colchones fiscales a un ritmo que dependa de la recuperación. Muchas dudas genera la idea de cuáles serían los gastos de baja prioridad para el FMI. 

Más allá de las recomendaciones, siempre con un ojo en el ajuste, del FMI, la economía argentina requiere de sostener la asistencia para no frenar la recuperación de la actividad. En este sentido, el Gobierno confirmó que para la segunda ronda del REPRO (programa de asistencia para el pago de salarios para empresas en sectores críticos de la economía) se anotaron 31.527 empresas, asistiendo a 486.670 empleados y sumando un gasto total de $9.000 millones. Por otro lado, se confirmó que 880.000 beneficiarios de AUH (desde 743.000 previo) cobrarán en el mes de julio el complemento de $7.000. En total estas dos medidas suman 0,04% del PBI. 

La recuperación de la actividad comienza a mostrar signos de debilitamiento, mientras no se logra impulsar la demanda con firmeza. Durante mayo, el índice de producción industrial manufacturero registró una caída de -5% mensual (vs -1,9% mensual en abril), y avanzó +30,2% anual (el fuerte aumento se explica por la base de comparación con mayo 2020, mes fuertemente afectado por las restricciones impuestas por la pandemia). En orden de incidencia en el índice general, se destacan los aumentos en industrias metálicas básicas (+85,1% anual), vehículos automotores (+275,2% anual), y maquinaria y equipo (+72,8% anual). Por su parte, el indicador sintético de la actividad de la construcción cayó -3% mensual durante mayo (vs -2,7% mensual en abril 2021). En términos interanuales, registró una suba de +70,9% anual. Se registró un aumento de +174,9% anual en el consumo de asfalto. Durante abril, los puestos registrados en la actividad de la construcción avanzaron +12,5% anual. Sin embargo, en el acumulado en los primeros cuatro meses del año, acumulan una caída de -2,5% con respecto al mismo período de 2020. La superficie a construir, autorizada por permisos de edificación, acumula durante el primer cuatrimestre del año un aumento de +73,7% con respecto al mismo período del año pasado.

En línea con la, por el momento infructuosa, búsqueda de recomposición del poder adquisitivo de los ingresos, se acordó adelantar la revisión de los salarios de los empleados públicos para mediados de agosto desde noviembre, que era lo pactado en la negociación previa. Por otro lado, se oficializó el aumento del salario mínimo, que será en tres tramos y alcanzará el 35% en septiembre, adelantándose desde la negociación anterior que preveía un aumento del 35% en siete tramos hasta febrero 2022.

Taller sobre Violencia Sexual: materiales de orientación

Este sábado 3 de Julio continuamos con el Ciclo de Talleres organizado por la Red Federal de Mujeres de la 21F y que contó con la orientación de los compañeros y compañeras de Alameda En Red Mar del Plata.

En este caso se abordó la temática de la violencia sexual hacia niños, niñas, adolescentes y adultos. Compartimos aquí el video con las exposiciones generales del taller y algunas guías sencillas de actuación.

Guía Unicef para tomar acciones y proteger derechos de niños, niñas y adolescentes
Abuso-Sexual-guia-unicef-17
Guía del Municipio de General Pueyrredón: qué es y cómo abordar situaciones de abuso sexual
Guia-de-Actuación

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 28 de junio 2021

Mientras avanza la vacunación, se sostiene, aunque heterogénea, la recuperación de la actividad económica, queda en el olvido la meta de inflación para este año, y se comienzan a reabrir paritarias con el objetivo de recuperar poder adquisitivo, tan necesario para sostener la actividad como para subir la probabilidad de un triunfo electoral oficialista en noviembre. En este sentido, si bien desde el gobierno se insiste en la idea de que la recuperación del poder adquisitivo de los salarios resulta clave para sostener la recuperación de la actividad económica, la reapertura de paritarias sin una meta cierta para la inflación de este año complica el escenario e introduce un peligroso factor de incertidumbre. Por el momento, el acuerdo tácito es llevar todas a niveles por encima del 40%, marcando implícitamente que este será un piso para la inflación de este año. Resulta, entonces, muy probable que la proyección promedio de los privados relevados por el Banco Central que indican un 46% de inflación para este año terminé siendo realidad. Al mismo tiempo, la ampliación de la brecha cambiaria comienza a producir una presión adicional sobre la inflación, a través de un mecanismo de traslado a precios de una mayor expectativa devaluatoria. Asimismo, las perspectivas más complejas para el mercado cambiario en el segundo semestre, con la oferta de dólares contrayéndose y la demanda presionando más fuerte, generan una presión inflacionaria adicional. 

