La Multisectorial 21F adhiere al reclamo que fue ratificado por el 7mo Congreso Nacional realizado este 20 de febrero de 2021. Estamos presentes con la 21F Rosario del acto de esta mañana.

Ante el llamado a la primera reunión del Concejo Federal de la Hidrovía el 22 de febrero en Rosario a las 10 hs nos autoconvocamos y convocamos a todas las organizaciones populares y patrióticas a manifestar la necesidad de que el estado sea verdadero protagonista en el control, administración y orientación de nuestro río Paraná

Este año vence la concesión de la administración de la Hidrovía Paraguay Paraná en manos de la empresa belga Jan De Nul y la empresa argentina EMEPA acusada de corrupción. En ese marco en agosto del año pasado el gobierno nacional firmaba el Acuerdo Federal por la Hidrovía en la provincia de Santa Fe y generaba grandes expectativas en quienes entendemos que hay que recuperar la soberanía sobre nuestros ríos hoy en manos de las multinacionales y el dominio extranjero.

En aquella firma, que contó con la presencia de los gobernadores, se anunciaba la creación de la Administradora Federal Hidrovía Sociedad del Estado. La nueva empresa estatal, tendría una participación del 51% por parte del Estado Nacional y un 49% divido en 7 provincias rivereñas (Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe)

Sin embargo con el correr de los meses aquel anuncio fue perdiendo fuerzas y la re licitación parece orientarse a reprivatizar nuevamente la Hidrovia dejando al estado con “la ñata contra el vidrio” mientras algunos grupos económicos, en su mayoría extranjeros, definen el rumbo.

Con el decreto 949/2020 emitido en noviembre del año pasado se profundizaron las preocupaciones en torno a la perdida de una oportunidad única que tenemos los argentinos y argentinas de dar vuelta 200 años de historia de la entrega de nuestra soberanía y el control de nuestros ríos y el comercio exterior.

Sin la empresa estatal se pierde también la posibilidad de controlar efectivamente las cargas que hoy salen del país, con las pérdidas fiscales y de soberanía que esto implica y con el peligro de la entrada y salida de comercio ilícito.

Sin la empresa estatal se pierden también valiosos recursos que pueden ser utilizados para reactivar la marina mercante nacional hoy también en manos extranjeras, con la gigantesca perdida del flete que ello acarrea.