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Primer convocatoria a construir la red de Comunidades Cristianas por la Patria Grande

El Encuentro Comunidades Cristianas para la Patria Grande, organizado por la Multisectorial 21F, dejó estas primeras reflexiones consensuadas y el llamado a conformar la red del ecumenismo del amor y del pueblo.

Latinoamérica atraviesa momentos cruciales donde los pueblos quieren reconstruirse como Patria Grande, pero los imperios siguen empeñados en que seamos su patio trasero. Con gran dolor y preocupación vemos que muchos atropellos se hacen en nombre de Dios  y que utilizan nuestros símbolos religiosos para legitimar la violencia, el racismo y el saqueo.

Nestor Miguez y Marcelo Figueroa, junto a Gustavo Vera

Hermanados en Cristo nos auto convocamos para reflexionar desde las fuentes y pensar y orar para ser mejores servidores al prójimo y contribuir a la liberación de nuestros pueblos. No tenemos una fe ideológica asociada a un poder terrenal, pero Jesús y sus apóstoles nos han enseñado un modelo de comunidad y cómo construir esa comunidad. Por eso, cristianos de diferentes vertientes nos hemos reencontrado en los Hechos de los Apóstoles, particularmente en el capítulo referido a “La vida en Comunidad”.

En la comunidad cristiana, los que habían sido bautizados “perseveraban en la enseñanza de los apóstoles y en la unión fraterna, en la fracción del pan y en las oraciones. Vivían unidos y lo tenían todo en común; incluso vendían sus posesiones para repartir lo que obtenían entre todos según las necesidades de cada uno. Acudían al templo, celebraban la fracción del pan en las casas, compartían los alimentos con alegría y sencillez y alababan a Dios. Las gentes los veían con buenos ojos y, día a día, aumentaba el numero de los que creían en Jesús y se unían a la comunidad cristiana” (Hechos).

El compromiso cristiano con la justicia social y la dignidad de los pueblos es parte de nuestra historia. Los apóstoles siguiendo a Jesús, fueron capaces de crear comunidades fraternales que desafiaban la opresión del imperio dominante y nos han dejado valiosas lecciones acerca de cómo forjar comunidades a pesar de los imperios que hoy quieren dominarnos.

Evangélicos, católicos y ortodoxos se reunieron en un encuentro ecuménico e interreligioso

La vida en la comunidad cristiana era la de un pueblo nuevo, la de un pueblo liberado, donde la máxima ley era amar al prójimo como a uno mismo y donde los bienes estaban al servicio de la comunidad, a cada uno según sus necesidades. La mayor parte del tiempo Jesús se la pasó enseñando, curando y repartiendo el pan. Estos tres elementos, la educación, la salud y la alimentación eran el servicio gratuito de Jesús a su pueblo que reconocía en ellos su derecho a una vida plena, la dignidad inherente a cada ser humano.

El capitalismo salvaje, en sus versiones neo liberal o neo conservadora,  ha convertido en mercancía y aspira a privatizar todo aquello que Jesús servía gratuitamente al prójimo: educación, salud y alimentación, mientras precariza el trabajo, descarta y excluye. Considera a los seres humanos como un costo o un recurso, cuando en realidad para los cristianos, el ser humano es el actor y el fin de toda actividad económica. Para el capitalismo salvaje, la sociedad gira en torno a la idolatría del dinero, mientas que para los cristianos las sociedades deben tener como fin y centro a las mujeres y los hombres por igual. Ya está escrito en el Evangelio: “no se puede servir a dos señores, porque o aborrecerá a uno y amara a otro, o se apegara a uno y despreciara al otro. No pueden servir a Dios y a las riquezas”. Los cristianos seguimos los pasos de Jesús y no los de la idolatría del dinero. El modelo de comunidades cristianas esta en las antípodas del capitalismo salvaje que auspicia el imperio.

Sin embargo, asistimos en estos tiempos en Latinoamérica a una mal llamada “Teología de la Prosperidad” – sostenida desde el integrismo evangélico – y a una Teología Fosilizante de legitimación de un orden conservador injusto – avalada desde el integrismo católico – que sirven de coartada para golpes de estado o elecciones fraudulentas con proscripciones y cárcel, en la que surgen gobiernos dóciles a las potencias imperiales que solo persiguen el saqueo de nuestros recursos.

