La semana pasada, en medio de fuertes tensiones en el mercado cambiario, el gobierno anunció un conjunto de medidas económicas que tienen un factor común, intentar generar oferta de dólares. La escasez de divisas que presenta la economía, y la baja expectativa de ingreso genuino es lo que explica la creciente demanda, que impulsa la brecha, habiéndola llevado ya a casi el 100%. Hasta el momento, el gobierno había reaccionado con medidas que tenían por objetivo restringir la demanda. Como explicamos en nuestro informe anterior, las restricciones de demanda, en un contexto donde no crece la oferta, sólo estimularía la brecha, que es lo que observamos los días posteriores al anuncio. Ahora, con las medidas de la semana pasada el gobierno busca completar la acción, buscando generar oferta de divisas en la economía. Para esto se anunciaron varias medidas, que analizaremos con mayor detalle más adelante, pero que no lucen como suficientes para solucionar el problema. Por un lado, algunas de estas medidas tendrán impacto, en el mejor de los casos, en el mediano plazo, y por otro lado, si bien todas persiguen buenas intenciones, pareciera tratarse de una dosis baja frente al tamaño de la crisis que se atraviesa. El ejemplo más concreto tiene que ver con una de las medidas más fuertes anunciadas, como es el caso de la reducción temporal de tres puntos porcentuales sobre los derechos de exportación de la soja, que actualmente se encuentra en un 33%. ¿Se puede creer que, frente a una brecha de casi 100% entre el dólar oficial y el resto de las alternativas (blue, MEP, CCL), esta pequeña baja en las retenciones, vayan a impulsar la liquidación de la cosecha aún retenida? Todo indicaría que no. Mientras el equipo económico anunciaba el paquete de medidas, desde el BCRA se comunicaron también algunos cambios en relación al mercado cambiario. El más relevante de ellos fue la decisión de abandonar el esquema de “crawling peg” -deslizamiento constante del tipo de cambio-, que desde que comenzó el año corría a un ritmo de devaluación de 2,6% mensual, y pasar a un programa de volatilidad, lo cual implica que el BCRA intervendrá en el mercado de manera errática. La supuesta intención detrás de esta medida es reducir la especulación, y así fue comunicado por el propio presidente del NCRA, Miguel Pesce. Sin embargo, es esperable lo contrario, que la mayor volatilidad vaya a alentar la especulación en un mercado con tanta incertidumbre. Además, la débil posición del BCRA en materia de reservas internacionales no da mucha fuerza a la defensa del valor de la moneda. ¿Se habrá abierto la puerta con esta medida a una devaluación del dólar oficial en los próximos días? Es muy probable que la respuesta a esta pregunta sea afirmativa. Ahora bien, con esta mayor expectativa devaluatoria, todo indica que los exportadores no liquidaran sus granos con esta pequeña reducción de tres puntos porcentuales con la que se intenta tentarlos.

Entonces, si la intención final es generar el ingreso de los dólares necesarios para el funcionamiento de la economía y para evitar más tensiones en ese frente, lo cual se traduce en presión sobre los precios, el gobierno cedería a la presión devaluatoria. De esta forma ocurriría el ingreso de los dólares y se achicaría la brecha cambiaria. Pero esta decisión no es gratuita, ya que implicaría un traslado a precios, y un nuevo impacto –otro más- sobre los ya muy golpeados salarios en pesos. El otro camino para generar la liquidación de los granos y el ingreso de los dólares, evitando la devaluación, sería con más medidas regulatorias. En este sentido se pretendió avanzar con la expropiación de Vicentin. La idea de fondo era contar con una empresa estatal que actúe como testigo en el mercado agroexportador y así tener control sobre la liquidación y el ingreso de dólares. Se decidió volver atrás luego del anuncio, tras algunos banderazos aislados que esgrimían que se estaba poniendo en riesgo la propiedad privada. Frente a este conjunto de señales, desde todos los frentes se descuenta un salto devaluatorio en el futuro inmediato. Si la decisión está tomada, como parece, lo más sano sería que ocurra lo antes posible. La ampliación de la brecha y caída de reservas conducirán al mismo escenario y perdiendo más reservas en el medio. 

Mientras tanto, la economía real sigue sufriendo como consecuencia de la pandemia. Durante julio, el estimador mensual de la actividad económica cayó -13,2% anual (desde -11,7% anual durante junio). De esta manera, en lo que va del año acumula una caída de -12,6% en comparación con el mismo período del año anterior. Por otro lado, la serie desestacionalizada avanzó +1,1% mensual (desde +7,5% mensual) y actualmente se ubica en niveles similares a los de julio de 2009. Tal como anticipamos en nuestros informes anteriores la recuperación de la actividad comienza a estancarse en estos bajos niveles. Se requiere de mayor acción de parte del Estado para sostener la recuperación. Los sectores que más ponderaron en la caída fueron: Hoteles y restaurantes (-65,4% anual), Transporte y comunicaciones (-23,2% anual), Industria manufacturera (-8,1% anual), y Otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (-60,3% anual). 

Este martes 6 de octubre, llegará una misión del fondo al país. Será el primer encuentro, en donde comenzarán las negociaciones sobre el nuevo paquete solicitado por Argentina, con el principal objetivo de refinanciar el préstamo anterior. La misión se concentrará en analizar el presupuesto para el próximo año, así como también las últimas medidas tomadas por el Gobierno. Se desata así una pulseada entre el gobierno argentino y el organismo, buscando reestructurar la deuda postergando vencimientos y acordando un plan económico que evite la agenda del ajuste. En medio de esta negociación ocurrirá un evento trascendental, que son las elecciones en los Estados Unidos. 

