Luego de la fuerte tensión de la semana pasada, entre un fondo de inversión internacional y la provincia de Buenos Aires que, tras varias postergaciones, y al borde del default, terminó con el gobernador cediendo y realizando el pago para evitar un default, la negociación por la deuda soberana con los acreedores privados luce más dura. Si bien varios mandatarios internacionales han dado su apoyo a nuestro presidente en relación a la compleja reestructuración de la deuda, así como autoridades del FMI, y hasta el propio papa Francisco, los acreedores privados internacionales, donde cohabitan una serie de fondos con comportamientos muy similares a lo que se denomina en la jerga financiera, fondo buitre, parecieran no darle importancia a la política y seguir presionando con sus reglas de juego. La
experiencia de la provincia de Buenos Aires la semana pasada sirve como muestra de cómo funcionan estas dinámicas. El cronograma de eventos anunciados días atrás por la secretaría de finanzas ha comenzado a correr, y la fecha límite para tener todo el proceso cerrado es el 31 de marzo. En paralelo, se comunicó que el presupuesto nacional, que estaba previsto presentarse en el mes de marzo, se postergará hasta mayo. Cabe destacar que, mientras tanto, la economía se rige con el presupuesto del año pasado, sobre el cual corrió en el medio una inflación de casi 54% anual. Esto implica una muy fuerte restricción presupuestaria en medio de una economía en crisis, y explica también el porqué de la lentitud en las designaciones.

Autoridades sin designar no tienen potestad para ejecutar partidas presupuestarias, los ministerios no son más que cáscaras vacías y se da prioridad sólo a las partidas más sensibles. A partir de marzo, no sólo la situación acerca del futuro de la deuda presentará un panorama más claro (es decir, se conocerá con mayor certeza si la economía argentina vuelve o no a entrar en default), sino también comenzarán tensiones internas vinculadas, por ejemplo, con las negociaciones paritarias, en un contexto donde el gobierno pretende desindexar la economía, evitando cláusulas gatillo, y acudiendo a incrementos de suma fija, aludiendo a la solidaridad, y los sindicatos pujan por la recuperación del poder adquisitivo de sus trabajadores, luego de años de deterioro.

Mientras tanto, vinculado estrechamente con la negociación por la reestructuración de la deuda soberana, el gobierno nacional enfrentó la semana pasada un canje de deuda en pesos. Tenía lugar el vencimiento de un bono (AF20), que intentó ser canjeado por otros de más largo plazo, para descomprimir los vencimientos son caer en un incumplimiento. Esta propuesta tuvo la adhesión de sólo el 10% de los tenedores del título, lo cual representa un fracaso y deja en claro la firme postura de los acreedores internacionales, que no están dispuestos a ceder terreno en medio de la negociación. Luego el presidente declaró: “nosotros también tenemos disciplina fiscal. No vamos a andar emitiendo moneda a lo loco. Hemos hecho una propuesta,
esperamos que la entiendan, pero no vamos a andar emitiendo moneda; menos, para pagarles a los acreedores”. Esta semana se definirá como logra sortearse este evento sin caer en default. Por su parte, una noticia relevante también para la sostenibilidad de la deuda, es el dato de liquidación de exportaciones informado por las cámaras CIARA-CEC, que fue de US$ 1.614 millones en enero, un 8% menos que en el mismo período de 2019. Esta caída de la liquidación de exportaciones es una mala noticia, en un momento en el cual se necesita mostrar generación genuina de divisas. El BCRA comunicó el resultado del relevamiento de expectativas de mercado (REM) que da a conocer todos los meses. Las proyecciones indican para diciembre de 2020, una inflación en 41,7%, una caída del PBI de -1,5%, la tasa de interés de plazos fijos promedio (Badlar) en 28%, y el tipo de cambio en $78,7. Se trata de una encuesta entre consultoras privadas, que en los últimos años vienen errando bastante sus proyecciones, pero que son los datos que el conjunto del mercado utiliza como referencia.