Esas pseudos teologías en la que confluyen fundamentalistas evangélicos e integristas católicos, sostienen valores muy alejados de Jesús: profesan el individualismo; inventan un Dios que estaría para satisfacer caprichos egoístas y hedonistas; nos dicen que los ricos y sanos estarían bendecidos por Dios y los pobres y enfermos habrían sido maldecidos; fomentan la meritocracia según la cual los pobres serían responsables de su pobreza y practican un paradojal ecumenismo del odio en el que cultivan sus fobias contra los pobres y los pueblos originarios, entre otros. Esa pseudo teología  que usurpa nuestros símbolos pretende confundir a los pueblos latinoamericanos que tienen una gran religiosidad popular. La usina desde la cual se falsifica el mensaje de Jesús, brota de las mismas entrañas “del Poder Financiero y la Industria Bélica” del imperio que solo vela por sus negocios, su idolatría del dinero y no le importa el destino de los pueblos, ni de la casa común.

Los cristianos no podemos ser indiferentes ante esta falsificación, como Jesús no era indiferente en su tiempo  ante las falsificaciones que el Sanedrín hacía del mensaje de Dios. Hoy más que nunca tenemos que participar activamente y seguir los pasos de Jesús. Amar al prójimo como a nosotros mismos, servir a la construcción de comunidades justas, inclusivas y sustentables; mirar al centro desde las periferias y caminar junto a nuestros pueblos por pan, paz y trabajo en la perspectiva general de reconstruir la Patria Grande.

Caminando con el pueblo, podremos superar las barreras y la confusión siguiendo el ejemplo de amor cristiano y humildad de Cristo. Tal como nos enseñó Pablo en el texto de Filipenses, debemos permanecer bien unidos, no haciendo nada por ambición o vanagloria, sino con humildad. No buscando nuestro propio interés, sino el del prójimo. Debemos convertir nuestros corazones para tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús. Generosidad, humildad y servicio al prójimo son las claves en la construcción de comunidades cristianas que ayuden a la unión nacional y a la reconstrucción de la Patria Grande.

La abrumadora mayoría de nuestro pueblo profesa la fe cristiana y entre quienes no la profesan hay muchas mujeres y hombres de buena voluntad y sentimientos de amor al prójimo. Nuestro humilde aporte debe ser el despertar de esa profunda religiosidad popular al servicio de comunidades fraternales como la que los apóstoles construyeron siguiendo los pasos de Jesús. Comunidades en las que no falte tierra, techo y trabajo; en la que cuidemos la casa común y la dejemos mejor de lo que la encontramos para las futuras generaciones  y en las que la dignidad humana esté por encima de cualquier falsa idolatría.

La política debería ser la forma más alta de caridad, la manera en que expresamos colectivamente nuestra ocupación y preocupación por el prójimo como a nosotros mismos, conscientes de que nadie se desarrolla plenamente en una comunidad que no se desarrolla. Frente al avance de los imperios sobre Latinoamérica pretendiendo que estemos a su servicio, o siendo pasivamente despojados de nuestros bienes, debemos estar del lado del pueblo que busca reconstruir su Patria Grande y regar dentro de ella nuestra fe y servicio, multiplicando el modelo de comunidades cristianas.

Convocamos a los cristianos y a todas las mujeres y hombres de buen corazón a sumarse a esta red de Comunidades Cristianas por la Patria Grande y a preparar juntos un encuentro federal en marzo del año que viene donde avancemos de Ushuaia a la Quiaca y de la periferia al centro a fin de ir gestando una unidad que nos permita reconstruir la fraternidad entre los seres humanos, con nuestra casa común y con Dios y demos paso a una Patria Grande en la que no falte ni la tierra, ni el techo, ni el trabajo para todos y cada uno de nuestros hermanos.