En relación a la recuperación de los salarios, el gremio bancario, que había acompañado al gobierno en el mes de marzo cerrando una paritaria con la meta de inflación del 29% del presupuesto nacional, ya acordó un aumento del 43% en la revisión paritaria para el 2021 sobre el 2,1% que se había actualizado en enero, con una nueva revisión en diciembre acumulando así un aumento del 45% durante el año además del bono de $100.000 que recibirán el día del bancario.

En cuanto al frente externo, finalmente se alcanzó un entendimiento con el club de parís para obtener un puente de tiempo hasta el 31 de marzo del 2022 y no caer en default el 31 de julio. De esta manera, se evita el pago de capital e interés por U$S 2.400 millones. Se hará frente a un conjunto de pagos de U$S 430 millones hasta el 31 de marzo de 2022 (a cuenta del futuro acuerdo), generando un alivio de U$S 2.000 millones durante este año. Asimismo, se ganó tiempo hasta el 31 de marzo del 2022 para apuntar a una renegociación permanente con el Club de París y seguir negociando con el FMI para refinanciar el préstamo de U$S 45.000 millones. Esta fecha no implica que el 31 de marzo tenga que ver con una fecha objetivo de acuerdo con el FMI. El objetivo es tener un buen acuerdo y cuanto antes mejor.

En medio del debate sobre la necesidad de asistencia del Estado en la economía y las restricciones presupuestarias, se conoció el resultado fiscal de mayo. El resultado primario fue un superávit de $25.714 millones, aunque si no se incluye el resultado extraordinario por el aporte solidario por $80.234 millones, el resultado pasaría a ser deficitario en $54.520 millones (desde un déficit de $11.445 millones en abril). Luego del pago de intereses por $90.332 millones, el resultado financiero muestra un déficit de $64.618 millones. Los ingresos totales aumentaron 117% anual, aunque afectados por la baja base de comparación del 2020. Los derechos de exportación son los que más se destacan, con un aumento de 276% anual. Los gastos primarios aumentaron +18% anual, también afectados por la base de comparación con el 2020, destacándose el aumento en subsidios de +62% anual y el leve aumento en prestaciones sociales, de +10% anual. El déficit financiero acumulado a mayo es -0,9% del PIB, más bajo que el de 2019 (-1,3% del PIB), y mucho más bajo que el de 2020 (-3,8% del PIB). Esto se explica por +1,2% del PIB de mayores ingresos (de los cuales 0,6% son por derechos de exportaciones e importaciones), y -0,7% de menores intereses (por el canje), parcialmente compensado por mayores gastos por 1,6% del PIB (de los cuales +0,7% del PIB son mayores prestaciones sociales, +0,5% del PIB son mayores subsidios. Esto desata el debate interno acerca de la necesidad de incrementar las asistencias económicas hacia los sectores más perjudicados por la pandemia, mientras que el ministro Guzmán argumenta que el gasto público crece en términos reales, aunque el déficit se achica debido al aumento de la recaudación, consecuencia de la recuperación de la actividad. 

En relación a un aspecto fundamental para la economía argentina, la generación de dólares, se conocieron datos muy alentadores. Durante mayo, la balanza comercial registró un superávit de U$S 1.623 millones (desde U$S 1.912 millones en mayo de 2020). De esta manera, en los últimos 12 meses se acumula un saldo de U$S 11.326 millones. Las exportaciones alcanzaron los U$S 6.764 millones, y avanzaron +33,2% anual (mayor nivel desde junio de 2014). Las importaciones aumentaron +62,4% anual, y alcanzaron los U$S 5.141 millones. 

La semana pasada el ministro Martin Guzmán dio una extensa entrevista televisiva, en la que repasó varios aspectos de la política económica argentina, algunos de los cuales es muy importante destacar. Los repasamos por tema a continuación: 

·          Tipo de Cambio Oficial: “no hay expectativa de que haya una devaluación luego de las elecciones. El tipo de cambio real está bien, estamos cada vez más fuertes. El año pasado dijimos que no lo íbamos a hacer porque teníamos los instrumentos para evitarlo. No hay nada más regresivo que un salto cambiario, que genera pobreza.

