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Informe Económico de Coyuntura Semanal – 9 mayo 2022

Las diferencias dentro de la coalición gobernante acerca de la política económica, ya son abiertas, profundas e irreconciliables. Esta situación, de constante cruce de declaraciones entre funcionarios de uno y otro lado, no hacen más que generar ruido, que produce incertidumbre, y esto se traslada al comportamiento de formadores de precios e inversores. Esto explica, en gran medida, la inflación sostenida y el incremento constante del riesgo país. Las diferencias profundas en la interpretación de las necesidades de la política económica además impiden la gestión, y esto complica cada día más las cosas, en una economía que requiere de medidas constantemente, y que necesita, además dotar de confianza a cada una de ellas. Esto quedó expuesto en las últimas horas con las declaraciones de la vicepresidenta en su alocución del viernes en el Chaco, y las respuestas de algunos ministros, en particular Martin Guzmán y Matias Kulfas, en el día de hoy. En medio de estos cruces constantes, esta semana se conocerá el dato de inflación de abril, que resultará más alto de lo esperado hace unas semanas atrás, en torno a un 6% mensual. Si bien esto sería un dato por debajo del 6,7% de marzo, se esperaba una desaceleración más importante. También durante esta semana tendrán lugar las audiencias públicas para modificar las tarifas de gas y electricidad, con fuertes desacuerdos entre el ministro Guzmán y los funcionarios del área de energía. Se llevará adelante una segmentación que no está definida aún, y traerá varios problemas en su implementación. Se trata de un tema muy discutido hace varios años, que en la teoría es completamente lógico pero que, en la práctica, con las características del mercado argentino, resultará muy convulsionado. De todas formas, más allá de las características de la segmentación, los porcentajes de aumento no logran acordarse, entre un ala del gobierno, que responde a la vicepresidenta, y que interpreta que los aumentos no deben pasar el 20% para no afectar más el poder adquisitivo de los salarios, y debilitar así la demanda, condicionando la recuperación de la actividad, mientras se la considera también una política redistributiva, y otro sector, que sigue los lineamientos del presidente, que necesita cumplir lo acordado con el FMI, y que considera que el deterioro fiscal en caso de seguir con la cuenta de subsidios creciendo, generará más inflación, que será peor para el poder adquisitivo al final del camino. Con este clima interno, de fuertes desacuerdos, se llega a las audiencias públicas que comenzarán mañana, y determinarán el esquema de tarifas y los incrementos. 

Mientras gran parte del debate gira en torno al resultado fiscal, se conocieron los datos de abril. La recaudación subió +64% anual, a $1.341.595 millones, equivalente a una suba de +4,2% anual en términos reales. Los impuestos internos subieron +66% anual, con seguridad social creciendo +72% anual, ganancias +81% anual e IVA +66% anual. Por el lado de los externos, que crecieron +57% anual, se destacaron los aumentos en ganancias con un +92% anual, IVA +80% anual y derechos de importación +68% anual, mientras que los derechos de exportación crecieron +22% anual. Por el momento, el resultado fiscal viene sobre cumpliendo lo pautado con el FMI, y expandiendo a la vez el gasto en términos reales. El sostenimiento de esta dinámica estará condicionado por el nivel de actividad, que comienza a dar señales de desaceleración en la recuperación, de la sostenibilidad o no del paquete de refuerzo de ingresos (disputa que ocurrirá dentro del gobierno en las próximas semanas), y de cómo finalice el esquema de tarifas. Muchas de estas dinámicas proyectadas llevan a concluir que la meta será de muy difícil cumplimiento.   

En cuanto a la generación de divisas, el otro gran condicionante que presenta la economía, en el mes de abril la liquidación alcanzó U$S 3.172 millones, mostrando un aumento de +6,3% mensual y +4,6% anual. También, durante el acumulado del año la liquidación de divisas muestra una suba de +13,8% anual. Esto muestra que para este año la liquidación se perfila a superar la del 2021 que ya había terminado con las liquidaciones más altas desde el 2002. Esto es un dato positivo, pero contrarrestado por la necesidad de importar gas, y el incremento del precio internacional a partir de la guerra en Ucrania. 

En medio del desconcierto por el sostenimiento de la dinámica inflacionaria, el gremio de los trabajadores gastronómicos y hoteleros cerró su paritaria para el 2021 en 55%, y ya están negociando la de este año en 60% en 4 tramos, mientras que el gremio de alimentos está buscando un ajuste del 60% para este año desde 52,7% que cerró el 2021 (también estarían pidiendo 2 puntos porcentuales adicionales para el cierre del 2021). Por otro lado, los trabajadores de seguridad privada acordaron un aumento de 85% para este año en 5 tramos. Los trabajadores bancarios acordaron un aumento del 60% para este año en cuatro tramos, a los que se suma una revisión en los meses de octubre y noviembre. Todas las paritarias giran en torno a un piso del 60% y con reaperturas dentro de algunos meses. 

En cuanto al frente monetario, el BCRA realizó un adelanto transitorio al Tesoro por $80.000 millones el 29 de abril, la primera desde el 28 de enero cuando la transferencia había sido por $122.000 millones (aunque esta última fue utilizada por el Tesoro para comprar dólares y pagar deuda). En total las transferencias del año son $202.000 millones (0,35% del PBI), desde $190.000 millones en igual período en el 2021 (0,5% del PBI). Mirando las metas del FMI de 1% de asistencia del BCRA al Tesoro durante el año y tomando un PBI en pesos para fin de año de $75 billones de pesos, la asistencia disponible en transferencias del BCRA al Tesoro es de alrededor de $550.000 millones para lo que queda del año (esto sin contar el 1,2% del PBI en asistencia del FMI por la transformación de los DEGs a pesos como se hizo el año pasado).

En el plano internacional, un dato de gran relevancia para nuestra economía es que la FED aumentó ayer la tasa de política monetaria 50 puntos básicos como esperaba el mercado al rango de 0,75%-1%, diciendo que creían que subas adicionales de 50 puntos básicos eran necesarias, pero que no están analizando subas de 75 puntos básicos por el momento. Por otro lado, anunciaron que el 1 de junio comenzarán con la reducción de la hoja de balance, dejando vencer títulos por hasta U$S 47.500 millones durante tres meses y después el tope subirá hasta $95.000 millones por tres meses más. Se trata de una fuerte política monetaria contractiva, que tiene como objetivo contener la escalada inflacionaria, pero que permite ya entrever que tendrá un importante impacto recesivo. La Reserva Federal prioriza el control inflacionario sobre la recuperación de la actividad, y surge el temor de un escenario de estanflación en el corto plazo. Esto ya se ve en la reacción de los mercados, con precios de activos cayendo muy fuertemente. 