Mesa promotora: Nestor MiguezPastor de la Iglesia Evangelica Metodista y Presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangelicas – David Sebastian ArrighiPastor y Fundador del Centro Evangelico Justicialista – Gustavo LegnamePastor Social y Fundador del Frente Justicialista Cristiano – Diego MendietaPastor Pentecostal de la Comunidad Evangélica Fe y Vida – Padre “Toto” de Vediasacerdote de la villa 21-24 – Vladika GorazdObispo para la Argentina y America del Sur de la Iglesia Ortodoxa de Montenegro – Juan Garcia Longhi y Gustavo Veracoordinadores nacionales del Frente Multisectorial 21F.

Para adherir al documento y la red Comunidades Cristianas para la Patria Grande escribí a: cristianospatriagrande@gmail.com

PROPUESTAS 21F PARA LA ECONOMIA QUE VIENE

La Multisectorial 21 F debatió su programa de 21 puntos en el primer semestre el 2018 con las primeras 875 organizaciones sindicales, sociales y políticas que lo conformaron, en más de un centenar de asambleas. Luego fueron adhiriendo a este programa un millar de organizaciones más de Usuahia a la Quiaca. Algunos de estos puntos, referidos a algunas medidas para reconstruir la Patria luego del saqueo neoliberal, son propuestos en este breve documento a nuestro inminente gobierno popular y de cara a la concertación económica y social que se viene. Esperamos que sirvan para la reconstrucción nacional.

Primer Congreso Nacional de la Multisectorial 21F que aprueba el Programa de los 21 puntos

La etapa que viene para la economía argentina requiere una coordinación que abarque políticas orientadas a la reactivación del mercado interno y al reordenamiento del frente externo. Con relación al mercado interno, la clave está en la urgente recuperación del crecimiento junto a una moderación del ritmo inflacionario. Para esto, será ineludible un acuerdo de precios y salarios, que ordene transitoriamente las variables, de manera de impulsar el consumo vía recuperación del poder adquisitivo de los salarios mientras se contienen los precios, clave también para lograr una sustancial baja en las tasas de interés, que permitan finalizar la lógica de valorización financiera, y oriente los recursos del sistema financiero hacia el aparato productivo y el consumo interno. Al mismo tiempo se deberá poner en marcha una negociación conjunta con el FMI y los acreedores internacionales, de manera de postergar el cronograma de vencimientos tal como se encuentra estipulado actualmente, de manera voluntaria entre las partes, evitando un evento de default. En este sentido resulta fundamental recuperar el ingreso de dólares genuinos, que en una primera etapa dependerá de las exportaciones, en particular de productos primarios. Es así como deberá reestablecerse la obligatoriedad de liquidar exportaciones en plazos reducidos, y será necesario un rol muy activo del Estado, que garantice el control de la comercialización.

La negociación en el frente externo debe plantear una lógica opuesta a la del ajuste, que vienen pregonando los actores internacionales. La política económica deberá resultar expansiva, transfiriendo recursos a trabajadores activos y pasivos, y atendiendo la delicada situación social. Esto implicará reorientar los recursos no destinados más al pago de intereses de la deuda por un tiempo, -asumiendo éxito en la reestructuración de la deuda-, hacia partidas presupuestarias vinculadas a la mejora del poder adquisitivo, lo cual implica alejarse de la meta de equilibrio primario, financiada con emisión monetaria. La intención por detrás de este cambio es romper con el actual círculo vicioso de ajuste y caída de la actividad, con impacto negativo en recaudación, que empuja a más ajuste por el lado del gasto, hacia una lógica expansiva que al generar crecimiento, redunde en una mejora de la recaudación, que al final del camino equilibre las cuentas públicas. Este nuevo rumbo deberá ser aceptado por los acreedores financieros internacionales y por el FMI, que razona en el sentido opuesto. Es la política de ajuste la que creen les garantiza el repago de sus acreencias, sin prestar demasiada atención al impacto recesivo y el deterioro en el entramado social que estas políticas producen.


Del éxito de esta coordinación de políticas y negociaciones, que implica la participación de muchos sectores relevantes, dependerá reencauzar la economía evitando una crisis disruptiva, con consecuencias muy fuertes sobre toda la sociedad. Sin embargo, a partir de aquí deberán tomarse un conjunto de medidas de política económica que permitan sostener el crecimiento con una distribución más equitativa de los ingresos. Para esto el documento original del 21F es una guía muy profunda y completa que brinda detalles sobre el rumbo a seguir.


