Comienza a transitar la última semana de gestión del gobierno de Macri, con complicaciones hasta último momento. La semana pasada se tomó la decisión de desperfilar las letras de los gobiernos sub soberanos, con el argumento de necesidad de esos fondos para hacer frente al pago de salarios, lo cual despertó quejas e inicio de juicios de parte de empresas que se encuentran en la misma situación. En conjunto se trata de unos US$1200 millones. Como parte de esta compleja situación de los gobiernos provinciales, un capítulo aparte es la Provincia de Buenos Aires, que enfrenta este viernes, último día hábil de Vidal al frente de la provincia, un vencimiento de un bono por alrededor de $6.000 millones, que no puede pagar. Las alternativas son no pagarlo y caer en default, o sacar un decreto anunciando un reperfilamiento al estilo de la nación con las letras del tesoro, que sería también un default, un poco más prolijo, pero default al fin. Mientras tanto, la actividad económica sigue cayendo, la inflación sigue subiendo, y no aparecen novedades de la deuda mientras se torna impagable. En las últimas horas el anuncio de un nuevo aumento de combustibles agrega presión a una inercia inflacionaria lanzada, que punta a terminar el año por encima del 55%. Por el momento no se conoce cual será el equipo económico, que pareciera no estar definido tampoco. El área de producción estará a cargo de Matías Kulfas, pero la cartera de Hacienda y Finanzas no tiene responsable designado aún, lo que genera preocupación dada la necesidad de darle tratamiento al tema de la deuda. Una alternativa, que comienza a verse cada vez más cierta, es la declaración de un default, que alivie el pago de vencimientos durante un tiempo, para renegociar en un futuro próximo. Frente a este escenario se entiende la complejidad en designar un ministro de economía. Pensándolo en perspectiva histórica, cuesta encontrar a quien quiera ser el Remes Lenicov de Roberto Lavagna.

En medio de la compleja situación de la economía argentina, y la urgencia en generar ingreso de dólares genuinos, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, comunicó a través de su cuenta de Twitter esta mañana que quitará la exención de aranceles a la importación de acero y aluminio proveniente de Brasil y la Argentina. A principios de este año, en el marco de un conjunto de medidas proteccionistas y una guerra comercial con China, el gobierno de Estados Unidos anunció aranceles de 25% a la importación de acero y de 10% a la de aluminio. Por reclamos de varios países, por aquel entonces anunció exenciones para las importaciones provenientes de México, Canadá, Unión Europea, Australia, Brasil y Argentina. Hoy anunció que a los dos últimos les quita la exención, debido a que ambos países devaluaron muy fuerte sus monedas este año. En el caso de la argentina, esto representa exportaciones por 700 millones de dólares.

De algunas conversaciones con economistas del entorno del presidente electo, se desprende que aumentarían las retenciones a la soja a 35% (desde 27,5%), y las retenciones al trigo y el maíz a 20% (desde $4 por dólar exportado, hoy aproximadamente 10%). Esto agregaría US$ 2.000 millones en ingresos fiscales para el gobierno. Además, podría contemplar un nuevo salto devaluatorio del dólar oficial, dado que la inercia inflacionaria genera atraso del tipo de cambio, y las retenciones permitirían absorber el traslado a precios en alimentos, junto al tan anunciado acuerdo de precios y salarios.

En medio de tensiones por futuras negociaciones con el FMI, el organismo anunció que el venezolano Luis Cubeddu fue designado el nuevo jefe de la misión del FMI para la Argentina, y reemplazará a Roberto Cardarelli. Cubeddu fue representante del Fondo en Buenos Aires entre 2002 y 2004, durante el gobierno de Eduardo Duhalde y el comienzo del de Néstor Kirchner. Esta señal indica la puesta en marcha de un nuevo acuerdo con el organismo que, según declaraciones del propio Alberto Fernández, prescindirá de los desembolsos pendientes del préstamo stand-by, por cerca de US$ 11.000 millones. Sin este dinero los números no cierran, y es esta otra señal en sentido de ir en busca del default que comentamos anteriormente.

La semana pasada se conocieron nuevos datos oficiales sobre la evolución de la actividad económica, que dan cuenta de la profundización de la recesión. El Estimador Mensual de la Actividad Económica cayó -2,1% anual durante septiembre (vs -3,6% anual el mes previo). En el acumulado entre enero y septiembre acumula un retroceso de -2,3% anual, en comparación con el mismo período del 2018. Los sectores más afectados fueron intermediación financiera (-14,6% anual), comercio (-5,2% anual), construcción (-6,5% anual) e industria manufacturera (-5% anual). Todos sectores generadores de empleo y vinculados al mercado interno. El único sector que presenta un crecimiento, y que por eso modera la baja del promedio, es la agricultura. Los datos son elocuentes, y confirman aquel peligro de reprimarización de la economía, que advertimos en nuestros informes desde el comienzo del ciclo de Macri en el gobierno. Sin embargo, comienzan las amenazas del sector, el titular de Confederaciones Rurales Argentina (CRA) dijo que, si se hacen efectivas las retenciones del 35%, el sector va a “desenchufar” la máquina de producir y va a haber desinversión.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, giró hacia el pragmatismo en su relación con la Argentina, aunque mantiene críticas a la próxima gestión. Dijo que: “Nosotros acompañamos el cuadro electoral argentino. Volvió a Argentina una candidata, una señora, que era presidente hasta hace poco tiempo, que tiene relaciones sólidas con Lula, Dilma, Fidel Castro, con Chávez, con Maduro, con Morales, con toda esa gente de América del Sur que quería una gran patria bolivariana, en la que no existía el respeto a la libertad”. “Entonces, nuestra relación con Argentina va a ser pragmática. Tenemos buenas relaciones comerciales con Argentina y en lo que depende de mí continuarán”. “Un anuncio que ya hizo, de congelamiento de precios y aumento de salarios, eso no funciona en ningún lugar del mundo”. Es importante seguir de cerca las declaraciones y actitudes de Bolsanaro, porque la relación con Brasil es más importante para el devenir de la economía argentina que la relación con el FMI o la negociación de la deuda. Además, es un termómetro de la visión de los Estados Unidos sobre nuestro país, teniendo en cuenta las relaciones carnales de nuestro socio con la potencia del norte.

Como muestra de la destrucción del mercado interno, las ventas continúan en caída libre. Se conocieron datos oficiales que muestran que, durante septiembre, las ventas en supermercados cayeron -8,8% anual a precios constantes (desde -7,3% anual en agosto). Por su parte, las ventas en centros de compras correspondientes al mes de septiembre cayeron -3,8% anual a precio constantes (vs -6,6% anual). Recomponiendo el poder adquisitivo de los salarios, y con más crédito y menos tasas de interés, lo cual dependerá del éxito del acuerdo social.