La atención sobre el devenir de la economía argentina está puesta en el mercado financiero, que además se encuentra convulsionado por eventos externos, tales como conflictos bélicos que involucran a los Estados Unidos, como por el brote de coronavirus, que tiene en vilo a China. En lo que respecta a la situación de Argentina en particular, se ha comenzado más formalmente la negociación por la reestructuración de la deuda, con delegaciones en contacto con el FMI, e interlocutores designados. También esta semana tendrá lugar en el Congreso de la Nación el debate para la aprobación de la Ley para la restauración de la sostenibilidad de la deuda pública externa, en el cual se busca obtener la potestad para poder llevar adelante esta negociación por parte del Poder Ejecutivo. Por el momento, la reacción del mercado es negativa. Los dichos de Joseph Stiglitz acerca de la necesidad de llevar adelante una fuerte quita generaron preocupación en el mercado, sumado a la posición de la Provincia de Buenos Aires, que enfrenta el viernes de esta semana la fecha límite para recibir adhesiones voluntarias al postergamiento del pago de un bono que ya venció y está en período de gracia. Si el viernes no se completa el 75% de las voluntades de parte de los tenedores del título, el 5 de febrero la provincia de Buenos Aires, entraría formalmente en default. Esto complicaría el panorama de la reestructuración de la deuda soberana. Por otra parte, dos importantes calificadoras de riesgo, Standard & Poor’s y Fitch, posicionaron a la Argentina en default selectivo y restringido. En este contexto, el riesgo país superó ya los 2.100 puntos básicos, y el panorama se torna muy complejo.

Es importante tener en cuenta que el propio Alberto Fernández puso como fecha límite para la reestructuración el 31 de marzo. Esto se da por el hecho de que los 4.571 millones de dólares que el tesoro puede utilizar del BCRA para hacer frente a los vencimientos de deuda, alcanzan hasta esa fecha. De todas formas, después recién hay vencimientos fuertes en mayo. Si no se logra reestructurar exitosamente la deuda, y hoy pareciera difícil de lograr, entre marzo y mayo transitaremos semanas de mucha tensión en el plano económico, producto de la situación con la deuda y el incremento de la percepción de default y a la que se sumarán las paritarias y el debate por la cláusula gatillo, en un contexto inflacionario que no cede.

Con el objetivo de ir desarmando la bomba de tiempo heredada por las leliq, el Banco Central comenzó a licitar Letras de Liquidez (LELIQ) a 7 y 14 días de plazo, con el objetivo de mejorar la transmisión en la tasa de política monetaria y favorecer un mejor control de las condiciones de liquidez. Las subastas de LELIQ se realizarán los martes y jueves con un único llamado diario, y se dará prioridad a las posturas ingresadas en el plazo más largo. Ya no tendrán lugar todos los días, como funcionaron desde su creación.

En relación a los precios, se conocieron la semana pasada algunos datos muy importantes. Durante diciembre, la inflación mayorista avanzó un 3,7% mensual, al igual que la minorista, aunque en este caso acumuló en 2019 un aumento de 58,5%. También se dio a conocer el índice del costo de la construcción, que avanzó un 1,7% mensual en diciembre, registrando un aumento de 47,8% durante el 2019. En este caso, los aumentos resultaron los siguientes: materiales un 2,4% mensual, más retrasada la mano de obra con un 1,1% mensual, y los gastos generales con un +2,5% mensual. La construcción registra un menor aumento en los precios debido a que la caída de la actividad es tan fuerte, que contiene las subas.

Las declaraciones de Stiglitz que generaron tanto nerviosismo en el mercado fueron las siguientes: “Los inversores de deuda argentina deben prepárense para grandes pérdidas”. “La realidad es que tendrá que haber quitas significativas”. “No puedo concebir ningún modelo razonable que no diga que tiene que haber quitas significativos. Sería una fantasía pensar lo contrario.” Stiglitz dijo que Argentina necesita tiempo para hacer crecer la economía, una frase repetida frecuentemente por Guzmán, porque “sabemos lo que sucede si tomamos el otro camino”. Se refiere aquí al camino del ajuste, que es el eternamente pretendido por el mercado y los acreedores internacionales. “Los bonistas deberían haber conocido el riesgo, es por eso que cobraron una tasa alta”. “No están siendo sorprendidos. Probablemente no hicieron su tarea, pero sabían que había un riesgo.”

Se conoció la semana pasada el Balance Cambiario de diciembre (publicado por el Banco Central). La Cuenta Corriente tuvo un superávit en el mes de U$S 576 millones (desde un déficit de U$S -126 millones en diciembre de 2018). En el acumulado del año 2019, acumula un superávit de cuenta corriente de U$S 6.277 millones (desde un déficit de U$S -11.329 millones en igual período de 2018). El Balance comercial mostró un superávit de U$S 2.107 millones (las exportaciones crecieron +41% anual y las importaciones +36% anual). El aumento de las importaciones, sería el motivo de los nuevos controles y limitaciones. Turismo tuvo un déficit de U$S -509 (+75% anual). El aumento estaría vinculado al nuevo impuesto al turismo, que adelantó consumos antes de que se apruebe la ley y el impuesto PAIS. La cuenta intereses tuvo pagos netos por U$S -1.085 millones (+5% anual). En lo que respecta a la cuenta financiera, el sector privado no financiero compró U$S 610 millones en diciembre (desde U$S 1.252 millones en diciembre de 2018 y desde U$S 514 millones en noviembre de 2019). En el acumulado del año 2019, compró U$S 34.248 millones, desde U$S 34.497 millones de igual período de 2018, con un tipo de cambio real 14% más alto.