·          Reservas Internacionales: “El Banco Central está acumulando reservas. El aumento de los commodities, para un país que exporta, nos presenta perspectivas favorables. Alguien podría decir “La inflación estuvo por encima de la pauta de depreciación del tipo de cambio” Ok, pero también tenemos términos de intercambios más favorables”.

·          Club de París: El entendimiento con el Club de París es un paso importante que nos va a dar más previsibilidad, para poder apuntalar la recuperación económica que está viviendo Argentina.

·          FMI: Muchos piden que apuremos el acuerdo con el FMI. La prioridad es hacerlo bien, no hacerlo rápido. Necesitamos refinanciar la deuda porque más carga de deuda en dólares significa menos trabajo.

·          Política Fiscal: El gasto público, quitando las medidas excepcionales, viene creciendo por encima de la inflación (y para adelante esperamos que aumente este crecimiento). No hay que confundir reducción del déficit con ajuste. Nosotros apuntamos a reducir el déficit usando parte de la recaudación para apuntalar el crecimiento y parte para reducir el déficit. Un país con cuentas más sólidas es un país con mejor crédito y moneda más fuerte, es capaz de implementar políticas más fuertes.

·          Inflación: “La realidad es que estamos en una tendencia mes a mes -obviamente con cuestiones de estacionalidad- pero en decrecimiento”. Esta es la pauta que esperamos: en junio algo similar a mayo y luego bajando. Si bien los acuerdos de precios son necesarios en este momento, no definen per se la política inflacionaria”.

·          Proyección de crecimiento del PIB: 7% para este año.

Se trata de un conjunto de definiciones muy fuertes y contundentes, que aclaran el rumbo económico en varios aspectos. 

El Indec dio a conocer los datos del PBI del primer trimestre del año. Durante el primer trimestre del año, el PBI registró un crecimiento de 2,5% anual con respecto al primer trimestre de 2020. Por otro lado, la serie desestacionalizada mostró un crecimiento de +2,6% con respecto al cuarto trimestre de 2020. En cuanto a los componentes por el lado de la demanda se observa que, el consumo privado cayó -0,7% anual y aumentó +2,9% trimestral, el consumo público -0,5% anual y +1,4% trimestral, la inversión un +38,4% anual y +6,1% trimestral, las exportaciones +1,2% anual y +19,2% trimestral, y las importaciones +18,8% anual y +13,5% trimestral.

Durante el primer trimestre del año, la desocupación alcanzó el 10,2%. De esta manera se ubica por debajo de los valores registrados durante el primer trimestre del 2020 (10,4%) y el cuarto trimestre 2020 (11%). Adicionalmente, la tasa de empleo, que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total, se ubicó en 41,6%, por debajo del 42,2% alcanzado durante el primer trimestre del 2020. Puede ocurrir acá un efecto desincentivo, es decir, personas que dejaron de buscar empleo resignadas por el contexto, dejando de formar parte de la Población Económicamente Activa (PEA). 

En cuanto al mercado interno, durante abril, las ventas en supermercados subieron +1,2% anual a precios constantes (vs. -8,8% anual en marzo). 

La semana pasada, el Banco de Inversión Morgan Stanley, reclasificó a los mercados de acciones en su índice MSCI. La Argentina se encontraba en la categoría de Mercado Emergente, se especulaba que pasará al pelotón de Mercados Fronterizos, pero sin embargo fue más allá de eso, a categoría de Stand Alone, lo que significa que no pertenece a ningún índice de mercado de acciones, sino que permanece solitario. Esto impacta negativamente sobre el precio de las acciones, ya que muchos fondos internacionales determinan el destino de sus capitales a partir de lo que reflejan estos índices. Por eso la caída de las acciones que se observa desde el viernes pasado. También ocurrió un salto del riesgo país, como reacción a esto, aunque no está directamente vinculado. Nos encontramos en estos días con un nivel de riesgo país de 1580 puntos básicos, lo cual marca una complicación adicional para el refinanciamiento del crédito con el FMI. 

Francisco en la OIT: “Una sociedad no puede progresar descartando”

Con conceptos claros, el lenguaje accesible que lo caracteriza y la mirada puesta en que el mundo post pandemia tome un rumbo opuesto al actual que descarta personas y maltrata al medio ambiente, Francisco dejó varias líneas de acción para los pueblos del mundo y, centralmente, para los trabajadores en su discurso a la Conferencia Internacional del Trabajo.