La industria en marzo cayó -1,9% mensual, desde +5,0% mensual en febrero. En el acumulado del año creció +3,7% anual, y respecto a marzo 2021 creció +3,6% anual. Los textiles crecieron un +19,1% anual, Madera, papel, edición e impresión +7,2% anual, y Automotores y otros equipos de transporte +5,3% anual. Muebles y otras industrias manufactureras cayeron -3,9% anual. Por su parte, la construcción en marzo cayó -4,1% mensual, desde +5,9% mensual en febrero. En el acumulado del año creció +1,3% anual, y respecto a marzo 2021 creció +1,9% anual. El consumo de asfalto creció +26,5% anual. Los puestos de trabajo (para el mes de febrero) crecieron +19,4% anual. La superficie autorizada (para el mes de febrero) creció +20,3% anual.

Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), las expectativas para diciembre 2022 hechas a finales de abril, son: Tipo de cambio oficial $155 (desde $154), Inflación 65,1% (desde 59,2%), Badlar 45,8% (desde 44,5%), y PBI 3,5% anual (desde 3,2% anual). La proyección de inflación sigue creciendo, y con ella la del tipo de cambio y la tasa de interés. El PBI crecería en línea con el arrastre estadístico del 2021, es decir, la actividad cerraría el año con un estancamiento.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 2 mayo 2022

El mes de abril volvió a cerrar con una alta tasa de inflación. Según lo adelantan las mediciones de alta frecuencia que llevan adelante consultoras privadas, y según declaraciones del ministro de producción Matias Kulfas, el dato de inflación de abril resultará por encima de lo esperado, en torno a un 5,5%, y con alimentos creciendo cerca del 6%. Si bien se ubica por debajo de la inflación de marzo (6,7%), no se desacelera al ritmo que el gobierno pretendía, y esto genera mucha preocupación por varios motivos, como ser, la distorsión sobre el resto de las variables monetarias, la necesidad de seguir subiendo tasas de interés, la acumulación de más atraso cambiario, el riesgo del alto crecimiento de la deuda indexada en pesos de corto plazo, y el impacto sobre el poder adquisitivo, que a pesar de los esfuerzos por intentar recuperarlo, sigue cayendo, debilita la demanda, y esto comienza a observarse en una desaceleración de la recuperación de la actividad económica post pandemia. En este contexto, las negociaciones paritarias apuntan a acortar plazos y comienzan a internalizar proyecciones muy por encima del techo inflacionario al que el gobierno se comprometió con el FMI, de 48%. La mayoría de las paritarias apuntan a valores entre 60% y 70%, y con reaperturas antes de fin de año. Esta dinámica de muy alta nominalidad es difícil de sostener en el tiempo, sin enfrentar altas tensiones sociales. Frente a la pérdida del poder adquisitivo, el gobierno anunció hace unos días un paquete de asistencia de una sola vez, que consiste en $12.000 para jubilados, y $18.000 para trabajadores informales y monotributistas de las categorías más bajas. Esto se pagará este mes de mayo, por el período correspondiente a abril, y en junio, por los ingresos de mayo. La intención del gobierno es que sea de una sola vez, ya que no hay margen, acuerdo con el FMI mediante, para sostener este gasto adicional en el tiempo. Sin embargo, con esta dinámica inflacionaria no habrá mucho argumento dentro de dos meses para levantar la asistencia. Esta tensión, que seguramente se dará como discusión dentro del gobierno, generará más episodios de ruido y distorsión de expectativas. 

En relación a las paritarias, Camioneros llegó a un acuerdo de un aumento de 31% por seis meses, pagados un 15% en mayo y un 16% en septiembre.

El gran problema que existe hoy en nuestro país, es de índole distributiva. Conviven dos realidades, un sector del empresariado nacional, grandes, medianas y pequeñas empresas, atraviesan una etapa de grandes ganancias, crecimiento de actividad y de ventas. Basta mirar los balances para comprender la magnitud de la bonanza. La otra, un conjunto muy grande de la sociedad, enfrenta serias dificultades para cumplir con sus necesidades básicas, los precios destruyen los ingresos, y la calidad de vida es alarmantemente baja. Las dos facciones que componen la coalición gobernante están mirando cada una de estas realidades de forma separada y, para peor, no dialogan. 

Mientras desde un sector del gobierno siguen apuntando, atacando y buscando debilitar al ministro de economía, el Director para el departamento del Hemisferio occidental dijo que las metas firmadas en el acuerdo no serán revisadas (hablando de las monetarias y fiscales y de reservas internacionales), pero que podrían cambiar algunas hipótesis, como la inflación, teniendo en cuenta el nuevo contexto económico mundial. Si bien por ahora las metas se vienen sobre cumpliendo, hacia fin de año, pareciera que resultarán inalcanzables. 

En relación al consumo interno, se conocieron datos de ventas. Las ventas en supermercados en febrero aumentaron +63,7% anual a precios corrientes y +6,6% a precios constantes (desde +4,3% anual en enero), marcando la novena suba consecutiva (desde mayo del 2021). En cuanto a los centros de compras, las ventas a precios corrientes aumentaron +109% anual, y a precios constantes +32,9% anual (desde +23% anual en enero). 

La Secretaría de Energía determinó de cara a la próxima Audiencia Pública que a quienes se quite el subsidio en el precio del gas pasarán a pagar U$S 5,76 en vez de U$S 1,80 el millón de BTU a partir del mes de junio. Estiman que la suba de tarifas por la quita de subsidios impactaría en un 10% de los usuarios residenciales.

En cuanto al sector externo, en marzo el saldo de cuenta corriente mostró un superávit de U$S +486 millones, (desde un déficit de U$S -476 millones en febrero y un superávit de U$S 1.392 millones en marzo del 2021), explicado mayormente por el superávit en la balanza comercial de Bienes por U$S 1.853 millones, y a su vez compensado por déficits en la balanza comercial de Servicios por U$S 1.040 millones, Turismo por U$S 517 millones e intereses por U$S 305 millones. Las exportaciones de bienes subieron +23% anual y las importaciones +37% anual, mientras que las exportaciones de servicios subieron +8% anual y las importaciones +92% anual. Claramente, aquí existen maniobras de acceso al mercado cambiario a un tipo de cambio muy conveniente dada la existencia de la brecha. La cuenta financiera mostró un superávit de U$S 5.583 millones, explicado por los ingresos al sector público por U$S 6.738 millones (correspondientes en su mayoría a los desembolsos del FMI). El sector privado no financiero compró divisas por U$S 586 millones (desde U$S 481 millones) mientras que el sector privado fue comprador neto por U$S 353 millones, desde ventas netas por U$S 164 millones. Las reservas internacionales el viernes pasado cayeron U$S 459 millones, hasta U$S 42.005 millones, y acumulan una caída de U$S 1.297 millones en los últimos 10 días. El principal factor se encuentra en la cuenta de pases pasivos en dólares con el exterior que muestra una caída por U$S 857 millones desde el 18 de abril, mientras que en ese período el BCRA compró U$S 151 millones en el mercado cambiario. Esta caída estaría asociada a pagos al FMI que vencían a fin de mes y los primeros días de mayo por aproximadamente U$S 1.040 millones.