También la semana pasada se conocieron datos fiscales. En diciembre el Gobierno Nacional tuvo un déficit primario de $120.143 millones, acumulando un déficit total de $95.122 millones en el 2019, equivalente a -0,4% del PBI (desde -2,3% del PBI en el 2018). A su vez, se computaron durante el año ingresos extraordinarios por $113.645 millones, por lo tanto, sin estos ingresos el déficit primario hubiera acumulado -0,96% del PBI. Los ingresos aumentaron +60,1% anual, con derechos de exportación creciendo +298% anual, mientras que IVA y Ganancias subieron 32% y 20% anual. Los gastos aumentaron 30% anual (las jubilaciones +60% anual). Los intereses pagados fueron por $105.260 millones, lo que implica un déficit financiero de $-225.403, acumulando -3,7% del PBI (desde -5% del PBI en el 2018). Se observa como consecuencia de la política económica de los cuatro años de gobierno de Macri, que la partida de intereses de la deuda crece a un ritmo insostenible, ahogando al resto de las partidas presupuestarias. Por este motivo, resulta fundamental la reestructuración de la deuda que, evitando el default, logre reprogramar los vencimientos, otorgando grados de libertad a la política fiscal, para poder direccionar recursos hacia partidas presupuestarias que permitan estimular el consumo interno, y dinamizar la actividad económica.

La semana pasada, en su reunión de Comité de Política Monetaria, el directorio del Banco Central decidió mantener el límite inferior de la tasa de Leliqs en 50% debido a que la nueva leliq a 14 días resulta en una baja de tasa en términos efectivos. El Directorio del BCRA seguirá monitoreando el comportamiento de las tasas de interés reales y el desempeño de la economía. Resulta fundamental en la estrategia de estímulo de la dinámica económica recortar más agresivamente las tasas de interés. Habrá que seguir de cerca que estrategia sigue adelante la entidad monetaria.

En relación a la economía real, se conocieron muchos datos relevantes la semana pasada. Durante diciembre, la balanza comercial tuvo un superávit de U$S 2.241 millones (desde U$S 2.484 millones en noviembre de 2019 y U$S 1.369 millones en diciembre de 2018). Esto resultó como consecuencia de un leve aumento de exportaciones, y un desplome por el lado de las importaciones, como consecuencia del derrumbre del mercado interno. Las exportaciones aumentaron +1,7% anual y alcanzaron los U$S 5.374 millones, y las importaciones cayeron -19,9% anual, a U$S 3.133 millones. De esta forma, el saldo acumulado en los últimos 12 meses alcanzó los U$S 15.991 millones, siendo este el valor máximo registrado desde marzo de 2010. Sin embargo, cabe desatacar que, si bien se trata de una buena noticia para los ojos de los acreedores internacionales, ya que es la única fuente de dólares genuinos, ese resultado se alcanza a partir de la destrucción del mercado interno y el consecuente derrumbe de importaciones. En relación a la actividad económica, el estimador mensual de la actividad económica (EMAE) de noviembre cayó -1,9% anual (desde -0,7% anual en octubre) y -1,7% mensual (había avanzado +2% mensual en octubre). En el acumulado desde enero a noviembre, faltando un mes para cerrar el año, registra una contracción de -2,3% en comparación con el mismo período del año anterior. Repasando los sectores más relevantes se observan caídas muy fuertes en todos ellos. Intermediación financiera (-8,5% anual), construcción (-6,9% anual), comercio (-5% anual) e industria manufacturera (-4,8% anual) fueron los sectores que lideraron la caída del índice.

En relación al consumo interno, se conocieron datos oficiales de ventas minoristas. Las ventas en supermercados de noviembre cayeron -2,3% anual a precios constantes (desde -1,3% anual). El aumento fue de +51,8% anual a precios corrientes (desde +53% anual), por debajo de la inflación minorista correspondiente al mismo período. En cuanto a las ventas en centros de compras de noviembre, a precios constantes subieron +4% anual (desde +5,2% anual). A precios corrientes aumentaron +58,8% anual (desde +59,1% anual), por debajo de la inflación.

En relación a los salarios y las paritarias, el sector bancario acordó una suba salarial de entre $ 4.500 y $ 10.500, de acuerdo al sueldo de cada empleado, y que se abonará en enero y febrero de 2020. El mismo es a cuenta de la revisión anual para 2020. De esta manera, el sueldo más bajo del sector pasaría a ser de $ 62.300 mensuales con un promedio que ronda los $ 97.000. La idea del gobierno es trabajar siempre con incrementos de suma fija.

Retomando el tema de la reestructuración de la deuda, esta semana el ministro Martín Guzmán participará en Nueva York en un foro organizado por el Council of Americas y luego mantendrá una serie de encuentros con funcionarios del Tesoro de los Estados Unidos y directivos del FMI. Se cree que buscará transmitir la voluntad de pago ante el inicio del proceso de reestructuración de deuda, así como también persuadir a los acreedores de la provincia de Buenos Aires que acepten postergar el cobro de capital, que vence el viernes de esta semana.

El Banco Central estarían analizando regular directamente la tasa de los créditos que los bancos otorgan, ya que la baja en las tasas pasivas (la tasa que los bancos pagan por obtener fondos) no se está trasladando a la baja de las tasas en los créditos.