El acento de gran parte del discurso de Francisco estuvo en iluminar la situación de los más vulnerables, señalando además la pérdida de empleo si precedente en 2020 conforme avanzaba la pandemia. También, dentro de los diagnósticos, hace notar que la falta de medidas de protección social frente al impacto del COVID 19 provocó aumento de pobreza, del desempleo y subempleo, el incremento de la informalidad en el trabajo, el retraso en la incorporación de los jóvenes al mercado laboral y el aumento del trabajo infantil, la vulnerabilidad al trafico de personas, la inseguridad alimentaria y una mayor exposición a la infección de vastos colectivos humanos.
En este contexto insta a trabajar conjuntamente a gobiernos, organismos multilaterales y la sociedad civil para servir y cuidar el bien común; nadie debería ser dejado de lado en ese diálogo.

En tiempos de emergencia se requieren medidas especiales de asistencia. También se debe garantizar la protección de los trabajadores y los mas vulnerables. La protección de los trabajadores incluye, refuerza Francisco, el derecho a la sindicalización.

Pensando en el mundo post COVID, el Papa alerta respecto a que no vale todo para garantizar la recuperación: el eje no debe ser solamente el marcador económico. Se requiere “una reforma a fondo de la economía”. El modo de llevar adelante la economía tiene que cambiar, “una sociedad no puede progresar descartando”.

“Hay que corregir situaciones injustas o incorrectas que afectan a las relaciones laborales”. Una amenaza la constituyen las corrientes que creen que el beneficio y el consumo son variables autónomas de la vida económica, excluyendo a los trabajadores y determinando su desequilibrado standard de vida. Francisco sigue alertando en que hoy todo es “la ley del mas fuerte”, donde el poderoso se come al más débil y la consecuencia es la exclusión y marginación de grandes masas de población.

Sostiene con visible convicción en su discurso que: “Ha llegado el momento de eliminar las desigualdades. Terminar con la flagrante injusticia que le otorga al capital mano libre y disponibilidad” en una profunda asimetría con los trabajadores.

Citó Francisco, alentando a los miembros de la OIT a recoger el legado de Pio XI, textualmente: “la cantidad de remuneración por el trabajo no solo debe estar destinada a la satisfacción de las necesidades inmediatas y actuales de los trabajadores, sino también a abrir las capacidades de los trabajadores para salvaguardar los ahorros futuros de sus familias”

Su discurso gira alrededor de promover el desarrollo humano integral, trabajar por el bien común y entender correctamente el trabajo. En este sentido reivindicó que el trabajo va más allá de lo que se conoce como “formal” y que debe incluirse en los programas de trabajo decente a las expresiones de la economía popular en el alcance de beneficios y la dimensión de los cuidados.

Además, Francisco recordó que para salir en una mejor situación de la crisis actual, se requerirá el desarrollo de una cultura de la solidaridad para contrastar con la cultura del descarte que está en la raíz de la desigualdad que aflige al mundo.

“Hay que valorar la aportación de todas aquellas culturas como la indígena, la popular, que a menudo se consideran marginales, pero que mantienen viva la práctica de la solidaridad que expresa mucho más que algunos actos de solidaridad esporádicos.”

Basta de la herencia de la Ilustración que tiene un criterio acotado o más bien excluyente de “cultura”. Cada pueblo tiene su cultura y debemos asumirla y respetarla como es.

Pensar y actuar como comunidad. En este sentido llama a luchar contra las causas estructurales de la pobreza, contra la apropiación de recursos por unos pocos. Y sostiene que la solidaridad en su sentido más hondo es un modo de hacer historia.

Llegando al final de su intervención se dirigió al empresariado y a los sindicalistas.

Al empresariado le recuerda su verdadera vocación “producir riquezas al servicio de todos”. La creación y aumento de la riqueza tiene que servir para el desarrollo de toda la sociedad, con generación de trabajo digno y diversificado. Y ratifica que el derecho a la propiedad privada está limitado, va de la mano con otro derecho previo, que es el principio de la subordinación de la propiedad privada del destino universal de los bienes.

A los sindicatos les dijo que el movimiento sindical enfrenta dos desafíos:
El primero es la profecía, su vocación más genuina.