La semana pasada se conocieron los datos más tristes de la crisis económica que estamos atravesando. Durante el primer semestre del año, el porcentaje de personas debajo de la línea de pobreza alcanzó el 40,9% (vs. 35,4% durante el primer semestre de 2019 y 35,5% el semestre pasado). Dentro de este conjunto, el 10,5% se ubica por debajo de la línea de indigencia. El dato más duro de todos es que en los niños de hasta 14 años, la pobreza alcanza el 56,3%. Cabe destacar que el aumento del porcentaje de pobreza se da semestre tras semestre, sistemáticamente desde comienzo de 2018, aunque la pandemia disparó niveles alarmantes. 

Mientras el eje de la recuperación debería ponerse en el consumo, seguimos observando que los salarios crecen por debajo de los precios, condicionando cualquier posibilidad de recuperación del mercado interno. Con paritarias suspendidas este año y una inflación que no cede, la situación luce muy compleja. El índice de salarios de julio avanzó +1,8% mensual (vs. +0,6% mensual en junio) y acumula en los últimos 12 meses un aumento de +32,6%. Al descontarle la inflación para el período, que fue de 42,4%, se obtiene que en términos reales el índice de salarios cayó -6,9% anual.

Como comentamos en el inicio de este informe, el gobierno anunció un conjunto de medidas la semana pasada, con la intención de estimular la oferta de dólares. A continuación, las resumimos por eje: 

  • Financieras: El Tesoro ofrecerá a partir del lunes un nuevo instrumento en pesos atado a la cotización del dólar (dollar-linked). Esto tiene el objetivo de tentar a los exportadores que esperan una devaluación refugiados con sus granos en silobolsas, para liquidar sus exportaciones aprovechando la baja transitoria de tres puntos porcentuales en las retenciones, manteniendo la exposición al valor del dólar a través de este instrumento. 
  • Sector Industrial: Baja de los derechos de exportación de los bienes finales industriales a 0% y de los insumos elaborados industriales al 3%. En el caso de automotriz, la baja al 0% de bienes finales es solo para las exportaciones automotrices incrementales extra Mercosur.
  • Sector minero: un tope del 8% para los derechos de exportación de los metales
  • Sector Agroindustrial: Se destinarán hasta $ 11.550 millones en compensaciones y estímulos a pequeños productores de soja y cooperativas, y se reducen las alícuotas de forma transitoria tanto para las ventas al exterior de grano de soja como para sus principales derivados.
  • Sector Construcción (incluirá dos proyectos de ley): Beneficios impositivos para estimular la inversión en proyectos nuevos y otro para mejorar la sustentabilidad y la cobertura del sistema de créditos hipotecarios. Bienes Personales: Exención durante tres años sobre los activos financieros que se apliquen a nuevas construcciones. Se difiere el pago del Impuesto a las Ganancias y del Impuesto sobre las Transferencias de Inmuebles correspondiente al aporte de un inmueble a un proyecto de construcción hasta el momento de finalizada o cobrada la obra.

En paralelo, anunciaron medidas tomadas por el Banco Central:

  • Tasa de interés: Aumentar la tasa de pases pasivos a un día de plazo hasta 24%, desde 19% actualmente. Simultáneamente, a partir del 2/10/20 inclusive, que las entidades financieras deberán reducir en 20 puntos porcentuales su posición neta excedente en LELIQs respecto de su posición registrada en septiembre de 2020, con el fin minimizar el impacto de la decisión (el aumento de tasas de pases pasivos) sobre el costo de esterilización.
  • Tipo de cambio: Abandonar el mecanismo de devaluación uniforme, otorgando mayor volatilidad y manteniendo el nivel competitivo del tipo de cambio real multilateral (en el contexto actual el tipo de cambio aumenta al 2,6% mensual equivalente a 32% anual). En el marco de la estrategia de flotación administrada, el ritmo de depreciación diario se adecuará en forma gradual a las necesidades de la coyuntura.
  • Operaciones en mercado abierto: El BCRA utilizará su capacidad de intervención a través de operaciones de mercado abierto, a los efectos de auspiciar una mayor liquidez, profundidad y transparencia de los mercados de deuda soberana (esto indica que participará en el mercado secundario, y probablemente en las licitaciones del Tesoro, para dar mayor liquidez a los nuevos instrumentos).
  • Se permitirá la compra del yuan renminbi contra el peso para operaciones de comercio exterior. También se abrirá la posibilidad de celebrar contratos a futuros denominados en yuanes. El BCRA utilizará sus reservas en esa moneda para responder por estas operaciones y no está previsto la activación del swap de monedas.
  • Se facilitarán las nuevas Inversiones Extranjeras Directas permitiendo que tengan libre acceso al mercado oficial para repatriar las inversiones a partir del primer año de realizadas.

Por último, un dato alentador es que luego de varios meses de caídas consecutivas en términos reales de la recaudación, se presentó un incremento. En septiembre, la recaudación aumentó +43,7% anual hasta $606.508 millones, lo que implica un incremento de +5% en términos reales, el primer incremento por encima de la inflación desde noviembre 2019. Esto permite vislumbrar la recuperación de la actividad, que deberá ser impulsada con fuerza a partir de ahora.