Un hecho muy relevante la semana pasada fue la reunión de economistas en el marco de un evento convocado por el Vaticano. Kristalina Georgieva, declaró sobre Argentina luego de reunirse con Martin Guzmán: “Tuve una reunión productiva con el ministro Guzmán. La reunión fue una oportunidad para continuar nuestro diálogo en curso sobre el programa económico de la Argentina y la colaboración con el FMI. Intercambiamos opiniones sobre las medidas adoptadas por las autoridades hasta el momento y sus políticas económicas”. “Como dije en previas ocasiones, somos conscientes de la difícil situación socioeconómica que enfrenta la Argentina y su población y compartimos plenamente el objetivo del presidente Fernández de estabilizar la economía, proteger a los más vulnerables de la sociedad y garantizar un crecimiento más sostenible e inclusivo. En este sentido, las medidas adoptadas
hasta el momento van en la dirección de restaurar la estabilidad macroeconómica y proteger a los pobres”. “La misión del equipo técnico a Buenos Aires la próxima semana será una oportunidad para profundizar nuestro diálogo con respecto a las perspectivas y políticas económicas y para aprender más sobre la estrategia de las autoridades para abordar la situación de la deuda de Argentina. Mi personal y yo estamos dispuestos a continuar apoyando a las autoridades. Nuestro objetivo común es ver que la Argentina se recupere y que el crecimiento y el empleo regresen para el beneficio de todos los argentinos” . En síntesis, esta semana tendremos una nueva misión del FMI a la Argentina, en el marco del proceso de renegociación de la deuda. La relación es amable, pero el FMI de una u otra forma, buscará condicionar la política económica nacional.

La recaudación tributaria de enero alcanzó los 527.284 millones de pesos, y avanzó un 44,9% anual (vs 53,9% anual en diciembre). Dado que la inflación estimada para el período es de 54%, en términos reales tuvo una contracción de -5,8%. Esto evidencia la recesión que atraviesa la economía. Se destacaron creciendo por debajo de la inflación para el período: IVA DGI +35,4%, Impuesto a las ganancias 34,8% anual, Seguridad social +38,4% anual. Todos muy por debajo de la evolución de los precios, lo cual evidencia el fuerte deterioro de la actividad económica y del mercado de trabajo. Por otro lado, los ingresos por derechos de exportaciones crecieron +54% anual, igualando el aumento de la inflación en el período. En el primer mes en vigencia, el impuesto PAIS (30% sobre la venta de dólares y pagos en el exterior) recaudó $3.100 millones.

El Ministro de Economía Guzmán, en su disertación en el Vaticano trabajó sobre estos ejes:

  •        Austeridad Fiscal: “La premisa principal aquí es que hacer austeridad fiscal para pagar la deuda en una situación de deuda insostenible no funciona. Por el contrario, es contraproducente, empeora la situación. Lo que básicamente le queremos dar a cada bonista es la oportunidad de sentarse a la mesa y trabajar en conjunto para resolver esto de manera constructiva y evitar una situación en la que todos pierden”.
  •      Club de Paris: “Argentina pagará tasas de interés del 9% de la deuda desde 2020 a 2021 con el Club de París y eso no solo es insostenible, sino que también marca un anclaje muy importante para el resto de la restructuración”.
  •     Intereses: “Decidimos destinar algunas de nuestras tan escasas reservas en moneda extranjera a los pagos de interés, pero no podemos hacer eso por mucho tiempo. De otra manera llegaría a un vaciamiento de las reservas del Banco Central”.
  •    FMI: “El FMI es un acreedor muy importante de Argentina en este momento y las buenas noticias en este sentido es que, en mi opinión, estamos teniendo un diálogo muy constructivo con el FMI”.

Mientras tanto, en el plano interno, en paritarias, Camioneros logró un acuerdo por un aumento salarial de 26,5% para el primer semestre del 2020 a pagarse en febrero y abril (absorbe las sumas fijas que otorgó el gobierno nacional), acumulando un incremento del 49,5% en un año.

Se conocieron los datos de actividad industrial y construcción correspondientes a fin de 2019, último año de gestión del gobierno de Macri. El índice de producción industrial manufacturero en 2019 cayó un -6,4% en comparación con 2018. Los sectores que más cayeron fueron productos de metal y vehículos automotores, que mostraron contracciones de -18,1% anual y – 16% anual, respectivamente.
El indicador sintético de la actividad de la construcción de diciembre cayó -6,4% anual (desde – 5,2% anual en noviembre) y -7,3% mensual (luego de haber subido +1,1% mensual el mes previo). De esta manera, en 2019 el índice cayó -7,9%. El consumo de asfalto cayó -47% anual. La superficie a construir, autorizada por permisos de edificación, registro un aumento de +48,4% anual en diciembre y en el acumulado de 2019 aumentó +11% comparado con 2018. Los empleos registrados en la actividad de la construcción durante noviembre cayeron -9,2%
anual y entre enero y noviembre de 2019 mostraron un descenso de -4,4% en comparación con el mismo período de 2018. En síntesis, finalizó el último período anual del gobierno de Cambiemos con la confirmación de un profundo deterioro en sectores clave, como la industria y la construcción.