El Índice de Salarios aumentó +3,1% mensual en febrero (desde +3,8% mensual en enero). A su vez, mostró un crecimiento de +52,3% anual, e indicó un aumento de +7,0% en el acumulado del año. En términos reales, los salarios se ubican en el mismo nivel que la inflación anual de febrero mostrando una variación real de 0%, es decir, estancados en promedio en relación a los precios. Sin embargo, el sector privado registrado aumentó +3,9% mensual y +54,3% anual, el sector público +2,4% mensual y +57,2% anual, y el sector privado no registrado +2,2% mensual y +39,8% anual. En este último grupo se centra el principal problema de la pérdida de poder adquisitivo. Se trata de un sector que no logra ni siquiera acercarse a la evolución de los precios, y viene muy golpeado desde hace tiempo. El último anuncio de refuerzo de ingresos busca recomponer un poco esta situación, pero dada la dinámica inflacionaria, resulta escaso y rápidamente obsoleto. En este punto se encuentra la clave de la evolución en los próximos meses, en lograr moderar la inflación, recomponer el poder adquisitivo, estimular la demanda y sostener el crecimiento. No se trata de una tarea sencilla en este contexto internacional y con los ruidos políticos internos. 

Ley de humedales: convocatoria en TIGRE


Adherimos a la convocatoria de las Organizaciones de Tigre – Provincia de Buenos Aires

SABADO 30 DE ABRIL DE 2022 – A LAS 09:30 HORAS
ESTACIÓN FLUVIAL DE TIGRE


VAMOS POR UNA LEY DE HUMEDALES YA!!!


Multisectorial 21F Regional Norte BA

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 25 abril 2022

Luego de una caída de la brecha cambiaria, con el dólar oficial deslizándose un poco más rápido que el año pasado y los dólares alternativos bajando, los últimos días esto se revirtió, y los dólares alternativos comenzaron nuevamente una suba fuerte y sostenida, introduciendo una presión inflacionaria adicional. Todo esto ocurrió a partir del anuncio del paquete de asistencia a los ingresos de jubilados, trabajadores informales, beneficiarios de planes sociales y monotributistas. Debido a las restricciones laxas para acceder al beneficio, se espera que cerca de 14 millones de personas sean alcanzadas, lo cual implica algo más de $200.000 millones, esto es cerca de un 0,5% del PBI. Al tratarse, a diferencia del IFE en 2020, de una causa de carácter permanente y no transitorio, como fue la pandemia, es esperable que transcurridos los dos meses vaya a resultar casi imposible retirar la asistencia. De esta manera, un desembolso no contemplado, por el equivalente a 0,5% del PBI cada dos meses, podrían sumarle cerca de 3% del PBI al déficit fiscal primario, cuya meta acordada con el FMI es de 2,5% del PBI. Asimismo, la suba de tarifas menor a lo necesario para reducir la cuenta de subsidios en línea con lo que impone el acuerdo, genera un factor adicional de crecimiento del déficit. El incumplimiento de esta meta conduce directamente al incumplimiento de otra, que es el límite de asistencia monetaria al fisco, establecido en 1% del PBI. En caso de presentarse un mayor déficit fiscal, ¿cuál será la fuente de financiamiento?. Más allá de cuan estricto resulte el FMI en cuanto al cumplimiento de las metas, un nivel de emisión monetaria más fuerte generaría una presión importante sobre la dinámica inflacionaria. De hecho, el sólo anuncio de esta asistencia, que aún ni siquiera fue realizada, ni siquiera se conoce el total final de beneficiarios, ya ocasionó la reacción de suba de la brecha cambiaria. Por su parte, la tercera meta del acuerdo, más allá de la fiscal y la monetaria, la de acumulación de reservas internacionales también comienza a percibirse incumplible. Se estableció en el acuerdo que las reservas del BCRA deberían acumular en el año unos US$5.800 millones. Por el momento vienen creciendo por debajo de lo esperado, aún con un desembolso ya otorgado por parte del organismo. La recuperación de la economía empujó hacia arriba las importaciones, y la necesidad de importar gas de cara al invierno, en un contexto de fuerte suba de los precios internacionales, complicó las proyecciones de las cuentas externas. Esta estimación de incumplimiento también para esta meta, introduce una expectativa de mayor devaluación del tipo de cambio oficial, que además ya acumula atraso dada la inflación del primer trimestre.
Todo este complejo escenario económico, donde la recuperación de la actividad comienza a perder fuerza, y la inflación tan alta distorsiona otras variables, como el deterioro de los ingresos, las cada vez más altas tasas de interés, y la bola de nieve de la deuda pública de cada vez más corto plazo e indexada, resulta agravado por la inestabilidad política. El quiebre absoluto con las posiciones antagónicas entre gobierno y oposición, el quiebre dentro de la propia coalición gobernante, la aparición de alternativas extremas con propuestas de lo más ridículas, como por ejemplo la de dolarizar la economía, no hacen más que sumar incertidumbre y deteriorar las expectativas.


El detalle del anuncio de asistencia social para trabajadores informales, monotributistas y jubilados, es el siguiente: trabajadores informales y monotributistas A y B recibirán $18.000 en dos cuotas en mayo y junio, jubilados y pensionados (hasta dos haberes mínimos) recibirán $12.000 en mayo, adicional a los $6.000 que se están pagando durante abril. También anunciaron el refuerzo de la tarjeta Alimentar con un aumento del 50%. Para cubrir este mayor gasto se buscará impulsar la “renta Inesperada” que no sea producto de nuevas inversiones sino del shock que provocó la guerra entre Rusia y Ucrania. Sería un impuesto a las empresas que tengan ganancias superiores a los $1.000 millones. Pero hasta el momento no se conoce ningún detalle de esto, y la probabilidad de que pase por el Congreso de la Nación, pareciera mínima. El costo del programa sería de aproximadamente $200.000 millones, lo que es cercano a 0,5% del PBI.


El ministro Guzmán anunció que en el primer trimestre se cumplió con la meta fiscal y monetaria del FMI. El déficit del primer trimestre sería de 0,25% del PBI. Las dudas aparecen, sobretodo, hacia el último trimestre del año.


En marzo el déficit primario fue de $-99.753 millones, desde un déficit de $-76.284 millones febrero, y un déficit de $-74.466 millones en marzo 2021. Luego del pago de intereses por $72.276 millones, se llega a un déficit financiero de $-172.029 millones. De esta manera, en el primer trimestre el déficit primario acumulado es de $-192.734 millones (-0,3% del PBI), sobrecumpliendo la meta de déficit primario para el primer trimestre de este año acordado en el crédito de facilidades extendidas (EFF) con el FMI, por $-222.264 millones. Los ingresos totales aumentaron +92% anual, con ingresos tributarios creciendo +65% anual (derechos a la exportación +113% anual, derechos a la importación +72% anual, contribuciones a la seguridad social +63% anual, e IVA +59% anual), mientras que las rentas de la propiedad subieron +1.042%, hasta $157.847 millones. Los gastos crecieron +85% anual, con gastos primarios creciendo +86% anual, principalmente por los subsidios a la energía que crecieron +349% anual, y transferencias a provincias +116% anual, mientras que asignaciones familiares aumentaron +81% anual y jubilaciones y pensiones (la categoría más grande) aumentaron +57% anual.