“Los sindicatos son una expresión del perfil profético de una sociedad, nacen y renacen cada vez que dan voz a los que no la tienen, que denuncian a los que venderían al pobre por un par de chancletas, desnudan al poderoso que pisotea a los mas vulnerables, defienden la causa de los extranjeros, de los últimos y de los descartados”.

Cuando un sindicato se corrompe, ya no puede cumplir con ésto y se transforma en un status de pseudo patrones distanciados del pueblo, alerta el Papa.

El segundo desafío es la innovación: deben vigilar los muros de la “ciudad del trabajo” para proteger a quienes están dentro de la ciudad del trabajo; pero también a los que aún están fuera de esos muros. Proteger a los que todavía no tienen derechos y están excluidos del trabajo también es el rol de los sindicatos.

AQUI EL VIDEO CON LA INTERVENCION COMPLETA DE FRANCISCO A LA OIT (17/6/21)

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 14 junio 2021

A pesar del relajamiento en las restricciones a la circulación, el rebote de la actividad va perdiendo fuerza, y la creación de empleo es casi inexistente. Esto implica la necesidad de una mayor asistencia de parte del Estado, en un momento en el que hay margen para poder hacerlo, sin generar un preocupante desequilibrio fiscal. Gracias a los ingresos extraordinarios de este año (por recuperación de la actividad y por el aumento de los precios internacionales de los commodities de exportación), el Tesoro cuenta con un margen del 0,8% del PBI para continuar incrementando el gasto COVID, e igualmente alcanzar el déficit de 4,2% del producto proyectado en el Presupuesto, incluso sin considerar los DEGs del FMI que llegarían antes de fin de año. Analizando los datos fiscales del primer cuatrimestre, destaca que el déficit primario de sólo 0,2% del PBI es el segundo registro más bajo de los últimos seis años. En comparación con el año pasado, los recursos se incrementaron fuertemente en términos reales (15,2% en el primer cuatrimestre, 0,3 puntos del producto) y las erogaciones presentaron un retroceso (-6% y -0,9 p.p.). Sin embargo, respecto del año 2019 los resultados son muy distintos. En este sentido, se puede advertir un aumento del gasto en 0,8 p.p. del PBI y un alza de los ingresos de sólo 0,5 p.p. del producto. En definitiva, un déficit primario que resulta superior al observado hace dos años, donde destaca la suba del gasto producto de un alza de 0,3 p.p. en subsidios, 0,3 p.p. en programas sociales (Progresar, Trabaja, etc) y 0,1 p.p. en gastos de capital. Este año contará con ingresos extras, que permiten un achicamiento del rojo fiscal respecto al año previo.

En este sentido, deben destacarse en primer lugar los ingresos por los derechos de exportación, en el marco de precios de commodities en máximos de los últimos ocho años. Así, con exportaciones del agro que sumarían unos US$ 7.800 millones adicionales este año, esta partida se incrementaría en 0,5% del PBI. A su vez, el Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas, que se computaría en las cuentas de mayo, implica un adicional de 0,5% del producto. A esto se puede sumar también un extra por el neto del impuesto a las ganancias de empresas y personas, la suba de alícuotas de bienes personales y el rebote de la actividad económica, con efectos especialmente en IVA, pero que podrían ser acotados en términos del producto. El cambio en la fórmula de actualización de las jubilaciones, donde el ajuste se hace en base a los ingresos de ANSES y los salarios (RIPTE), también implicaría una reducción del gasto previsional en términos del PBI. En efecto, las erogaciones en concepto de jubilaciones y pensiones (contributivas y no contributivas), podrían reducirse en un punto del producto respecto al año pasado (desde el 9,7% del PBI en 2020). los subsidios económicos presentarían un alza en la comparación con el año pasado, en línea con tarifas prácticamente congeladas, principalmente en el AMBA.

