Mientras permanece la estabilidad en el mercado cambiario, y la brecha se sigue contrayendo, la actividad económica da señales de rebote que resultan alentadoras. En algunos sectores de la industria ya se han recuperado niveles de pre-pandemia. Sostener la recuperación de la actividad, y lograr un ingreso de dólares que se refleje en un incremento de Reservas Internacionales en el BCRA, son los desafíos inmediatos. Por el momento, la brecha cambiaria se contrajo a partir de una intervención activa de parte del gobierno sobre los dólares MEP y CCL, y por un conjunto de decisiones que apuntaron a descomprimir la presión de demanda sobre esos mercados. Asimismo, desde el equipo económico, ya en cabeza de Martin Guzmán, se brindaron señales de estabilidad monetaria y fiscal, para lo que resta del año y el próximo, donde el propio gobierno dejó trascender que está dispuesto a sobre cumplir la meta de déficit fiscal de 4,5% del PBI, presentada en el presupuesto nacional, por un valor por debajo del 4% del PBI.

El debate interno surge a partir de si ese ordenamiento fiscal planteado puede abortar la recuperación de la actividad económica. Por el momento, mientras el gobierno proyecta un rebote de 5,5% en el PBI para el año próximo, las consultoras privadas estiman un dato algo menor, 4,5%. El resultado de las elecciones en los Estados Unidos, que proclamaron ganador finalmente a Joe Biden, son un dato positivo para la Argentina, que había manifestado su preferencia. Se espera un mayor diálogo con la principal potencia del mundo, en un momento donde se recibe nuevamente otra misión del FMI esta semana, con el objetivo de avanzar en un nuevo acuerdo, que permita postergar los vencimientos acordados por el anterior gobierno, y con la duda de si se decidirá un nuevo desembolso o no. La necesidad de ingreso de dólares que presenta nuestra economía plantea una tentación al momento de contar con la posibilidad de echar mano a los fondos del organismo, aunque en la balanza deben considerarse las condiciones, que no suelen ir de la mano con nuestras necesidades. Por el momento, el presidente declaró no tener la intención de contar con un desembolso adicional de parte del organismo.

La semana pasada comenzó con un dato alentador, ya que permite una aproximación a la recuperación de la actividad a la vez que ayuda a ordenar el frente fiscal. El Ministerio de Economía adelantó los datos de la recaudación tributaria de octubre, que alcanzó los $642.104 millones (+43,9% anual). De esta manera, estimando una inflación de +3,5% mensual para octubre (última estimación del relevamiento de expectativas de mercado publicado por el Banco Central), la recaudación creció +5,1% anual en términos reales, registrando su segundo aumento consecutivo por encima de la inflación. Se destacó el aumento en términos reales del impuesto a las Ganancias (+28,6% anual). Sin embargo, se vio una caída en términos reales en lo recaudado por el IVA, que cayó -5,3% anual al descontarle la inflación del período, al igual que en los derechos de exportación e importación que aumentaron solamente 1,8% y 7,6% en términos anuales, muy por debajo de la inflación (37% aproximadamente). La caída del IVA da cuenta de una debilidad en la recuperación del consumo interno. 

El Banco Central publicó información relevante para el mes de octubre. Las Reservas Internacionales bajaron U$S 1.522 millones, hasta U$S 39.856 millones, principalmente por las ventas de divisas por U$S 1.090 millones y la caída de los depósitos en dólares, generando una caída en el efectivo mínimo de U$S 491 millones. Ambos factores de caída resultan preocupantes, tanto la constante necesidad de venta en el mercado cambiario como el goteo constante de salida de depósitos en dólares. Por su parte, la Base Monetaria cayó un -14% mensual, pero aumentó un +60% anual (desde +83% anual), principalmente por la cancelación de adelantos transitorios por parte del Tesoro y las ventas de divisas. Los depósitos en pesos del sector privado aumentaron +0,7% mensual y +94% anual. Los depósitos a plazo fijo no ajustable cayeron -5,1% mensual (+81% anual), mientras que los ajustables por CER aumentaron +6,6% mensual. Los depósitos en caja de ahorro aumentaron +3,6% mensual (+117% anual) y depósitos en cuenta corriente +8,8% mensual (+100% anual). Los depósitos en dólares del sector privado cayeron -9% mensual (desde -6% mensual), equivalente a U$S 1.488 millones, hasta U$S 14.661 millones. En síntesis, los depósitos en pesos crecen a ritmo sostenido, mientras que la salida de los depósitos en dólares impacta directamente sobre las reservas y genera preocupación.

Por el lado dela economía real, algunos datos resultan alentadores, como comentamos al inicio de este informe. El índice de producción industrial de septiembre avanzó +3,4% anual (vs -7% anual en agosto), siendo esta su primera suba interanual desde diciembre de 2019. Por otro lado, la serie desestacionalizada mostró un aumento de +4,3% mensual (sin embargo, aún se ubica por debajo del valor alcanzado en febrero, previo al inicio de la cuarentena). Dentro de los segmentos del índice se destacan: Alimentos y bebidas (+6,1% anual) y sustancias y productos químicos (+15,2% anual), que fueron los sectores que más incidieron positivamente en la variación del índice. Por otro lado, industrias metálicas básicas tuvieron la caída más significativa (-15,8% anual). Por su parte, el indicador sintético de la actividad de la construcción aumentó +3,9% mensual durante septiembre y se ubica 3,6% por encima del valor registrado a fines de 2019. Sin embargo, en términos interanuales cayó -3,9% anual (siendo la menor caída en relación al mismo mes del año anterior en lo que va del año). El consumo de asfalto cayó -22,7% anual, dejando en evidencia que aún no comenzó a traccionar la obra pública. En agosto, los puestos de trabajos registrados en la actividad de la construcción cayeron -27,2% anual, y la superficie autorizada a construir cayó -25,7% anual.

El Banco Central publicó el relevamiento de expectativas de mercado correspondiente al mes de octubre. Según el mismo, se espera una inflación de 35,8% anual en diciembre de 2020 y de 48,9% anual en diciembre de 202. Se espera que caiga el PBI un -11,6% en 2020 y que se recupere en un +4,5% para diciembre de 2021. La Tasa de interés de plazos fijos mayoristas (Badlar) se espera en un 33% en diciembre de 2020 y 35% en diciembre de 2021. Finalmente, el tipo de cambio en $84 en diciembre de 2020 y $125 en diciembre de 2021.