En el inicio de las negociaciones paritarias, el sector bancario anunció un paro para el jueves 28 de abril, y piden 60% de aumento. Los trabajadores Estatales acuerdan una suba extra en mayo y cierran su paritaria 2021 con una del 64%. Algunos sindicatos presentaron exigencias por encima de esto, como el caso de camioneros, en un 85%. Mientras tanto comercio cerró su paritaria con un aumento de 59,5%, que se pagará en siete tramos, y contempla revisiones por la evolución de la inflación. Por otro lado, alimentos pide una revisión para llevar el aumento pactado en 52,7% a 60% con tres revisiones en septiembre, diciembre y febrero 2023, mientras que la UOM (principal sindicato industrial) mantuvieron lo firmado en 45%, sin pedido de reapertura y con revisión en noviembre.


Algunos datos vinculados a la inflación se conocieron la semana pasada. La inflación mayorista (IPIM) en marzo fue de +6,3% mensual, desde +4,7% mensual en febrero, e indicó un aumento de +50,3% anual. Los productos nacionales aumentaron +6,4% mensual y +51,6% anual, y los productos importados aumentaron +5,4% mensual y +36,0% anual. El costo de la construcción aumentó +4,4% mensual en marzo, desde +3,7% mensual en febrero. Respecto al mismo mes del año anterior subió +50,2% anual. La mano de obra aumentó +4,8% mensual, y los materiales aumentaron +4,0% mensual.


En cuanto a la balanza comercial, en el mes de marzo se registró un superávit de U$S 279 millones, desde U$S 818 millones en febrero, y un superávit de U$S 400 millones en marzo de 2021. Las exportaciones aumentaron +28,5% anual, a U$S 7.352 millones, con un incremento de los precios de 22,6% anual, y en las cantidades de 4,9% anual. Las importaciones aumentaron +33% anual, a U$S 7.073 millones, como consecuencia de una suba de +16,7% anual en las cantidades y de +13,7% anual en los precios. El valor unitario del flete internacional (dólares/ toneladas) fue de U$S 134,6 por tonelada, +81,9% anual, y +167,6% superior al de marzo de 2020.
En relación a la actividad económica, en febrero el Estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró un aumento de +1,8% mensual, desde -0,7% mensual previo. En términos interanuales creció +9,1% anual, desde +5,1% anual previo. En el acumulado del año el incremento fue de +7,0% anual. Dentro de los sectores de mayor incidencia, se destacaron comercio mayorista, minorista y reparaciones con +11,7% anual, y transporte y comunicaciones con +14,5% anual.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 18 abril 2022

Con una inflación disparada, y sin encontrar de parte del equipo económico el mecanismo de contención, se busca reforzar los ingresos, y mejorar al menos marginalmente la distribución del ingreso, que atraviesa un largo período de franco deterioro. Los salarios, en particular en el sector informal, vienen perdiendo frente a la evolución de los precios desde hace rato, y se viene profundizando de manera preocupante el último tiempo. La falta de consenso dentro del gobierno, que atraviesa desde el acuerdo con el FMI a toda la política económica en general, no escapa a la visión sobre la inflación. No hay acuerdo entre cuáles son sus causas, y mucho menos en cuáles son las recetas para enfrentarla.

Esta falta de acuerdos, que imposibilita la gestión, deteriora las expectativas, y redunda en mayor presión inflacionaria, con un mecanismo inercial de indexación de contratos, al no visualizarse un mecanismo de control. Esta misma dinámica inflacionaria y su efecto nocivo sobre los ingresos, ha comenzado a erosionar la evolución del consumo interno, lo que comenzará a limitar el crecimiento, llevando a un estancamiento a partir de los próximos meses que, a su vez, funcionará como control de la dinámica inflacionaria. Así, el resultado será muy malo, podríamos cerrar este año con una economía creciendo entre 2% y 3%, que no es más que el arrastre estadístico del rebote del año pasado, y con una inflación, que en las proyecciones más optimistas no baja del 60%. La gran incógnita es cuanto margen hay para el sostenimiento de un cuadro social muy frágil frente a esta realidad. La causa de todos los males es la inflación, y allí la falta de rumbo es abrumadora. Los propios miembros del equipo económico discuten públicamente y se echan culpa unos a otros de esta triste realidad, e incluso llegan a proyectar que esto así se va a poner feo, como declaró en una entrevista el Secretario de comercio de la Nación, Roberto Feletti, como si se tratara de un analista externo, y no de un funcionario del equipo a cargo de la gestión de la economía y responsable nada menos que del control de los precios. Toda esta comedia de enredos lo único que hace es retroalimentar la dinámica inflacionaria, en lugar de buscar contenerla.

En este contexto, el BCRA continúa con una política que corre de atrás, peligrosamente, a los precios. Con el objetivo de cumplir con el acuerdo con el FMI, que indica que la tasa de interés debe ser positiva en términos reales, va realizando ajustes hacia arriba, luego de conocer cada índice de precios, buscando no quedar atrasada, pero a la vez, quedándose corta y siendo negativa en términos reales, de manera de no cumplir con el objetivo propuesto como mecanismo de absorción de pesos, y a la vez transformarse en un factor adicional de presión inflacionaria. Algo similar ocurre con el tipo de cambio que, bajo el compromiso con el FMI de mantener el tipo de cambio real del año pasado, ha incrementado el ritmo de deslizamiento diario, pero en un promedio de 2% mensual, con una inflación que corre por encima del 6% mensual. Si bien la competitividad del tipo de cambio depende de la evolución de otras monedas de socios comerciales, y de la inflación internacional, se está acumulando un atraso, que genera la expectativa de un deslizamiento más acelerado los próximos meses, o de un salto abrupto en algún momento del año. Esto también tiene traslado a precios vía expectativas.
Con la intención de recomponer los ingresos, se estudia lanzar un esquema similar al IFE, que funcionó para transferir recursos a los sectores más postergados durante la pandemia. Para financiar esto, la intención es recrear un tributo similar al de las grandes fortunas que se implementó el año pasado, en este caso que apunte a captar parte de lo que se denomina ganancia inesperada. Esto es, sectores que por motivos extraordinarios están obteniendo abultadas ganancias, deberán tributar para financiar este programa. Esto ocurre en un contexto donde, desde la oposición, se promulga la idea de que la Argentina no soporta ningún impuesto más. Las modificaciones tributarias requieren pasar por el Congreso de la Nación, donde no están dadas las condiciones para un incremento tributario de este tipo. Pareciera que la decisión tiene el aval del FMI, aunque se trata de une decisión polémica. Con otro nombre, y algunas diferencias, viene a suplir al necesario aumento en retenciones a las exportaciones, que el gobierno no quiere implementar por temor a que fantasmas del pasado generen una crisis política de mayor magnitud.