Algunos puntos prioritarios de la propuesta del 21F:

  1. Implementar rápidamente una administración del comercio exterior. En el corto plazo regular las importaciones, en particular de bienes de consumo. Suspender de todas las importaciones de productos que puedan ser fabricados en el país alentando procesos de sustitución de importaciones. Reactivar una ley de Compre Nacional.
  2. Promover acuerdos de precios y salarios en el marco de una verdadera concertación económica y social que dinamice el mercado interno y el poder adquisitivo de los trabajadores. Promover la creación de un observatorio de precios y disponibilidad de insumos, bienes y servicios en la órbita de la Secretaría de Comercio, incorporando a las organizaciones sindicales y sociales.
  3. Promover una reforma financiera para respaldar la producción nacional, evitando la usura, particularmente de la pequeña y mediana empresa. Sustitución de la actual ley de entidades financieras (vigente desde la última dictadura militar) por una ley de servicios financieros que determine también un esquema de banca que regule las tasas de interés y el volumen de préstamos que la banca privada debe orientar al desarrollo productivo. Promoción de la banca cooperativa. Regular nuevamente los flujos de capitales especulativos para evitar su fuga masiva. Promover una reforma monetaria que saque la plata de la especulación y sea volcada a la producción. Será necesaria mayor injerencia del Estado sobre los ingresos (juntas) y egresos (control de importaciones) de divisas, producto del comercio internacional y afianzar los mecanismos de control sobre el sistema financiero a través de todas las instituciones regulatorias de flujos de capital. En principio deberá regir la obligatoriedad para la inmediata liquidación de las exportaciones, de manera de garantizar un flujo de ingreso genuino de dólares.
  4. Encarar una reforma tributaria de carácter progresivo. Incrementar el impuesto a la herencia en los casos de grandes fortunas. Incrementar la alícuota del impuesto a los bienes personales a los grandes capitales. Estudiar la posibilidad de aplicación de la Tasa TOBIN a la especulación financiera (ITF tasa o impuesto a las transacciones financieras conocidas como Tasa Tobin). Mantener la eliminción del IVA a los productos básicos de la canasta familiar con un esquema de devolución y/o vinculado a precios de referencia para garantizar que el precio efectivamente baje. Derogación del impuesto a las ganancias a los trabajadores asalariados a fin de estimular el consumo y la demanda en el mercado interno. Que el impuesto a las ganancias recaiga sobre los capitalistas. Reestablecer las retenciones sobre los sectores mas concentrados de los agroexportadores y las mineras.
  5. Políticas de estímulo hacia sectores con valor agregado que puedan orientar su producción hacia la exportación. Impulsar un esquema de capacitación, asesoramiento y financiamiento productivo a tasas subsidiadas orientado a las pymes y también bajo la forma de microcrédito para asistir a pequeñas unidades productivas.

Entre todos los puntos planteados y desarrollados en la plataforma del 21F, los arriba citados representan prioridades para reorientar la economía en la senda del crecimiento económico sostenido, con creación de empleo de calidad. El resto de los puntos que conforman el documento original resultan cruciales también para sostener el crecimiento alcanzado y modificar la estructura productiva de nuestro país, que nos conduce sistemáticamente a enfrentar situaciones de crisis.

La Multisectorial 21F ya presentó a Daniel Arroyo 900 puntos críticos en todo el país

Con la identificación puntual de 900 puntos críticos, 21F es hasta la fecha, la organización que más lugares identifico en todo el país para el Plan Argentina sin Hambre.

Alberto Fernández se reunió con los Coordinadores Nacionales de la 21F

Fue en el marco de una reunión con referentes sociales para avanzar con el Plan “Argentina contra el Hambre”

Intensa actividad de la Multisectorial 21F en Mendoza

Los coordinadores nacionales Gustavo Vera y Juan “Perita” García Longhi, participaron de múltiples actividades organizadas en la provincia.