El avance de la pandemia está haciendo estragos en la economía. Los mercados financieros no paran de caer, augurando una crisis sin control y una fuerte y extendida recesión. Muchos países con sus poblaciones en aislamiento social obligatorio, con extensión de los plazos originales, la actividad completamente congelada. En la Argentina, la reacción del gobierno a tiempo pretende controlar el problema antes de la llegada de las temperaturas mas bajas. Por el momento la cantidad de contagios es baja, y recién se presenta el primer caso autóctono confirmado oficialmente. Esto estaría indicando la circulación interna del virus, que es lo que explica la decisión del presidente de dictar el aislamiento social obligatorio. Se sabe que en los próximos días la cantidad de contagios comenzará a crecer más rápidamente, aunque muy probablemente se logre aplanar la curva, habiendo anticipado aquello que sorprendió en otros países que hoy lo lamentan, como los casos de Italia y España. Genera preocupación mundial la evolución del virus en los Estados Unidos, donde será muy difícil el control, y se espera una situación similar a la de los países europeos comentados. Esto explica el proceso de aversión al riesgo de los capitales internacionales, y la caída de los precios de los activos, que no cede, y continúa su derrumbe día a día. En medio de esta situación, se hace completamente imposible proyectar variables macroeconómicas, y cualquier escenario que podía plantearse previamente deja de tener sentido.

Sin embargo, esta situación habilita la posibilidad de llevar adelante una política expansiva impensada previo a la pandemia. En este contexto, y con el riesgo país por encima de los 4.500 puntos básicos, la Argentina se encuentra prácticamente en default, pero en un escenario diferente. Sería algo así como esconder un elefante, poniendo en la calle miles de elefantes. El default de la deuda argentina en un contexto generalizado de defaults soberanos, sub-soberanos, y corporativos pasaría desapercibido. El FMI no sólo dejaría de exigir pagos de vencimientos, sino que está evaluando expandir los Derechos Especiales de Giro (DEG) a todos los países miembro, de manera que la Argentina podría disponer de más fondos de parte del organismo. Este cambio podría abrir una ventana de oportunidad a la economía argentina, al quebrar todas las reglas del juego. Si se logra con éxito aplanar la curva de expansión de contagios y se evita el colapso del sistema de salud, y si a la vez se controla el impacto económico, y se atiende las necesidades de los sectores más vulnerables, la segunda mitad del año puede presentar un escenario muy auspicioso en materia de actividad, como consecuencia de la puesta en marcha de un conjunto muy amplio de políticas expansivas.

En la Argentina, el gobierno está tomando muchas medidas restrictivas para contener la expansión del virus por contagio, y muchas medidas de política económica para contener el impacto. La reacción rápida de parte del gobierno es importante, dado que la vulnerabilidad que presenta nuestra economía es muy alta.

Estados Unidos anunció la baja de las tasas de interés a cero, y paquetes de inyección monetaria inéditos por su dimensión. Se anunció una expansión de un billón de dólares (1 trillion en EEUU), es decir, 1.000.000.000.000 dólares. La reacción posterior al anuncio no fue buena, y os mercados siguieron con su caída, recién esta semana se observa algún reboten en los precios.

En relación con la deuda, en este contexto, para la Argentina es preferible el default a un mal acuerdo.

El gobierno está anunciando las medidas según los beneficiarios, y coordinando entre las diferentes áreas. En los últimos días, el ministro de economía, Martín Guzmán, junto al ministro de desarrollo productivo, Matías Kulfas, anunciaron un paquete de medidas por aproximadamente 2% del PBI (que sin financiamiento de mercado se financiaría con emisión monetaria), para intentar contener el impacto negativo del coronavirus:

  • · Eximir del pago de contribuciones patronales a los sectores afectados de forma crítica (cines, teatros, restaurantes, turismo, transporte de pasajeros, hoteles y toda aquella empresa que afronten dificultades de logísticas o de provisión de insumos)
  • · Se ampliará el Programa de Recuperación Productiva (REPRO), programa por el cual el estado paga una parte del sueldo de los trabajadores por un plazo de doce meses.
  • · Se reforzará el seguro de desempleo.
  • · Pago extraordinario de $3.103 para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación Universal por Embarazo (AUE).
  • · Se postergará el pago de deudas de abril y mayo con el ANSES para los beneficiarios de AUH y jubilados.
  • · Para los jubilados y pensionados con la mínima ($15.892) un adicional de $3.000 por única vez. Para los que cobran menos de $18.892, cobrarán la diferencia entre su haber y ese monto.
  • · Se fortalecerá la provisión de alimentos en comedores comunitarios.
  • · Se aumenta en $100.000 millones el presupuesto para obra pública en obras de infraestructura, educación y turismo.
  • · Se relanzará el plan Procrear para construcción y refacción de la vivienda.
  • · Se establecerán precios máximos por 30 días (prorrogables) para un conjunto de productos alimenticios, de higiene personal, medicamentos e implementos médicos. Esos precios se establecieron a través del sistema de precios claros el 6 de marzo.
  • · Líneas de financiamiento productivo. Implementado por el Banco Central (mediante una norma regulatoria del sistema bancario), se destinará $320.000 millones para capital de trabajo, $25.000 en créditos del Banco Nación para productores de alimentos, higiene personal, limpieza e insumos médicos, $8.000 para la producción de equipamiento tecnológico y $2.800 para financiamiento de infraestructura de parques industriales.
  • · Se renovará el plan ahora 12 por un plazo de seis meses.
  • · Se necesitará autorización para la exportación de insumos médicos.
  • · Se relanzará un programa de desarrollo y crecimiento de equipamientos médicos, kit e insumos.
  • · Se acelerará el reintegro a las exportaciones de firmas industriales.

Se conocieron también datos vinculados con la evolución de la economía, aunque dado el rezago, no tienen demasiado sentido en este escenario que cambió drásticamente. La inflación mayorista avanzó +1,1% mensual durante febrero (desde +1,5% mensual en enero) y de esta manera acumula +56,5% en los últimos 12 meses. El índice del costo de la construcción avanzó +4,5% mensual y de esta manera en los últimos 12 meses registra un avance de 62,3%. Otro punto a tener en cuenta es que el INDEC tendrá un problema en el relevamiento de datos a partir de ahora, ya que gran parte de ellos se relevan en esquemas presenciales en la calle.

Por último, mientras se cierra este informe el gobierno anunció asistencia a monotributistas de las categrías mínimas (A y B) de entre 18 y 65 años, y para trabajadores informales, que no acrediten ningún otro ingreso familiar. En estos casos, deberán completar un formulario que acredite tal situación y recibirán por parte del Estado $10.000 en abril, que probablemente se extenderá en mayo. También se contempla una expansión de los seguros de desempleo.

Asimismo, muchos intendentes del conurbano bonaerense, están coordinando con el gobierno la instrumentación de un programa de reparto de bolsones de alimentos, con el objetivo de garantizar la alimentación en los sectores más postergados mientras puede cumplir sus aislamientos sin salir a la calle.