El BCRA decidió aumentar nuevamente la tasa de política monetaria de la Leliq a 28 días +250 puntos básicos, hasta 47% (una Tasa Efectiva Anual de 58,7%). También se elevaron los límites mínimos de tasas de interés sobre plazo fijos llevando la tasa para depósitos a plazo fijo a 30 días por hasta $10 millones a 46% (TEA de 57,1%). Para el resto de los depósitos a plazo fijo la Tasa Nominal Anual pasa a 44% (TEA de 54,1%). En el comunicado aclaran que esta suba fue en gran parte por el shock internacional (conflicto entre Rusia y Ucrania) que afectó los precios de los alimentos y de la energía a lo que se sumó la concentración de incrementos en los precios de bienes y servicios regulados (naftas, electricidad, gas, educación, prepagas). El BCRA espera que la inflación empiece a reducirse gradualmente a partir de abril y mayo. Esto es muy probable que ocurra, pero estacionándose en niveles altos, muy probablemente en torno al 4%-5%. La presente suba de la tasa de interés es consistente con una evolución de los pasivos remunerados del BCRA que finalizarían en 2022 en niveles que, medidos en términos del PIB, estarán por debajo de los del cierre de 2021.

La inflación para el mes de marzo fue de +6,7% mensual, desde +4,7% mensual en febrero, por encima de lo esperado por el mercado en +5,4% mensual, y siendo la cuarta suba consecutiva. En cuanto a la variación respecto al mismo mes del año anterior la suba fue de +55,1% anual. En el acumulado del año la inflación es de +16,1%. Los precios estacionales subieron +6,2% mensual (+65,5% anual), los regulados +8,4% mensual (+40,9% anual), mientras que la inflación núcleo (sin alimentos ni energía) subió +6,4% mensual (+57,3% anual). La mayor suba se vio en el rubro Educación (+23,6% mensual), seguido por Prendas de vestir y calzado (+10,9% mensual) y Alimentos y bebidas no alcohólicas (+7,2% mensual). Por otro lado, aquellos que presentaron menores subas fueron el sector Recreación y cultura (+3,3% mensual) y Comunicación (+3,4% anual).


En este contexto inflacionario, y en busca de cumplir el acuerdo con el FMI, resulta necesario modificar el esquema de tarifas de servicios públicos. En este sentido, la secretaría de Energía confirmó que realizará audiencias públicas los días 10, 11 y 12 de mayo para avanzar con la aplicación de nuevos aumentos en las tarifas de luz y gas. De acuerdo a lo anticipado, para la mayoría de la población este ajuste adicional será de hasta 21,5% en gas y 17% en luz, y no podrá superar el 42,72% a lo largo de todo el año. El objetivo oficial es que los cuadros tarifarios entren en vigencia a partir del 1 de junio.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 11 abril 2022

Siguen las tensiones políticas dentro del gobierno, mientras la economía se divide entre sectores que manifiestan crecimiento sostenido e importantes ganancias, y una gran parte de la sociedad asediada por una inflación creciente e ingresos que siguen perdiendo terreno. Esto deja de manifiesto que el problema central de la economía argentina es distributivo. En este sentido, cuando desde la oposición se manifiesta abiertamente un slogan que llama a atención por lo tajante: jamás permitirían subir un impuesto, lo que está declarando es su intención de congelar la distribución del ingreso así. Los impuestos son la principal herramienta de política económica para tratar los temas distributivos. Esa misma grieta en el plano de lo político, que lleva a manifestar abiertamente semejante ridiculez, es la que imposibilita tomar medidas de política económica ineludibles en circunstancias como la actual, donde para desvincular los precios domésticos de los alimentos de los precios internacionales, en un contexto extraordinario como es una guerra en un lugar clave para la producción de commodities agrícolas, deben subirse las retenciones a la exportación de granos. Es más, el instrumento que mejor se adapta a esta situación es una retención móvil. Por el momento, esto está vedado debido al antecedente de la resolución 125. Avatares de la política doméstica.

Este miércoles se conocerán los datos de inflación del Indec para el mes de marzo que, según las estimaciones de consultoras privadas, se encontrará probablemente por encima del 6% mensual, con alimentos creciendo casi en niveles de dos dígitos mensuales. El Gobierno acordó con los dirigentes de la CGT y la UIA que se anticipe la apertura de negociación de aquellos convenios salariales que aún no han vencido o no se encuentran en la etapa de tratativas. Además, se establecerá una canasta de primera necesidad, integrada por entre 50 y 60 productos, que tengan un precio claro en los diferentes formatos de comercialización, el cual tendrá una amplia difusión. Finalmente, coincidieron en que bajo el actual escenario global se producen tensiones significativas en la cadena de suministros, acceso a insumos claves, logística y abastecimiento energético a nivel internacional. Por lo tanto, las partes acuerdan conformar mesas de trabajo para diseñar e implementar las medidas tendientes para administrar las dificultades de la actual coyuntura. El jueves se renovará el programa de precios cuidados que tendrá una actualización trimestral del 3% promedio mensual, desde una actualización promedio mensual de 2% en el trimestre anterior. Esta dinámica inflacionaria, en este contexto internacional, es imposible que sea controlada a partir de acuerdos de precios, según lo expresó el propio secretario de comercio, en un capítulo más de las expuestas internas en el oficialismo.
En este contexto de aceleración inflacionaria, El Gobierno aumentó 50% el monto de la tarjeta alimentar a cobrar a partir de mayo, hasta $9.000. 2,4 millones de personas son titulares de esta tarjeta. Esto implica un aumento en este tipo de asistencia de $7.200 millones, equivalente al 0,014% del PBI.


La dinámica inflacionaria complica el alcance de muchas de las metas acordadas con el FMI. Por ejemplo, en las últimas semanas, el Banco Central viene acelerando de forma lenta pero constante el ritmo de deslizamiento del tipo de cambio oficial. Mientras que en noviembre la devaluación mensual fue del 1,2%, la misma se aceleró a 1,8% en diciembre, 2,2% en enero, 2,3% en febrero y 3,3% en marzo. Aún más, en la primera semana de abril el dólar oficial mayorista subió un 3,9% mensualizado. De todos modos, este ritmo sigue siendo por debajo de la inflación que se acomoda por encima del 4% mensual. En efecto, entre noviembre de 2021 y abril de 2022, la devaluación en términos reales (deflactada por IPC) fue de -17,8%.


En el mismo sentido, en términos de competitividad, el tipo de cambio real multilateral (TCRM) acumula un atraso del 17,1% durante el 2021 y de 0,5% en los meses transcurridos del 2022, matizado en parte por la significativa apreciación cambiaria de nuestro principal socio comercial (el real brasileño disminuyó 14,1% hasta los 4,75 Reales x US$). De esta forma, si se apuntase a sostener la competitividad de fines del 2021, de acuerdo con lo planteado por las autoridades en el acuerdo con el FMI, se requeriría un deslizamiento del tipo de cambio oficial del 4%/4,25% mensual entre abril y diciembre. No obstante, desde la visión del staff del FMI, se plantea sostener el tipo de cambio real del promedio del año pasado, para lo que el ritmo de devaluación debería ser bien superior, del orden del 5,4%. Esto se convertiría, a su vez, en un factor adicional de presión inflacionaria.