Finalmente se estableció un incremento en el gas residencial de todo el país de sólo 6% a partir de junio, mientras que para las tarifas eléctricas destaca una única suba del 9% desde mayo en la región del AMBA. Por su parte, los gastos de capital presentarán una fuerte suba. De hecho, en lo que va del año ya se expandieron un 138,2% anual. Cabe destacar que en los últimos años electorales esta partida del presupuesto representó un 2,3% del producto. Es probable que se observe un incremento de 0,6 puntos del PBI este año, hasta un 1,6%. De esta manera, se observa margen para un incremento del gasto COVID sosteniendo el déficit primario del 4,2% del PBI planteado en el presupuesto. En efecto, los anuncios por unos $ 488.000 millones, involucran erogaciones por sólo 1,2% del PBI, ubicándose bien por debajo del gasto COVID del 3,5% del producto del año pasado. A esto debe adicionarse el bono para los titulares de la AUH, AUE y de asignaciones familiares para monotributistas de categorías A y B de $ 15.000 (abarca a un millón de personas aproximadamente), que no obstante es acotado en términos del PBI. En síntesis, el gasto COVID podría ser del 2% del PBI, un 0,8% más que lo anunciado hasta el momento. Esto es importante para sostener la recuperación de la actividad e impulsar el tan necesario incremento en los ingresos de los hogares. 

Por el lado del gran problema que enfrenta este año la economía, que es la necesidad de frenar un proceso inflacionario que no cede, se lanzó una nueva canasta de 70 productos de consumo masivo con precios congelados por seis meses. Este programa que se llama “Super Cerca” reemplazará el programa de precios máximos y está destinado a comercios de barrio, almacenes y autoservicios. Su busca así poder tener mayor control sobre un conjunto de productos más acotado, a la vez que garantizar cercanía a los consumidores y generar rentabilidad a los pequeños comerciantes, alejándose de la lógica concentradora sobre grandes cadenas que presentaban muchos programas precedentes. 

En cuanto a la recuperación de la actividad se conocieron más datos la semana pasada. El índice de producción industrial manufacturero de abril avanzó un 0,3% mensual (vs +0,7% mensual en marzo), y +55,9% anual (tomando como base de comparación abril de 2020, el mes más afectado por las restricciones debido a la pandemia). El acumulado del primer cuatrimestre del año se ubica un 21,3% respecto del mismo período de 2020. Las subas más destacadas se observaron en industrias metálicas básicas (+167,4% anual), productos minerales no metálicos (+266,5% anual), y maquinaria y equipo (+156,2% anual). También durante abril, el indicador sintético de la actividad de la construcción registró una caída de -2,2% mensual (vs -1,5% mensual en marzo), y subió +321,3% anual (debido a la base de comparación, ya que abril de 2020 fue el mes más afectado por la pandemia). El acumulado en los primeros cuatro meses del año presenta una suba de +70,9% anual con respecto al primer cuatrimestre de 2020. Durante marzo, los puestos de trabajo registrados en la actividad de la construcción registraron una caída de -0,1% anual y el acumulado enero/marzo de este año presenta una baja de -6,1% en comparación con el mismo período del año pasado. La superficie a construir, autorizada por permisos de edificación, subió +63,2% anual en marzo y durante el primer trimestre del año acumula un aumento de +33,2% en comparación al primer trimestre de 2020. Lo datos confirman la debilidad en cuanto a la creación de empleo que presenta la recuperación de la actividad. 

Un aspecto clave este año, dada la necesidad de recomponer el poder adquisitivo de los salarios, es el aumento que cada sector obtenga por paritarias. Hasta el momento, con varios sectores con acuerdos cerrados para el 2021, el promedio de los aumentos salariales se encuentra en 41,6%, por encima de la inflación estimada por el Gobierno en 29%, pero por debajo de la estimación del REM del BCRA de mayo, de 48% para este año. De esta forma, si las proyecciones de los privados terminan ocurriendo, nuevamente tendríamos un año con pérdida de poder adquisitivo con estos acuerdos paritarios. El sindicato de camioneros oficializó el pedido de aumento salarial de 45% que llegaría al 52% con la suma de bonos adicionales solicitados

En relación a los precios, el 20 de junio se cumplen los 30 días de la medida que restringe la exportación de carne. Durante este último mes los precios siguieron subiendo, un 6,1% promedio en el mes, y un 75% anual para un promedio de cortes. Esta semana el gobierno definirá si continúa con la medida o si logra acordar con el sector para que aumenten la mercadería destinada al mercado local, y se controlen las subas desmedidas de precios.

