Los últimos datos confirman la recuperación de la actividad, aunque el sostenimiento de esta tendencia está directamente vinculado a la recuperación de poder adquisitivo, que se complica en este contexto inflacionario, con registros por encima de lo esperado. Mientras tanto, esta inflación incontenible requiere de mayor asistencia a los sectores más postergados, lo cual permite anticipar un incremento del déficit primario durante este segundo semestre, financiado con emisión monetaria, lo cual incrementa la presión sobre la brecha cambiaria y, finalmente, sobre los precios. Cortar este círculo vicioso es el gran desafío del gobierno, para llegar sin sobresaltos a las elecciones de fin de año, y para reencaminar una economía que no podrá convivir con una tasa de inflación en torno al 50% anual. Si bien en los próximos meses podríamos observar una moderación adicional de los registros de inflación mensuales, hacia delante el riesgo inflacionario se incrementa. En efecto, las distorsiones de precios acumuladas implicarán más inflación futura. El primer semestre del año concluyó con una inflación récord para el período (25,3%), incluso superando registros de años que contaron con saltos cambiarios y aumentos en precios regulados, como 2014 (21,1%), 2016 (23,6%) o 2019 (22,4%). Si bien los últimos datos mensuales mostraron una sensible moderación, ya que el IPC marcó un alza promedio del 3,2% mensual entre mayo y junio, luego de que entre enero y abril el promedio fue casi un punto superior (4,1%). El problema es que aun con las anclas cambiaria y tarifaria en curso, la nominalidad no ha logrado perforar la barrera del 3% mensual, exponiendo la elevada inercia del proceso inflacionario. En síntesis, una política de ingresos que de cara a las elecciones de medio término buscará recomponer parcialmente los salarios reales, anticipa una política monetaria de fuerte emisión, proyectada para asistir al tesoro de $ 870.000 millones, en un contexto de tasas de interés reales claramente negativas. Así, todas estas políticas sientan las bases para un próximo año con mayor inflación que el presente, lo cual conduce a una situación muy delicada en adelante. 

EL BCRA publicó información relevante de cierre del mes de julio. Las Reservas Internacionales aumentaron U$S 145 millones, hasta U$S 42.582 millones. Los factores de aumento fueron las compras de divisas por U$S 714 millones y el aumento de efectivo mínimo por U$S 519 millones, compensados por pagos de deuda por U$S 686 millones y otros por U$S 455 millones. La Base Monetaria aumentó +1,7% mensual y +14,6% anual (desde +26% anual). La suba fue generada por las transferencias al Tesoro por $180.000 millones, las compras de divisas que generan aumento de base monetaria por $68.000 millones y pago de intereses por $117.000 millones, compensados por la absorción de pases por $217.000 millones y ventas de divisas al Tesoro por $81.000 millones. Los depósitos en pesos del sector privado aumentaron +2,7% mensual y +44% anual. Se destaca la suba de plazos fijos ajustados por UVA (poco peso en el total) en +6,6% mensual (+222% anual). Los depósitos en dólares del sector privado subieron U$S 161 millones (+1% mensual), hasta U$S 16.333 millones, un aumento de +2,5% acumulado en lo que va del año, y una caída de -3,9% anual. Los préstamos privados en pesos subieron +2,5% mensual y +35% anual. La tasa de interés de plazos fijos mayoristas (Badlar) se mantuvo en 34,1% y la tasa TM20 subió 6 puntos básicos, a 33,9%. Las tasas de Leliqs y pases pasivos se mantuvieron en 38% y 36,5%, mientras que el stock de pases aumentó +13% mensual (el de leliqs se mantuvo sin cambios) generando un aumento del 5,7% mensual en los pasivos remunerados. El 2 de agosto el BCRA le transfirió al Tesoro $40.000 millones, acumulando $550.000 millones en el año y equivalente al 1,5% del PBI, desde 6% del PBI en el mismo período del 2020. En julio las transferencias al Tesoro habían sido de $180.000 millones, las más elevadas del año.

En relación a la necesidad de recomponer el poder adquisitivo de los salarios, en el Congreso de la Nación se está trabajando en subir nuevamente el mínimo no imponible para el impuesto a las ganancias desde los $150.000 actuales hasta $175.000/$185.000 a partir de septiembre. Para el 2022 los aumentos del mínimo no imponible se harán en función de la evolución de los salarios registrados (RIPTE), con el objetivo de que no sean más de 1 millón los trabajadores alcanzados.

En relación al rebote de la actividad, durante junio, el índice de producción industrial manufacturero (IPI) avanzó +10,5% mensual, luego de una caída de -5,6% mensual durante mayo. En términos interanuales, registró un aumento de +19,1% anual.  De esta manera, en la primera mitad del año, el estimador acumula un incremento de +22,4% en comparación con el mismo período del año pasado. En orden de incidencia en la variación del estimador, los sectores que mostraron las subas más significativas fueron industrias metálicas básicas (+61,6% anual), vehículos automotores (+103,6% anual) y maquinaria y equipo (+38,4% anual). Por otro lado, los sectores con caídas interanuales fueron productos de tabaco (-46,6%) y otras industrias manufactureras (-8,2%). Por su parte, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) de junio avanzó +6,8% mensual, luego de caer -2,8% mensual durante mayo. En términos interanuales, avanzó +28,6%. De esta manera, en los primeros 6 meses del año, el indicador acumula un aumento de +61,6% con respecto al primer semestre de 2020. El consumo de asfalto avanzó +117,2% anual. Durante mayo, los puestos de trabajo registrados en la actividad de la construcción subieron +15,2% junio. La superficie autorizada a construir por permisos de edificación durante mayo aumentó +197,1% anual. Hay que tener en cuenta que en estos meses del año pasado la actividad de la construcción estaba absolutamente interrumpida por las restricciones impuestas por la cuarentena estricta. 

En relación al mercado interno, las ventas minoristas según CAME durante julio aumentaron +3,3% mensual y +11,4% anual, aunque se encuentran por debajo del nivel de julio 2019, un -10,9%. En el acumulado del año, el índice acumula una suba de +14,5% comparado con el mismo período del 2020. Todavía los registros se encuentran por debajo de los de la pre pandemia, que ya de por sí eran bajos, luego de cuatro años de debilitamiento del mercado interno como consecuencia de la política económica del gobierno de Macri.