Según datos del Indec, la industria (IPI) en febrero creció +4,0% mensual, desde -6,2% mensual en enero. En el acumulado del año creció +3,9% anual, y respecto a febrero 2021 creció +8,7% anual. Por su parte, textiles crecieron +22,9% anual, Automotores y otros equipos de transporte +31,6% anual, y Productos de metal +16,1% anual. Minerales no metálicos y metálicas básicas presentaron las menores subas con +2,5% anual. Mientras tanto, la construcción (ISAC) en febrero creció +7,2% mensual, desde -4,2% mensual en enero. En el acumulado del año creció +1,5% anual, y respecto a febrero 2021 creció +8,6% anual. El consumo de asfalto creció +51,2% anual. Los puestos de trabajo (para el mes de enero) crecieron +20,1% anual, y la superficie autorizada (para el mes de enero) cayó -24,4% anual.


Frente al incremento sostenido de los precios internacionales de la energía a partir de la guerra entre Rusia y Ucrania, la Argentina firmó un acuerdo con Bolivia para importar gas y poder tener mayor previsibilidad durante el invierno y evitar los faltantes. El convenio asegura 14 millones de metros cúbicos de gas por día para el invierno y también prioriza el suministro de adicional de hasta 18 millones de metros cúbicos por día para el período de mayo a septiembre. El precio promedio del acuerdo sería de U$S 12,18 el MMBTU para el período lo que arroja un monto de U$S 5.9 millones por día (casi U$S 900 millones por el período completo). Guzmán se reunió también con su par de Brasil, Paulo Guedes, donde acordaron que Brasil garantizará la energía eléctrica necesaria para los meses que van de mayo a septiembre.


Se conocieron los datos del relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) para diciembre 2022 hechas a finales de marzo. El tipo de cambio oficial se proyecta en $154 (desde $154,37), la inflación en 59,2% (desde 55%), la tasa de interés Badlar 44% – 44,50% (desde 42%), y el crecimiento del PBI en 3,2% anual (desde 3,0% anual).

Rechazamos la persecución antiobrera de JxC. Solidaridad con Camioneros

El Comité Federal y toda la Multisectorial 21F de Ushuaia a La Quiaca expresa que rechaza y repudia el proyecto anti democrático y anti sindical presentado por diputados de Juntos por el Cambio (JxC) en nombre de la derecha política y económica de este país.

Dicha iniciativa persecutoria es una vergüenza en términos constitucionales y una afrenta al pueblo trabajador que, mediante sus organizaciones sindicales, defiende y conquista sus derechos ante un poder económico cada vez más concentrado.

Sin trabajadores no hay Patria. Sin sindicatos que luchen hay esclavitud.

Toda nuestra solidaridad con los compañeros y compañeras del Sindicato de Camioneros.


Trabajemos por la máxima unidad del movimiento obrero para enfrentar los atropellos a los derechos de los trabajadores!

Comité Federal Multisectorial 21F

Informe de Coyuntura Económica Semanal – 4 abril 2022

La escalada en el conflicto dentro de la coalición gobernante, genera un serio riesgo a la sostenibilidad económica y anula cualquier posibilidad de llevar adelante un plan antiinflacionario de estabilización. La disputa entre los principales referentes del espacio, que han cortado completamente el diálogo, derrama sobre sus espacios propios, y cala hondo en la gestión, ya que ministerios de corte transversal en términos de pertenencia han detenido la gestión, lo cual se torna muy peligroso en medio de una crisis como la actual. Mientras la inflación se acelera, los datos de marzo, que se conocerán a mediados de abril, confirmarán una inflación por encima del 6% mensual, y con alimentos y bebidas creciendo en torno al 10% mensual. El acuerdo con el FMI condiciona la política económica, a la vez que ya resulta incumplible. Los salarios continúan un proceso de deterioro cada vez más fuerte, y la ruptura dentro del gobierno sumado al debilitamiento de la imagen presidencial condicionan cualquier posibilidad de búsqueda de acuerdo. Cualquier medida que se busque es rechazada rápidamente por el sector que vaya a ser afectado, y frente a la simple amenaza el gobierno abandona su intención. En la convocatoria al Consejo económico y social generó mucha preocupación el contenido y la forma del discurso del primer mandatario. La combinación de precios de alimentos creciendo a un ritmo muy elevado, y condicionamientos que impiden asistir al ritmo necesario a los sectores más postergados, son el caldo de cultivo para manifestaciones sociales de cada vez mayor envergadura. Mientras tanto, vastos sectores de clase media ven como sus ingresos ya no alcanzan para completar el mes, aún aquellos que tienen representación gremial y logran paritarias, pero que se acomodan tarde frente a una realidad que les pasa por encima. Aquí también falló la intención de un gobierno extremadamente dialoguista en un contexto de crisis, que apenas esbozó la posibilidad de exigir aumentos de salarios por decreto en el sector privado, recibió la negativa de la Unión Industrial Argentina. Nadie cede frente a un gobierno cada vez más débil, y una crisis cada vez más profunda.

En medio de la disputa interna en el gobierno, en particular por el acuerdo con el FMI, el bloque de Senadores del Frente de Todos presentó un proyecto de ley para crear un “Fondo Nacional para la cancelación de la deuda con el FMI”, que sería fondeado mediante un nuevo impuesto sobre los bienes no declarados en el exterior. El objetivo es que los que estén “fuera del sistema” hagan un aporte del 20% de ese monto, que subiría a 35% luego de los seis meses de entrada en vigencia de la ley. En el texto aclaran que la estimación de bienes argentinos no declarados en el exterior es de casi U$S 420.000 millones. También se presentará un proyecto que modifique las excepciones al secreto bancario, bursátil y fiscal. Esto ya recibió un contundente rechazo de parte de la oposición, lo cual permite anticipar que no tiene posibilidad de convertirse en ley. De todas formas, el gobierno debería avanzar con las herramientas con las que ya cuenta desde la AFIP para lograr que los propietarios de estos bienes tributen como corresponde, incluso fijando multas por encima de los porcentajes que pretende la ley.


Como una de las consecuencias de la guerra en Ucrania y su impacto sobre los precios de la energía, las estaciones de servicio comenzaron a implementar cupos por clientes para la venta de gas oil ante el faltante en una gran cantidad de estaciones de servicio (sobre todo en el interior). El gas oil es el combustible utilizado para la recolección de las cosechas y también para el transporte. Esta situación contribuirá al escenario de estanflación dentro del cual, peligrosamente, la economía se está sumergiendo. También vinculado a esta situación, el Gobierno y los sectores industriales habrían acordado realizar cortes de gas programados debido a la falta de divisas para la importación, dado el fuerte incremento del precio internacional del gas, que pasó de 8 a 50 dólares por millón de BTU.