No nos han vencido

A 66 años de los bombardeos a Plaza de Mayo: ni olvido ni perdón. Nuestro recuerdo a todas las víctimas de este ataque imperdonable al pueblo y a la democracia.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 7 junio 2021

Mientras el nivel de contagios permanece elevado, lo que hace que varias restricciones a la circulación permanezcan, y la incertidumbre condicione a la economía, algunas decisiones sobre políticas públicas agregan componentes de mayor incertidumbre aún. El objetivo de recomponer el poder adquisitivo de los ingresos se desdibuja, en un contexto donde queda atrás la proyección inflacionaria de 29% para este año, se pierde referencia para las paritarias, el gobierno insiste en no retomar el IFE, y se autoriza un aumento retroactivo a enero sobre un sector muy golpeado, como es el de los monotributistas, generando deudas a quienes están al día, algo incomprensible en el actual contexto. Si no se logran recomponer los ingresos en términos reales, comenzará a debilitarse la recuperación de la actividad, al perder impulso de demanda. Esta situación, a su vez, dilatará la tan ansiada creación de empleo, llevando a una dinámica que tornará difícil la salida de la crisis actual. Sin embargo, la llegada de vacunas y el avance del plan de vacunación, que se ha acelerado en los últimos días, juega a favor de la recuperación de la actividad, ya que permite ir relajando ciertas restricciones a la circulación. De todas formas, durante los meses de invierno va a resultar difícil reducir sustancialmente la curva de contagios, de manera que el efecto positivo de la vacunación comenzará a tornarse palpable llegada la primavera. 

La situación internacional, que ha impulsado los precios internacionales de los commodities de exportación, sostiene el ingreso de divisas y permite engrosar las Reservas Internacionales del Banco Central, en un momento clave para esto, dada la necesidad de fortalecer la posición externa, tanto en defensa de la estabilidad del mercado cambiario, como también en el marco de los necesarios acuerdos de refinanciación de deudas con organismos internacionales, para evitar un nuevo default. En el mes el BCRA acumuló compras por algo más de U$S 2.000 millones, desde U$S 1.373 millones en abril, y siendo el mes con mayores compras desde noviembre 2019. Las reservas internacionales aumentaron U$S 1.611 millones durante el mes, alcanzando U$S 41.874 millones. La liquidación de exportaciones (CIARA-CEC) para el mes de mayo fue de U$S 3.545 millones, un +82% anual, siendo el máximo liquidado para un mes de mayo en los últimos 18 años, acumulando U$S 13.331 millones, lo cual implica durante el año un +91% anual. En relación al intercambio comercial con nuestro principal socio, se observa que las exportaciones de Brasil para el mes de mayo fueron de U$S 26.948 millones, mostrando un aumento de +46,5% anual, mientras que las importaciones fueron de U$S 17.657 millones, un +50,6% anual, y dejando un saldo comercial de U$S 9.290 millones (+29% anual). En relación a la Argentina, las exportaciones hacia nuestro país aumentaron un +172% anual, a U$S 1.280 millones, mientras que las importaciones (exportaciones de Argentina a Brasil) aumentaron +93% anual, a U$S 810 millones, dejando un saldo comercial superavitario para Brasil de U$S 470 millones (déficit para Argentina).

Otro tema de mucho debate dentro de la coalición gobernante es el aumento de tarifas de servicios públicos, también en el marco de la necesaria recomposición del poder adquisitivo de los salarios. Luego de muchas tensiones, que incluso generaron una visible conflictividad política, el Gobierno autorizó mediante un decreto un aumento de 6% en las facturas residenciales del gas a nivel nacional a partir del 1 de junio. El ENARGAS anunció los nuevos cuadros tarifarios, que solo incluyen subas para la distribución, mientras que el transporte de gas queda sin variaciones. Los nuevos cuadros tarifarios presentan aumentos de entre 25% y 30% en los ingresos de Metrogas, Naturgy, Camuzzi, Ecogas, Litoral Gas, Gasnor y Gas Nea. Mientras tanto, para Transportadora de Gas del Sur (TGS) y Transportadora de Gas del Norte (TGN) las tarifas quedan sin cambios al menos hasta tanto no se encuentre vigente el Acuerdo de Renegociación Definitivo pudiendo recién recibir un ajuste a partir del 1 de abril de 2022. Adicionalmente, para TGS y TGN no establece un plan obligatorio de inversiones, pero dispone la prohibición de distribuir dividendos y cancelar en forma anticipada deudas financieras y comerciales contraídas con accionistas, adquirir otras empresas u otorgar créditos. Dominó la posición sostenida por los funcionarios referentes del Instituto Patria, como el subsecretario Federico Basualdo o el titular del Enargas, Federico Bernal. El ministro Guzmán pretendía, como lo plasmó en el presupuesto nacional, un aumento más elevado, que le permitiera descomprimir el impacto sobre el resultado fiscal del incremento de la cuenta subsidios. 