Mientras tanto, el Gobierno presentó el Plan Argentina Productiva 2030, un plan para el desarrollo productivo. Los objetivos generales del programa son generar 220 mil puestos de trabajo por año, reducir la pobreza en 1 millón de personas por año, crear 12 mil empresas por año (100 mil hasta 2030), en donde el 70% de las firmas esté por fuera del AMBA. Duplicar las exportaciones para hacer “sostenibles” las mejoras sociales y económicas, para llevarlas de las actuales U$S 87.000 millones a U$S 174.000 millones (buscando aumentar las exportaciones de minería y energía). En este contexto, se trata de un cúmulo de buenas intenciones sin posibilidad práctica de implementación.


En enero el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó -0,5% mensual desde +1,1% mensual en diciembre. En términos interanuales creció +5,4% anual, desde +10% anual previo. Dentro de los sectores de mayor incidencia, se destacaron; Hoteles y Restaurantes con +51,5% anual, y Explotación de Minas y Canteras con +14,0% anual. Tras el rebote del año pasado, donde la economía recuperó más rápido de lo esperado todo el terreno de lo perdido durante la pandemia en 2020, comienza a estancarse esta recuperación. Los motores del crecimiento se van apagando, el contexto internacional no ayuda en este sentido, y se adentra la economía en una estanflación, con alta probabilidad de llevar a culminar este 2022 con un crecimiento en torno al 2% (por debajo del arrastre estadístico del año pasado que es cerca de un 3%), y con una inflación de entre 60 y 65%. Complejo escenario para este contexto de fragilidad social y debilidad política.
Como paliativo, el Gobierno definió los detalles para otorgar un bono a los jubilados y pensionados de $6.000. Alcanzará a todos aquellos que cobren hasta $38.630. Los que cobren la mínima ($32.630) recibirán el 100% mientras que los que estén por encima recibirán la diferencia hasta alcanzar dicho monto. La medida alcanza a 4,6 millones de personas, lo que implica un gasto de $27.600 millones o 0,05% del PBI. También el Gobierno está analizando aumentar el monto de la tarjeta alimentar y adelantar las cuotas del aumento del salario mínimo.
El índice de salarios aumentó +3,8% mensual en enero (desde +2,6% mensual en diciembre). A su vez, mostró un crecimiento de +54,1% anual (+2,1% anual en términos reales). El sector privado registrado aumentó un +4,6% mensual y +56,2% anual, el sector público +2,9% mensual y +59,4% anual, y el sector privado no registrado apenas un +2,5% mensual y +40,7% anual. Se sigue observando claramente el deterioro constante de los ingresos de los sectores informales.


La empresa estatal IEASA adjudicó la compra de 8 barcos de Gas Natural Licuado (GNL) de los casi 70 necesarios para cubrir la demanda de gas para los meses de invierno. En este caso, serán para el mes de mayo y la primera semana de junio. El costo fue de U$S 45 por millón de BTU, impactado por la suba de precios que genera la guerra rusa ucraniana, dado que el año pasado se había pagado U$S 8,5 por millón de BTU. Se estaría por anunciar un acuerdo con Bolivia y Brasil, para abastecer de gas al país, limitando la dependencia del GNL. El ministro de economía, Martin Guzmán, es quien está a cargo de este acuerdo.
En materia fiscal, en marzo la recaudación fue de $1.241.089 millones, mostrando una variación de +62,5% anual, equivalente a +7% en términos reales. En el primer trimestre, la recaudación acumula un crecimiento de +58,8% anual. Los impuestos internos aumentaron +57% anual, principalmente impulsados por seguridad social que aumentó +64% anual, seguido de ganancias con +60% anual, y débitos y créditos con +59% anual. Los impuestos externos subieron +77% anual, principalmente por la suba en los derechos de exportación por +92% anual, mientras que los derechos de importación subieron +64% anual. Los gastos comienzan a evidenciar un necesario crecimiento, por encima de la recaudación. La dinámica de la recaudación se verá impactada por el freno en la actividad en los próximos meses, a la vez que las demandas sociales irán en ascenso. Sumado a esto, la necesaria limitante al aumento de tarifas implicará más subsidios. Todo esto conduce al incumplimiento de la meta fiscal con el FMI. Habrá que ver qué actitud toma el organismo durante este año, si relaja las exigencias considerando la situación internacional y el impacto económico de la guerra, o si presiona a la Argentina para el cumplimiento bajo amenaza de default.

Jujuy: en el aniversario del histórico “Paz, Pan y Trabajo”, la 21F movilizó y presentó petitorio a Desarrollo Social

Este miércoles 30 de marzo, a cuarenta años de la histórica movilización encabezada por el movimiento obrero organizado bajo el lema Paz, Pan y Trabajo, la Multisectorial 21F en la provincia de Jujuy con las organizaciones y emprendimientos sociales que agrupa, han desarrollado una marcha al CDR y presentaron un petitorio a Desarrollo Social. A la espera de que se resuelvan estos reclamos que se vienen manifestando hace bastante tiempo, transcribimos aquí la nota entregada:

SAN SALVADOR DE JUJUY, 30 DE MARZO DEL 2022


AL SR MINISTRO DE DESARROLLO SOCIAL DE LA NACION

DON JUAN HORACIO ZABALETA

SU DESPACHO:                           

DEBIDO A LA EXTREMA NECESIDAD QUE TIENEN NUESTROS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS EN SUS BARRIOS, NOS DIRIGIMOS A USTED EN NOMBRE Y REPRESENTACION DE NUESTROS COMPAÑEROS INTEGRANTES DEL FRENTE MULTISECTORIAL 21F JUJUY PARA HACERLE CONOCER EL SIGUIENTE PETITORIO REIVINDICATIVO: 

1- CUPOS DE POTENCIAR TRABAJO

2- CUPOS DE POTENCIAR TRABAJO PARA VICTIMAS DE VIOLENCIA DE GENERO

3- AUMENTO DE TONELADAS EN NUESTRA BOCA DE ALIMENTOS

4- UTILES ESCOLARES

5- GUARDAPOLVOS

6- HERRAMIENTAS Y ROPA DE TRABAJO PARA NUESTRAS UNIDADES PRODUCTIVAS

7- EQUIPAMIENTO PARA NUESTROS COMEDORES Y MERENDEROS

8- EQUIPAMIENTO DEPORTIVO PARA NUESTROS ESPACIOS PEDAGOGICOS

9- ENTREGA DE SEMILLAS PARA LAS HUERTAS COMUNITARIAS

10- EPI (ESPACIOS DE PRIMERA INFANCIA)

11- QUE SE AGILICEN LAS GESTIONES PARA LA CONSTRUCCION DE PLAYONES DEPORTIVOS SOLICITADOS POR LA MULTISECTORIAL 

12- ROPA Y CALZADO 


                              LA SITUACION QUE ESTAMOS ATRAVESANDO EN NUESTRA PROVINCIA NOS OBLIGA A MOVILIZAR PARA TRATAR DE ENCONTRAR ALGUNA RESPUESTA YA QUE DEL GOBIERNO PROVINCIAL NO RECIBIMOS ABSOLUTAMENTE NADA POR SER IDEOLOGICAMENTE OPOSITORES A UN GOBIERNO QUE PERSIGUE Y CRIMINALIZA LA PROTESTA SOCIAL.
                                A LA ESPERA DE UNA RESPUESTA FAVORABLE NOS DESPEDIMOS DE USTED MUY ATENTAMENTE.

Informe Económico de Coyuntura Semanal – 21 marzo 2021

El quiebre dentro de la coalición gobernante ya es inocultable, ya nadie se esfuerza en disimularlo, como hace un tiempo atrás, aumenta la tensión día a día y se da en un contexto económico muy delicado. Mientras la inflación se acelera a un ritmo alarmante, los ingresos se pulverizan y el gobierno se encuentra intrincado en una disputa interna, con cruce de misivas, entre funcionarios, líderes políticos, referentes, e incluso diferentes facciones del frente. Encima se suceden los errores no forzados, como el del propio presidente anunciando la “guerra contra la inflación” a sólo dos días de haber logrado la aprobación del acuerdo con el FMI en el Congreso de la Nación. Qué ganancia puede haber con el planteo de una guerra cuya derrota se descuenta. A mediados de abril se conocerá el dato de inflación de marzo, que estará por encima del 5% (sino cercano al 6%), y con alimentos creciendo muy cerca ya de los dos dígitos mensuales. En ese momento quedará confirmado que la guerra se perdió. La imagen presidencial se va debilitando al ritmo del embate puertas adentro, de una realidad que empeora día a día y de errores propios muchas veces incomprensibles. Y esto resulta muy preocupante en este contexto. 

El acuerdo con el FMI, que será aprobado por su directorio este viernes, motivo por el cual retrasaron los vencimientos de este mes para evitar que el país ingrese en default, será incumplido en su primera revisión. Es esperable que, dado el contexto internacional, el organismo vaya a otorgar un waiver y esto vuelva a evitar un default. Se confirma así, que es el organismo quien tendrá a la Argentina a tiro de default en cada una de sus revisiones trimestrales, y que esto condicionará la política económica doméstica en un contexto de extrema fragilidad. ¿Existirá margen para atender las crecientes demandas sociales y a la vez cumplir con el objetivo de déficit primario y emisión monetaria? Todo indica que no. ¿Resultará más flexible el organismo al momento de sus revisiones y permitirá así sortear dificultades o impondrá sus políticas de ajuste bajo la amenaza del default? Los antecedentes marcan como mucho más probable a la segunda opción. 

Mientras tanto, la dinámica de precios se acelera de manera alarmante. La inflación para el mes de febrero fue de +4,7% mensual, desde +3,9% mensual en enero, por encima de lo esperado por el mercado en +3,9% mensual, y la más alta desde marzo 2021. En cuanto a la variación respecto al mismo mes del año anterior la suba fue de +52,3% anual. En el acumulado del año la inflación es de +8,8%. Los precios estacionales subieron +8,4% mensual (+67,0% anual), los regulados +3,1% mensual (+35,8% anual), mientras que la inflación núcleo (sin alimentos ni energía) subió +4,5% mensual (+54,5% anual). La mayor suba se vio en el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas (+7,5% mensual), seguido por Transporte (+4,9% mensual) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (+4,4% mensual). Por otro lado, aquellos que presentaron menos subas fueron el sector Comunicación (+1,5% mensual) y Recreación y cultura (+2,3% mensual). Los alimentos en el GBA crecieron al 8,6% mensual. El dato del ISEPSI, que mide una canasta de precios en locales de proximidad en los barrios del conurbano arrojó un 9,8% en febrero. Los datos de alta frecuencia, que miden consultoras diariamente, indican que la inflación de marzo estará cerca del 6%, con alimentos en torno a los dos dígitos. A la dinámica propia de nuestra economía se le suma la suba de commodities de alimentos y energía, consecuencia de la Guerra entre Rusia y Ucrania. Resulta preocupante el atraso cambiario que vuelve a acumularse. El dólar oficial durante febrero se depreció un 2,3%, cuando la inflación corrió al 4,7%. El hecho de que el FMI haya explicitado en el acuerdo el objetivo de mantener el tipo de cambio real de diciembre 2020, evidencia ya este año un importante atraso cambiario que actúa como mecanismo adicional de presión inflacionaria, ya que se descuenta un salto abrupto o una aceleración en el deslizamiento para lo que resta del año. 

En este escenario, comienzan a darse cierres de paritarias. La UOM (metalúrgicos) cerró un aumento de 45% en tres etapas para este año, con una revisión en noviembre. Esto marca la pauta privada para uno de los gremios más grandes, en línea con la paritaria docente de 45,5%. La intención del gobierno por el momento es trabajar en esos niveles, con reaperturas más adelante. Vale la pena recordar que en el acuerdo con el FMI se establece un rango inflacionario para este año entre 42% y 48%, aunque la dinámica actual permite vislumbrar una inflación por encima del 60% para este año.

Luego del dato de inflación, el BCRA estaría analizando subir las tasas en su reunión de los jueves. En lo que va del año la suba es de 450 puntos básicos, en línea con lo acordado con el FMI de mantener la tasa real de interés positiva. El riesgo en este punto es el de una carrera entre la tasa de interés y la inflación, frente a una dinámica inflacionaria desbocada, que puede transformar a la tasa de interés en un factor inflacionario adicional. 

Como medidas antiinflacionarias se anunció la suba de 2 puntos porcentuales para las retenciones de harinas y aceites, y de un punto porcentual para el biodiesel. La idea es financiar de esta forma un fideicomiso que permita subsidiar los precios internos, para desaclopar la suba de los precios internacionales de los domésticos. En una situación como la actual, la herramienta de política económica debería ser la aplicación de retenciones móviles, pero ha sido descartada dado el antecedente de la 125 durante la anterior gestión kirchnerista. Dadas las dinámicas de precios y sumado el actual contexto internacional, pareciera muy poco lo anunciado hasta el momento como política antiinflacionaria. No poner el foco en la macro y buscar controlar las subas de precios mediante medidas administrativas es un error, como lo es haber declarado una guerra perdida de antemano, ya que el dato de inflación de marzo, que se conocerá a mediados de abril, marcará la derrota. 

Deberá ordenarse rápidamente la política y encontrar nuevamente la unidad del frente gobernante o su quiebre definitivo, pero esta actualidad, que imposibilita la gestión y llena de incertidumbre, es imposible que se sostenga en el tiempo, a la vez que conduce a un muy mal resultado. Asimismo, resulta imperioso coordinar las medidas de política económica. Ya no queda margen para más errores. El contexto internacional se ha tornado muy complejo y de no encausar las principales variables a tiempo, podemos encontrarnos en la antesala de una inflación muy alta, que podría hasta derivar en una hiper y conducir a una delicada inestabilidad social. Hace falta de manera urgente tomar decisiones de fondo.