El Banco Central tomó algunas decisiones relevantes en los últimos días, como por ejemplo permitir acceder al mercado de cambio a los exportadores de bienes industrializados y extractivos por una proporción del incremento de las ventas externas que registren este año respecto de 2020. El acceso sin conformidad previa del BCRA podrá ser destinado a pagos a partir del vencimiento de capital de deudas por la importación de bienes, servicios a contrapartes vinculadas, endeudamientos financieros con el exterior a contrapartes vinculadas al deudor y pagos de utilidades y dividendos que correspondan a balances cerrados y auditados.

EL BCRA publicó datos sobre la posición externa Argentina. Las Reservas Internacionales subieron U$S 1.609 millones en mayo, hasta U$S 41.872 millones, principalmente por las compras de divisas por U$S 2.089 millones, compensado por el pago a organismos internacionales por U$S 409 millones, y la caída en efectivo mínimo por U$S 434 millones. Por su parte, la base monetaria subió +6,2% mensual y +18% anual, a $2.517.197 millones (desde +27% anual en abril). El aumento en stock de pases pasivos que generó una contracción de la Base Monetaria por $237.000 millones, fue más que compensado por la expansión generada por las compras de divisas ($196.398 millones), caída en el stock de Leliqs ($108.900 millones), pago de intereses ($104.520 millones) y una transferencia de utilidades al Tesoro ($50.000 millones). Mientras tanto, el stock de Leliqs cayó -5% mensual, y el de Pases subió +16% mensual, con el total de pasivos remunerados subiendo +3% mensual. Las tasas de Leliqs y Pases a 7 días se mantuvieron sin cambios en 38% y 36,5%. La tasa Badlar y TM20 (tasas de interés de referencia del sistema financiero) subieron ambas, seis puntos básicos, a 34,1% y 33,9% respectivamente.

En relación a la inflación, desde el gobierno se ensayan programas que, por el momento, no logran frenar el avance de los precios. Mañana martes vence el programa de Precios Máximos y el Gobierno lo reemplazará por una canasta básica de 120 productos con precios congelados por 6 meses. 

En relación a la búsqueda de acuerdos con las deudas que permitan despejar el cronograma de vencimientos, la Provincia de buenos Aires extendió nuevamente la oferta de canje inicial (abril 2020) hasta el 18 de junio. Se presentó una nueva oferta a los acreedores que se encontraban bajo acuerdos de confidencialidad y de la cual no se conocieron detalles. Ya se acumulan varias postergaciones de un posible acuerdo que permita refinanciar la deuda de la Provincia de Buenos Aires. 

El BCRA publicó el relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) a diciembre de 2021, que marca un tipo de cambio oficial en $110,2, una inflación de 48,3%, una tasa de interés (Badlar) de 35%, y un crecimiento del PBI del 6,0%. En este último caso, recordemos que en el presupuesto se plasmó un 5,5% de crecimiento para este año, pero que después mejoró su expectativa, incluso por el propio ministro Guzmán, que manifestó públicamente su visión de un 7,5% de crecimiento para este año. Los privados también tenían una visión más optimista y habían corregido hasta 6,5% su proyección, pero el avance en las curvas de contagios, entre otras cosas, van moderando la proyección, que se acerca nuevamente a la del presupuesto, tal como nosotros anticipamos en nuestros últimos informes, y en nuestro último encuentro virtual. 

Ni Una Menos: de Ushuaia a La Quiaca gritamos: Dónde está Tehuel? Vivas Nos Queremos!

Red Federal de Mujeres de la 21F – De Ushuaia a La Quiaca

NI UNA MENOS! por violencia de género; por explotación sexual; por explotación laboral; por violencia institucional. Basta de matrimonios con niñas; basta de hostigamiento en el ámbito deportivo; Basta de femicidios! Por una reforma judicial con perspectiva de género.

Con nuestra voz en alto preguntamos: DONDE ESTA TEHUEL?

Con la fuerza de las mujeres de Ushuaia a La Quiaca gritamos VIVAS NOS QUEREMOS!